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Cultura&Entretención / Pág. 72

Músicos y sellos locales impulsan el lento renacer del casete

El reestreno del debut de Los Prisioneros, la aparición de dos sellos y la salida de álbumes de The Ganjas o Niño Cohete nutren un revival aún simbólico.

por
Claudio Vergara
Músicos y sellos locales impulsan el lento renacer del casete

La historia empezó en la privacidad de un cuarto y se desarrolló bajo el mismo nervio compartido por al menos dos generaciones de músicos que alguna vez practicaron la misma rutina: alistar los instrumentos, situarse frente a la radiocasetera, presionar Rec e inmortalizar su primera vez como grupo.


No Problema Tapes y Etcs Records son desde 2013 los únicos sellos chilenos dedicados a la edición de casetes e iniciaron su trayecto con discos registrados precisamente del modo más artesanal conocido, con los músicos frente a una radio dotada de un soporte virgen, como U2 en el Dublín de los 70 o Los Prisioneros en el San Miguel de los 80, aunque luego profesionalizaron sus métodos y hoy escalan como activos actores de la escena.


De paso, ambos revelan la aún paulatina resurrección del formato en el país, el mismo que hoy los niños observan como artefacto alienígena, que fue tumbado por la irrupción del CD y que desde hace un par de temporadas disfruta de un renovado porvenir en el resto del planeta. De hecho, la National Audio Company, la única fabricante del soporte en EE.UU., declaró que en 2013 había vendido 25 millones de unidades, más que nunca en su historia, mientras que en septiembre se realizó en Inglaterra y Norteamérica la segunda versión del Día de la Tienda de Casetes, festejo donde nombres como Julián Casablancas o The Flaming Lips lanzaron ediciones limitadas en cinta.


En contraparte, hay espacios de donde nunca se ha ido: las comunidades cristianas de gran parte del mundo aún lo usan para distribuir sermones, los circuitos under del punk o el hip hop lo utilizan como base para viralizar su credo y todavía representa un 70% de las ventas discográficas en India y Medio Oriente.


“En Chile estaba muerto y nos dimos cuenta que era el único que cumplía con ciertas características que no estaban en el vinilo o el MP3: se puede hacer un bonito diseño, es mucho más fácil de transportar, aún tiene buen sonido y resiste a todo, es como un AK-47, aguanta hasta debajo del agua”, ejemplifica Pablo Salas, dueño de No Problema Tapes, consciente de la adversidad que hoy implica reposicionar el formato en Chile.


Por ejemplo, desde 2010 que las firmas del retail ya no venden equipos con caseteras, mientras que alrededor de 2005 la desaparecida Feria Mix decretó que no ofrecería más el soporte, lo que se extendió al resto de las tiendas, firmando su extinción del mercado oficial. Además, todas las fábricas del rubro quebraron o cerraron en la última década.


Ante el escenario, No Problema Tapes y Etcs Records encargaron a países como EE.UU o Lituania sus propias máquinas para grabar y duplicar casetes, con costos que superan el millón de pesos, mientras que las carcasas las importan desde Japón o Canadá, lo que representa otro gasto. Con ese estándar, han logrado estrenar casetes de Niño Cohete, Yajaira y The Ganjas, algunos comercializados en la Feria Pulsar de noviembre.


En el caso de No Problema, para 2015 alistan las salidas de trabajos de Pánico y la banda sonora de Moizéfala, cortometraje de 1989 musicalizado por Andrés Bobe, Alvaro Henríquez y Javiera Parra. “Es militancia pura, queremos documentar nuestra historia en el formato más noble de todos. También es una respuesta al lucro sin vergüenza en que se ha convertido el vinilo, con precios que nadie puede pagar. Es un mercado desvirtuado, pero el casete no”, sintetiza Alvaro Daguer de Etcs Records.


En tanto, el juguete más esperado vendrá en marzo con la reedición de La Voz de los 80 (1984), de Los Prisioneros, y con su portada original, sólo impresa en mil copias y que los muestra en la ex fábrica de la CCU. Eso sí, en este caso se mandaron a hacer 3 mil unidades a EE.UU.. Su reestreno coincidiría con los planes de Laser Disc, los mayores fabricantes de soportes como CD y DVD en el país, quienes remodelarán su abandonada máquina para elaborar casetes, con el fin de lanzar algunas piezas. Carlos Salazar, director de CHV Música, responsables de la nueva entrega del trío sanmiguelino, cuenta: “Queremos acercarnos al formato en que fue editada La voz de los 80, como un gesto romántico, aunque no creemos que el casete vaya a tener el mismo mercado que el vinilo”.


Un debate que eleva distintas voces y que tiene a Rodrigo Fuentes, del sello Plaza Independencia, en la misma sintonía: “El casete nunca vivirá la resurrección del vinilo. No es tan bonito ni tan cool”. En el gallito, Sergio Cancino, director de radio Concierto, dedicada al cancionero ochentero, apuesta: “La resurrección del casete es un acto de justicia: reivindica un formato que le mostró mucha música a una generación”.