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País / Pág. 12

Ocde: Chile tiene mayor gasto de las familias en educación, pero menor empleabilidad

Probabilidades de un profesional de tener empleo son de 78% y están entre las más bajas.

por
Elizabeth Simonsen, Santiago

Chile es el país con el mayor gasto privado en educación, desde la básica a la superior, y el mayor costo directo para las familias en la etapa universitaria. Es una de las conclusiones del último informe sobre el estado de la educación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (Ocde), organismo que reúne a los países más desarrollados.


“El sistema educacional en Chile es único entre los países de la Ocde en descansar fuertemente en fuentes privadas y en tener uno de los sistemas privados más grandes”, señala el informe, que le dedica un apartado especial al país, donde señala que “2011 será recordado como el año de las movilizaciones estudiantiles”.


En la enseñanza básica y media, el 22% del total que se invierte en educación viene de los privados. Es la cifra más alta de los 38 países de la Ocde, después de Corea y el Reino Unido, aunque con diferencias mínimas. En promedio, en la Ocde, el 9% del gasto en educación primaria y secundaria proviene de privados.


En el caso chileno, se trata básicamente de aranceles que pagan los apoderados, en los colegios privados o subvencionados con financiamiento compartido. Según cálculos de Juan Pablo Valenzuela, del Centro de Investigación Avanzada en Educación (Ciae), de la U. de Chile, casi la mitad de esa cifra corresponde al pago de colegiatura de los 210 mil alumnos que estudian en los colegios privados y que corresponden al 7% de la matrícula. Ellos destinan $ 150 mil al mes, en promedio, a aranceles. La otra parte corresponde al copago que realizan los alumnos en colegios subvencionados ($ 20 mil al mes), los que atienden al 40% de los alumnos.


En educación superior, la inversión privada es aún más alta: el 85%. La mayoría es financiada directamente por los bolsillos de las familias. Al igual que en la educación básica y media, el pago va a los aranceles, que superan los nueve mil dólares (los más caros después de EE.UU., donde llegan a 22 mil dólares).


En otras palabras, de los dineros que el país invierte en educación superior, el 79% proviene directamente de las familias, el 6% viene de otros fondos privados y sólo el 14,6% del Estado. En Corea, el otro país con un alto costo privado en educación -77%, en total-, el desglose es distinto: la mitad del financiamiento viene de las familias, un cuatro de otras fuentes privadas y el 22% del Estado. En promedio, en la Ocde siete de cada 10 dólares invertidos vienen del Estado y sólo tres de privados.


Más aún, del reducido aporte fiscal al sector, casi la mitad es inversión directa a las instituciones, el 33% son becas y el 22% créditos.


Pese a esta alta inversión, “obtener mayores niveles de educación no necesariamente protege contra el desempleo”, dice la Ocde. Los egresados de educación superior tienen 78% de probabilidades de encontrar empleo, mientras que en promedio en la Ocde la cifra llega a 83,6%. Los otros dos países con baja empleabilidad son Turquía y Corea.


Aumenta gasto público


Entre 2000 y 2008, la inversión de privados en educación superior subió en la Ocde de 25% a 31%, pero en ningún otro país de los analizados creció tanto como en Chile, donde pasó de 80% a 85%. Como contraposición, considerando la inversión total en educación, mientras la mayoría de los países restringió el gasto público, Chile lo aumentó, pasando de financiar el 68% al 80%.


La Ocde también destaca el aumento de la cobertura en la educación terciaria, que llega al 47%.