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Negocios / Pág. 12

Mayor eléctrica de Brasil busca ingresar a la propiedad de HidroAysén

La estatal Eletrobras partió los contactos en marzo con la sociedad ligada a Endesa y Colbún. La brasileña pretende firmar en mayo un acuerdo de confidencialidad para negociar.

por
Antonio Astudillo Muñoz
Mayor eléctrica de Brasil busca ingresar a la propiedad de HidroAysén

TRAS varios años mirando el mercado local, la estatal brasileña Eletrobras, la mayor eléctrica de Latinoamérica, prepara su entrada al mercado chileno. Y lo pretende hacer en grande. En marzo, la firma contactó a HidroAysén (51% de Endesa y 49% de Colbún) para iniciar negociaciones que le permitan ingresar a su propiedad. Fuentes ligadas a la empresa brasileña detallan que los primeros acercamientos se produjeron en 2011, con contactos entre ejecutivos de ambas firmas, lo que se tradujo en un primer intercambio de información.


Ahora esperan pasar a una etapa más formal, luego de que en los últimos meses se aceleraran los acercamientos. De hecho, los equipos legales de ambas firmas -que se han reunido y comunicado de manera constante desde principios de abril- están preparando un acuerdo de confidencialidad, el que estaría listo para su firma en mayo, explica un alto ejecutivo de Eletrobras, quien confirma las negociaciones. Este último paso es de suma importancia -explica-, pues permitirá a las empresas compartir información sensible sobre HidroAysén.


Una vez firmado el acuerdo y con información de primera mano, los equipos técnicos de la eléctrica brasileña realizarán visitas a la zona donde se emplazarán las centrales, para conocer en detalle el trabajo realizado con las comunidades y el futuro emplazamiento de las plantas. HidroAysén obtuvo en mayo de 2011 la autorización ambiental para construir cinco centrales en los ríos Baker y Pascua, con una capacidad instalada de 2.750 megawatts (MW) y una inversión por US$ 3.200 millones.


La idea de Eletrobras es ser un accionista relevante, con poder de decisión en el desarrollo de HidroAysén, comentan fuentes ligadas al proceso. “Nos interesa lograr una participación que permita estar presente en la toma de decisiones”, puntualizan. Las opciones que analiza Eletrobras apuntan a tener una participación de al menos 40% en la propiedad o, incluso, tomar control del proyecto, interés que está sujeto al espacio que le deseen ceder Endesa y Colbún.


La firma, dada su experiencia en Brasil, no sólo está interesada en el negocio de generación de HidroAysén. También quiere explorar la posibilidad de hacerse cargo del tendido eléctrico que transportará la energía de las centrales.


Para lograr ese objetivo, dicen las fuentes, Eletrobras cuenta con amplias espaldas financieras, además del apoyo explícito del estatal Banco Nacional de Desarrollo de Brasil. “Pensamos que la entrada con un aporte de capital es una buena estrategia. Luego habría que salir en la búsqueda de financiamiento en conjunto”, explican.


La construcción de la iniciativa en todas sus etapas demandaría más de US$ 6.000 millones, incluyendo la línea de transmisión. Eletrobras cuenta con la liquidez suficiente como para participar en el proyecto sin afectar de forma alguna sus propios números. Para los actuales socios sería un respaldo.


Especialistas exponen que si los socios de HidroAysén financiaran el proyecto con un 60% de aporte bancario, Endesa y Colbún deberán aportar recursos propios, cada una, por unos US$ 1.200 millones, algo que no se ve muy fácil para la eléctrica chilena, considerando sus pérdidas de 2011 y las dificultades operativas que ha enfrentado en algunos de sus proyectos. “El compromiso financiero es enorme”, dice un analista.


El gobierno ha seguido de cerca los avances del proyecto y en La Moneda creen que Endesa España -controlada por la italiana Enel- no tiene a HidroAysén entre sus primeras prioridades de inversión.


La relación entre Endesa y Eletrobras en Brasil es de larga data. Sus ejecutivos se conocen y tienen trato frecuente en ese país, por el carácter estatal de la segunda. Los acercamientos, aún incipientes, se dieron por ambos lados. Fuentes comentan que Endesa y Colbún siempre han estado abiertas a evaluar si se requiere un tercer socio y que no es la primera vez que conversan con interesados.


Para Endesa, ser aliado de Eletrobras tiene un flanco estratégico. Al fortalecer la relación con la estatal puede tener acceso al mercado de generación brasileño que, hasta ahora, le ha resultado esquivo. Así, el proyecto HidroAysén podría convertirse en una “moneda de cambio”.


Si las conversaciones llegan a puerto, Endesa y Colbún deberán reducir su participación en HidroAysén y armar un pacto de accionistas que defina relaciones de largo plazo y ámbitos de competencia de cada una. Otro punto es la viabilidad “política”. Que se involucre una estatal brasileña, socio comercial de Chile y aliado estratégico en la región, daría mayor seguridad a la construcción del megaproyecto.


Controlada en 41,6% por el Estado Nacional, en 18,5% por el Banco Nacional de Desarrollo (BNDESPar), en 4,9% por fondos ligados al gobierno y en 35% por minoritarios nacionales y extranjeros, Eletrobras está hoy en un decidido proceso de búsqueda de oportunidades en el exterior. A fines del año pasado estuvo entre los cuatro oferentes por el 21% de Electricidad de Portugal (EDP), que finalmente quedó en manos de la china Tres Gargantas. Este año, asimismo, desarrolló conversaciones con la minera Xstrata para ingresar a Energía Austral, en Aysén, que considera la construcción de tres centrales por 1.085 megawatts y un presupuesto de inversión de US$ 3 mil millones.


Pero la fusión de Xstrata y Glencore, a comienzos de febrero de 2012, y los propios tiempos de decisión al interior de Eletrobras entramparon las conversaciones. Al final, la australiana Origin compró 51% de Energía Austral y Xstrata se quedó con 49%.


Aysén es una zona que le interesa, entre otras razones, porque se empalma con la estrategia de negocios y el mix de tecnologías que maneja en Brasil, donde 85% de su generación proviene de hidroeléctricas de represas o pasada. El resto es generación con petróleo (9%), nuclear (5%) y carbón (1%).


En la actualidad, la operadora es la mayor compañía eléctrica de Brasil y de Latinoamérica. Tiene una capacidad instalada de 42.080 MW (casi tres veces que el SIC), 37% del total país. Con experiencia en obras de gran envergadura, hoy desarrolla Belo Monte, en el Amazonas, la tercera mayor central hidroeléctrica del mundo, con una capacidad instalada de 11.233 MW y una inversión de US$ 10.100 millones. Además, posee el 50% del proyecto hidroeléctrico binacional Itaipú. En total, controla 164 centrales de generación, 36 hidroeléctricas, 126 termoeléctricas y dos termonucleares. Al mismo tiempo, tiene otros 20.213 MW en construcción que entrarán en operaciones entre 2011 y 2015.


En transmisión, posee 58.360 kilómetros de líneas y 247 subestaciones, y representa el 57% de los tendidos existentes en su país. En distribución, atiende a 3,29 millones de clientes en 463 municipios.


En 2011, sus utilidades netas fueron de unos US$ 1.979 millones, 66,1% más que en 2010. Según Bloomberg, su capitalización bursátil es de US$ 12.490 millones.