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Opinión / Pág. 8

Religión y fundamentalismo

Señor director: Tras los últimos videos de amenaza terrorista del llamado Estado Islámico, los ataques ocurridos en Francia y un sinnúmero de menos connotados, pero igualmente reales hechos,  en que, con la bandera de la religión, se cometen actos de intolerancia, se hace muy necesario hacer hincapié en la formación de las personas e información […]

Señor director:

Tras los últimos videos de amenaza terrorista del llamado Estado Islámico, los ataques ocurridos en Francia y un sinnúmero de menos connotados, pero igualmente reales hechos,  en que, con la bandera de la religión, se cometen actos de intolerancia, se hace muy necesario hacer hincapié en la formación de las personas e información que se les entrega. 

 El mundo de los creyentes es disputado por varias religiones, entre las que resaltan cinco de mayor convocatoria. Todas ellas tienen características positivas y negativas, pero hay uno de sus aspectos negativos que es el que más problemas ocasiona en el mundo de ayer y el de hoy. Ese tiene relación con el dogmatismo y fanatismo, donde la extrapolación de palabras y párrafos extraídos de sus textos principales son combustible inagotable de estos actos de intolerancia. Ello porque en estos libros, de carácter sagrado para cada una de las religiones, escritos en siglos pretéritos donde la condición cultural era muy distinta a la actual, que contiene muchos más elementos de integración y globalización, existen párrafos donde se incita el odio hacia la religión “rival” y a quienes piensen distinto o sean “infieles”. 

Hoy, si bien la mayoría de los creyentes no se clasifican dentro de ese minúsculo grupo violentista, carecen de un principio fundamental, que es la tolerancia y aceptación de la diversidad. Deben entender que su creencia personal no tiene un límite mayor a ese, es decir, a su propia individualidad.

Eduardo Quiroz Salinas