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Tendencias / Pág. 52

Más de la mitad de los chilenos asegura que su trabajo no lo hace feliz

Investigación de la U. Adolfo Ibáñez dice que el 54% es infeliz en su labor y el 30% está agotado.

por
Paulina Sepúlveda
Más de la mitad de los chilenos asegura que su trabajo no lo hace feliz

Chile es uno de los países de la Ocde con la jornada laboral más extensa: 2.050 horas al año. Un récord si se compara, por ejemplo, con los holandeses, que trabajan 1.450 horas, o con los alemanes, que lo hacen 1.350.


Se trata de unas 11 horas diarias, bastante más tiempo del que se destina, por ejemplo, a la familia. Por eso es relevante que el trabajo sea una actividad gratificante. Pero ¿qué tanto lo es para los chilenos?


Para determinar este grado de satisfacción, el economista Wenceslao Unanue y el académico Marcos Gómez, ambos de la Escuela de Negocios de la U. Adolfo Ibáñez, realizaron un estudio en el que aplicaron un nuevo concepto de análisis llamado “florecimiento”. Esta es la primera vez que una investigación de este tipo en el país utiliza este concepto.


Flourishing o florecimiento es un término más amplio que el de felicidad y fue introducido hace unos años por la sicología positiva. La importancia de esto, dice Unanue, es que hasta ahora los estudios de satisfacción laboral se han centrado sólo en una parte de la felicidad, como las emociones y satisfacción con la vida, dejando de lado aspectos como las relaciones, el sentido de vida, el involucramiento, la autonomía y el logro, ideas que se incluyen dentro del concepto de florecimiento.


Tomando en cuenta estos aspectos, la investigación Florecimiento y Desempeño Organizacional en Chile concluyó que el 54% de las personas encuestadas se siente infeliz en su trabajo.


El estudio analizó los niveles de florecimiento de 742 personas e incluyó la medición de burnout (agotamiento emocional), engagement (dedicación), compromiso organizacional, satisfacción laboral y productividad.


El estudio indica que, a nivel general, el 53,9% de los trabajadores posee un bajo nivel de emociones positivas; el 62,1% reconoce bajos niveles de involucramiento en su vida; 44,2%, bajo nivel de relaciones significativas y gratificantes; el 39,5% tiene bajos niveles de sentido de vida, y el 43% siente que tiene bajos niveles de logro en sus vidas. “La satisfacción es bastante menor de lo que se ve en países desarrollados. Es preocupante. Además, que el 30% de las personas se declare con agotamiento laboral y que el 54% esté insatisfecha con su trabajo son coherentes a otros estudios que muestran que la satisfacción es súper baja”, explica Unanue.


Flourishing en Chile


Estudios destacan que las personas más felices son personas más sanas, más creativas, más innovadoras, se ausentan menos y poseen un mayor compromiso organizacional.


Para Marcos Gómez, el no sentirse feliz e involucrado con el trabajo se explica por los niveles de individualismo que existen en Chile. “Hay desconfianza a nivel general. Los jefes piensan que los trabajadores sacan la vuelta y los trabajadores no confían en sus jefes. Esas cosas no pasan en otros países. Nos hemos centrado mucho en nosotros mismos, es un individualismo que se basa en la falta de confianza”, explica.


Para encontrar sentido en el trabajo y mejorar el desempeño, Unanue establece que las relaciones son lo más importante. “Muchas veces se nos olvida construir relaciones afectivas. Pero lo ideal es tener amigos en el trabajo o trabajar con ellos. Con los amigos hay confianza, no se los perjudica, hay un compromiso y a las personas les gusta llegar a un lugar donde hay vínculos”, dice.


El problema, agrega Unanue, es que cuando a las personas se les habla de felicidad, no piensan que en su trabajo pueden ser felices, porque lo ven como castigo. “Muy pocos se levantan contentos porque les toca trabajar, tampoco las empresas han sido capaces de hacer un ambiente que realmente les guste a las personas”.


Y si bien es posible ser feliz en el trabajo, no todo son emociones y un ambiente agradable, también es importante estar conforme con el sueldo. “Si está amargado, con sueldos miserables, no se puede pensar en florecer. Es el principio”, indica el economista.


La primera vez


Este el primer estudio sobre esta área que es muy nueva y que en Chile no se conoce, asegura Unanue. De hecho, agrega que muchas empresas no saben la diferencia que marca. “Felicidad es una palabra muy invasiva, otros piensan que es una pomada, pero los que la estudian saben de lo que hablamos. Hasta premios Nobel en Economía la estudian”, dice Unanue.


Martin Seligman, director del Departamento de Psicología de la U. de Pensilvania y ex director de la Asociación Americana de Sicología, fue uno de los primeros en hablar de sicología positiva y quien comenzó a hablar de florecimiento.


El concepto se apoya en cinco pilares reflejados en la sigla Perma: Positive Emotion (emociones positivas), Engagement (compromiso), Relationships (relaciones), Meaning (significancia), Accomplishment (realización). Todos ellos son los elementos que definen una buena vida: placentera, comprometida, relacional, con sentido y con metas alcanzables.


“Florecimiento es encontrarle sentido a la vida en su forma más amplia. Es hablar de una felicidad duradera”, concluye Unanue.