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Negocios / Pág. 8

Países europeos en crisis se alejan de estado de bienestar

Se estima que a 2014 Irlanda habrá reducido su déficit fiscal en 27% del PIB (US$ 56.000 millones) y Francia en 4% (US$ 110.000 millones). Este ajuste reducirá drásticamente la pesada estructura de gasto social de parte de Europa.

por
Mauricio Rodríguez Kogan / Fotografía: Bloomberg
Países europeos en crisis se alejan de estado de bienestar

CON cientos de miles de millones de euros en recortes presupuestarios y requerimientos para ajustar las cuentas fiscales de los países europeos que hoy están en crisis, los beneficiarios de la política de gasto social en esas naciones han empezado a decirle adiós al estado de bienestar.


Entre las razones que los analistas esgrimen para explicar la cuasi quiebra de varios estados en la eurozona, lo fundamental es el gasto de los gobiernos por sobre su capacidad de generar ingresos, asociado a tal red de beneficios.


Ese elemento es un común denominador en España, Portugal, Grecia e Italia. No se queda atrás Francia, cuyas cuentas fiscales están en la mira de las clasificadoras de riesgo, para quienes los indicadores de liquidez para enfrentar las deudas de corto plazo lucen dignas de atención.


Cifras de la Ocde muestran que, en promedio, el gasto social en Italia, Portugal, España y Grecia asciende a 23% del PIB. En Italia llega a 25% del PIB y en Francia equivale a 29%.


“La crisis de deuda europea indica el colapso del estado de beneficencia social”, escribe Jim Roberts, investigador de la Heritage Institution, de Washington.


Europa tiene una larga tradición de estados benefactores, con Francia y Suecia a la cabeza de ellos (el gasto social asciende a 29% del PIB en este último).


El Estado en esos países paga las pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia; provee asistencia habitacional a los jubilados e incluso paga servicios funerarios. También cubre gastos de salud para tratamientos y prevención; garantiza asignaciones y créditos tributarios por hijo; asistencia para el cuidado infantil, subsidios a padres solteros y desocupados. Los ciudadanos también reciben educación gratuita y subsidios para vivienda y pago de arriendos.


En los países en problemas, donde el gasto social promedio es de 23% del PIB, las pensiones y los servicios de salud son los más costosos: 11% y 6% del PIB, respectivamente.


Dado ese nivel de asistencia del Fisco, los montos de gasto social privado en la generalidad de dichos países son muy menores.


El estallido de la crisis crediticia en 2008 y la posterior recesión global gatillaron una serie de “estabilizadores automáticos” en la mayoría de los países europeos con cargo al balance fiscal. Por ejemplo, las transferencias hacia individuos recién desempleados en la forma de seguros de cesantía. La recesión redujo los ingresos fiscales, en tanto que el peso de la deuda en relación a la economía de los países se incrementó hasta niveles superiores a lo que sus economías son capaces de producir en todo un año.


Así, hacia 2014 estos países deberán implementar ajustes fiscales importantes para devolver sus balances a un nivel sustentable, de acuerdo a las metas de austeridad que han acordado los miembros de la eurozona.


Según estimaciones de Barclays Capital, Irlanda verá reducir su déficit fiscal en un impresionante 27% del PIB, desde 32,4% el año pasado a 5% en 2014. Aunque una fracción de esa reducción pasa por un mayor crecimiento económico (el déficit se achica en relación al PIB), el grueso será función de drásticos ajustes.


Los siguientes ajustes más severos corresponderían a España y Portugal (6% del PIB), seguidos por Grecia (5,9% del PIB). Se proyecta que Francia e Italia reducirán su déficit presupuestario en sendos 4,3% y 4,1% del PIB.