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Cultura&Entretención / Pág. 79

Un western después de la guerra

José Gai publica Capitán Garra: los lobos del desierto, novela gráfica ambientada en Iquique, después de la Guerra del Pacífico.

Un western después de la guerra

El lugar: Iquique al término de la Guerra del Pacífico, sus alrededores convertidos en tierra de nadie y una población cosmopolita atenta a las noticias que vienen desde el campo de batalla. El personaje: Joaquín García-Huidobro, un ex oficial del Ejército chileno caído en desgracia que, tras escapar de su cautiverio en el poblado de Huaylillas, llega al puerto nortino herido de bala. El motivo: encontrar a un hombre llamado Julio Malebrán, un compañero de armas con quien debe ajustar cuentas por una traición.


El escritor y dibujante José Gai (1958) ha dado forma con estos elementos a Capitán Garra: los lobos del desierto (Tajamar Editores), la primera de una trilogía de novelas gráficas protagonizada por este personaje enigmático, quien poco a poco irá convirtiendo la pampa iquiqueña en un escenario que nada tiene que envidiarle al mejor de los westerns: protagonistas complejos (a veces nobles, a veces despiadados) que mostrarán su personalidad a medida que sean puestos a prueba en un entorno hostil: ciudades, pueblos y puertos donde nadie es confiable, nada es gratis y, lo peor, todo el mundo tiene una pistola que disparar.


“Busco a un hombre que me llevará a otros hombres”, anuncia el capitán Garra, y aquella declaración no es sino la promesa de un descubrimiento ominoso del que es imposible que el lector no tome partido. Una persecución que se extenderá por diversos puntos del país hasta transformarse en una guerra personal.


Si bien hasta el momento José Gai logró notoriedad y buena acogida de la crítica por sus novelas Las manos al fuego (2006), Los Lambton (2009) y el volumen de cuentos El veinte (2007), en paralelo ha desarrollado una constante trayectoria como ilustrador y humorista gráfico en diversos medios de prensa y exposiciones individuales. En efecto, el volumen que presentó anoche, en el Centro Cultural de España, corresponde a una idea que Gai maduró a mediados de los 80.


“Mi interés por la novela gráfica viene de la niñez, de las revistas de historietas. En todo caso, era un interés limitado a lo que se entendía como el ámbito de los cómics”, precisa el autor. “La aparición de las primeras novelas gráficas y su conocimiento algo tardío en Chile me llevaron a la aspiración de materializar, alguna vez, mis proyectos más ambiciosos. Y eso ya coincide con mi intención de aventurarme en la literatura”.


Pese a las tentaciones que ofrecen el género y el formato, especialmente cuando se trata de relatos anclados en hechos de nuestra historia, a medio camino entre la ficción y los sucesos verdaderos, Capitán Garra… está lejos de ser un relato pirotécnico. Es más eficaz que efectista. Aquello se evidencia desde la técnica empleada por Gai (lápiz de mina, aguada con acuarela y repaso con tinta “usando tiralíneas, lápiz Bic, lo que sea”), hasta la sólida construcción del protagonista: un hombre que en vez de aprovechar su apellido para conseguir dividendos prefiere acortarlo: ya no es Joaquín García-Huidobro, sino simplemente Joaquín García, a quien todos conocen como “Garra”, hecho que abre un nuevo conflicto dentro del relato: el personaje es uno de los tantos hijos bastardos de un oscuro senador chileno, a quien solo ha visto un par de veces y por el que guarda resentimiento, más aún cuando se revele que es parte de los turbios negocios que se hicieron con aquel gran botín de guerra que fueron las salitreras.


Pero Garra no está solo en sus andanzas. Le acompaña Lam, uno de los cientos de chinos a quienes el general Patricio Lynch liberó de su esclavitud para sumarlos a la guerra contra Perú. Es más, ha sido justamente gracias a Lam (de quien rápidamente el lector conocerá su destreza lanzando cuchillos) que el protagonista logró salvarse de la muerte cuando fue capturado por el enemigo, mientras estaba en campaña. Sin duda, se trata de un homenaje a tantas duplas de héroes inmortalizados en esta clase de publicaciones: dos hombres cruzando el desierto en busca de algo más que aventuras.


“La referencia al western no me incomoda, al contrario. Acá hay acción, espacios abiertos y una trama que ocurre en el pasado”, explica Gai, quien asumió los riesgos que implica dar una mirada distinta al relato oficial de la guerra de 1879. “¿Cómo decir que hay una historia más compleja que la historia que nos enseñan? Ese es el desafío”.


La segunda entrega de la saga se titula Morirás en la frontera y está programada para inicios de 2012. Esta vez, los personajes llegarán al sur de Chile, a territorio mapuche en pleno invierno. Allí donde unos pelearán por la tierra, otros pelearán por venganza.