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Más de 200 casas dañadas dejó seguidilla de olas que azotaron las costas chilenas

Los principales daños se evidenciaron en las viviendas y embarcaciones de Puerto Viejo, en la III Región y Dichato, en el Biobío.

por
Sebastián Labrín y Paulo Muñoz , Santiago

Eran la 1.06 de la madrugada de ayer cuando el primer tren de olas, de más de tres metros, ingresaba a las costas de la localidad de Puerto Viejo, en la Región de Atacama. Casi dos horas más tarde, a eso de las 2.50 horas, el mismo fenómeno natural se dejaría sentir en el balneario de Dichato, en la Región del Biobío.


Solo el paso de las horas y los primeros rayos del sol dejarían en evidencia los daños producidos por el maremoto que arribó a las costas chilenas: 215 casas afectadas y 20 embarcaciones dañadas.


Puerto Viejo, según el director regional de la Onemi de Atacama, Carlos García, “fue la única afectación que tuvimos y la más importante. Son 200 construcciones de material ligero que están emplazadas en una toma ilegal. El 98% de estas viviendas son de veraneo y el otro dos por ciento de trabajadores”.


Las coordinaciones entre los organismos de emergencia permitieron evitar problemas de conectividad en la ruta hacia Chañaral optando por privilegiar rutas alternativas por Diego de Almagro.


Dichato fue otra de las localidades donde la seguidilla de olas se dejó sentir con fuerza. Cuando faltaban 10 minutos para las 3 de la madrugada, el mar volvía a ingresar a las costas del balneario de la Región del Biobío al igual que en la madrugada del 27 de febrero.


El primer oleaje fue el más fuerte y provocó daños en 15 casas emplazadas en la caleta Villarrica. Seis de los restaurantes que habían logrado reabrir sus puertas, volvían a resultar anegados por el mar y los sedimentos que llevaba.


Otra de las zonas afectadas en la Región del Biobío fue Coliumo donde el camino resultó parcialmente anegado. Ahí se cortó el agua y el suministro eléctrico fue restablecido cerca del mediodía de ayer En Tubul, en tanto, 20 embarcaciones fueron dañadas por el oleaje debido a que quedaron mal varadas siendo arrastradas por las olas.


En Melinka, Región de Aysén, el primer arribo de la ola llegó a las 3.30 horas, sin embargo las olas no superaron los cinco metros lo que hizo notar un incremento en nivel del agua sin provocar daños en viviendas de acuerdo con los informes de la Onemi.


Evacuados


En el Biobío se evacuó a 137.000 personas. Si bien Carabineros no registró detenidos durante la noche, personal de la Armada sí debió entrar para rescatar a tres pescadores que se lanzaron al mar para salvar un bote que era arrastrado por el oleaje.


En la Región del Biobío se establecieron 17 albergues en 15 comunas de las zonas costeras. Del total de damnificados solo un cinco por ciento llegó a los albergues.


En la Región de Aysén las autoridades decidieron evacuar las localidades de Melinka, Puerto Aguirre, Puyuhuapi, Puerto Aysén y Chacabuco. El director (s) de la Onemi, Carlos Ureta, señaló “que no tuvimos mayores problemas, el plan funcionó como se esperaba y toda la evacuación fue en absoluta tranquilidad”.


Se evacuaron alrededor de 2.300 personas en toda la Región de Aysén y se habilitaron dos albergues en Puerto Aysén, uno en Puyuhuapi y otro en La Junta.