El miércoles trascendió que el vocero de gobierno, Andrés Chadwick, dispuso terminar con monitoreo de las redes sociales que había contratado su antecesora, Ena Von Baer, con la empresa Brandmetric. En el gobierno siempre destacaron que dicho monitoreo sólo pretendía recoger las opiniones públicas que emitía la gente en Twitter y Facebook, al punto que lo compararon con la información que recababan a través de encuestas. El tema, sin embargo, tenía una arista más compleja, ya que una denuncia presentada por el senador PS Pedro Muñoz ante Contraloría demostró que se estaba infringiendo la Ley 19.628 de protección de datos de carácter personal, que establece que la opiniones políticas que emiten las personas están amparadas en resguardos más severos. Ante el oficio, Contraloría alertó al gobierno que el reclamo del parlamentario era correcto, gatillando la decisión de Chadwick.