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Deportes / Pág. 73

Se empieza a dibujar el verdadero fútbol moderno

La International Board podría autorizar en los próximos días el uso de la “tecnología en la línea de gol”, uno de los cambios más importantes en la historia del deporte.

por
José Antonio Giordano
Se empieza a dibujar el verdadero fútbol moderno

Levantar las manos. Ese gesto -reflejo, claro- se ha transformado en la forma universal en que los jugadores de fútbol piden de forma desesperada al árbitro o a uno de sus asistentes que ponga atención a lo que está pasando en la cancha: la pelota cruzó la línea de gol.


La mayoría de las veces, el juez central niega con la cabeza y el guardalíneas sigue viendo la pelota, que a esa altura ya fue despejada lo más lejos posible por algún defensor. Pero eso de levantar las manos quedará en el pasado, porque lo más probable es que en el corto plazo los jugadores, indignados todavía, le apunten al árbitro su reloj.


En octubre del año pasado, la International Board, entidad encargada de definir las reglas del juego, se abrió a examinar la “tecnología de línea de gol” para incluirla en los partidos profesionales, algo que algunos años antes hubiese parecido imposible.


Desde entonces, y viendo que había muchas compañías interesadas, se ha realizado un estricto cronograma de pruebas, en donde las empresas que pretenden instaurar la tecnología han tenido que demostrar la viabilidad técnica de sus proyectos.


Al comienzo del camino, eran 10 las compañías que pretendían quedarse con la implementación de la goal-line technology. Hoy, a sólo un par de días de que la International Board tenga una reunión especial este 5 de julio, para tomar una decisión sobre si echa a andar los cambios en la materia, son sólo dos las empresas que siguen “en competencia”.


Hawk-Eye -la misma empresa que tiene el “Ojo de Aguila” en el tenis- y GoalRef son las dos compañías que pueden quedarse con el cambio más revolucionario en términos de tecnología que tendría el fútbol. Para eso, hubo meses de pruebas con máquinas, jugadores, e incluso un laboratorio suizo de ciencia y tecnología midiendo todos los resultados.


La FIFA había pedido expresamente que el proyecto se enfocara sólo en la línea de gol, que fuera automático, preciso y que no demorara más de un segundo en entregar los datos.


Esa información, sí o sí, tendría que llegar a un reloj especial que ocupará el árbitro, avisándole mediante un mensaje con vibración. Pero si bien los dos proyectos que tienen opciones de ganar cumplen con lo exigido por las bases, la forma en que lo hacen es distinta.


Hawk-Eye, por un lado, pretende poner muchas cámaras en lugares estratégicos del estadio, apuntando a la cancha. Según sus dueños, la idea es que esta implementación no sea invasiva y, de paso, pueda proveerle al árbitro una repetición instantánea de la jugada, en caso de que necesite consultarla. Con todas las cámaras se puede hacer una medición tridimensional de dónde está la pelota en todo momento.


En tanto, GoalRef no tiene cámaras, sino que apunta al uso de un chip dentro de las pelotas. Este sistema utiliza antenas para crear un campo magnético de baja intensidad dentro y alrededor del arco de fútbol, el cual alerta cuando el chip que está en el balón cruza completamente la línea.


En el Mundial Sub 17 de Perú, en 2005, y en el Mundial de Clubes 2007 se hicieron algunas pruebas sobre el uso de la tecnología para detectar los goles. Aunque en ese momento parecía muy lejano que se pudiera adoptar para todos los partidos oficiales, hoy se ve cada vez más cerca.


“Después del partido de anoche, la tecnología en la línea de gol no es más una alternativa, sino que una necesidad”, dijo hace algunos días Joseph Blatter, luego de que los ucranianos se hayan quedado con los brazos arriba pidiendo un gol legítimo ante Inglaterra, en la Eurocopa. En algunos meses más estarán apuntando al reloj.