"Fue como un tsunami, entró una ola grande y arrasó por dentro, inundó la cocina, los comedores y quedó todo lleno de arena. Venía con tanta fuerza, que incluso rompió la puerta y botó televisores", relata Marcela Calderón, la dueña del restaurante Terraza de Alfredo, de Reñaca, que resultó anegado por las fuertes marejadas que afectaron al litoral de la V Región. El fenómeno, el más intenso de los últimos cinco años en la zona, alcanzó su peak cerca de las 9.00, cuando olas de más de seis metros de altura alcanzaron el borde costero e inundaron la playa y calles aledañas. "Esta marejada especial ocurre por vientos persistentes en la zona oceánica, asociados a sistemas o frentes de mal tiempo. Eso genera una ola de viento que comienza a navegar y finalmente se traduce en una ola de fondo de marejada y rompientes costeras", explicó el capitán de puerto de Valparaíso, Rodrigo Vattuone. En Valparaíso, el fuerte oleaje afectó principalmente el sector sur, con marejadas que sobrepasaron el muelle de Caleta El Membrillo y anegaron la zona baja del cerro Playa Ancha. En Viña del Mar, la rompiente alcanzó vehículos y transeúntes que recorrían las avenidas Marina y Perú, además de Reñaca, donde la marea rebasó la arena, atravesó la calle y recorrió casi 30 metros hasta la primera línea de viviendas y locales comerciales. En Concón, el agua se coló hasta algunos estacionamientos bajo nivel, y en Laguna de Zapallar, pasadas las 10.00, el mar ingresó cerca de una cuadra y dañó los cercos de cuatro viviendas. Para evitar accidentes, la Armada prohibió ayer el zarpe de embarcaciones pesqueras y deportivas, y desalojó a más de 40 personas que se encontraban surfeando -entre ellas, el conocido deportista Ramón Navarro- o presenciando las marejadas desde los roqueríos. El fenómeno se mantendrá hasta el domingo.