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Negocios / Pág. 37

Los cuatro atributos clave para generar confianza en los equipos de trabajo

La autoridad no pasa solo por ostentar un cargo. También se basa en valores como la sinceridad, la integridad, las competencias profesionales y la comunicación que se establece con los colaboradores.

por
Jorge English G.

ENTRE los temas que dominan el ámbito de la gestión de personas, el liderazgo se impone como uno de los principales. Por más cualidades que tenga una persona, o más inversión que una empresa haga en sus líderes, hay aspectos clave que un profesional debe manejar adecuadamente para lograr que ese ascendiente permita ganarse la confianza de un equipo. Sin confianza no hay liderazgo y tampoco un buen trabajo en equipo.


Los expertos que trabajan este tipo de temas en Chile observan que la sinceridad, la integridad y tener las competencias necesarias son algunas de las características fundamentales que inciden para que un líder tenga crédito entre sus colaboradores.


“La confianza de los altos ejecutivos con su equipo de trabajo se va desarrollando a medida que se enfrentan a situaciones y compromisos que deben honrar. En este contexto, el lenguaje y las conductas marcan toda la diferencia”, comenta Cristián Duarte, managing director de Transearch Chile.


Así, y sobre la base de más de 10.000 entrevistas a candidatos para posiciones ejecutivas en diversas industrias, Transearch concluyó que las cualidades que llevan a generar un clima de confianza son:


•Sinceridad: los ejecutivos deben actuar siempre mostrando seguridad, siendo transparentes cuando deben dirigir a sus equipos y al momento de tomar decisiones estratégicas.


•Integridad: los ejecutivos deben ser consistentes entre su discurso y sus acciones.


•Competencia y capacidad: para ser un líder confiable es fundamental ser responsable, competente en el cumplimiento de metas y actuar con decisión.


•Comunicación: es fundamental mantener informado al equipo de trabajo sobre los cambios y acontecimientos dentro de la empresa. Esta comunicación debe ser efectiva, clara y precisa, para evitar los rumores de pasillo.


“Existe mucha angustia en las organizaciones -señala Duarte- por la falta de ciertos valores y conductas que son esperables de un líder”.


Validación desde la base


La sinceridad, la lealtad, la convicción y la capacidad de predicar con el ejemplo son muy apreciadas por las personas. Actuar en consecuencia depende de la convicción de que los buenos resultados siempre se logran en equipo. A partir de ahí se debe generar un ambiente de colaboración donde la gente cuente con espacios concretos para aportar desde su experiencia y potencial.


“Decir que ‘no’ con convicción y argumentos, genera más confianza que una promesa que no se va a cumplir”, acota Carolina Guerino, coach de Lee Hecht Harrison | DBM. “También es necesario generar resultados, algo básico para la autoestima e identidad del equipo”, agrega.


La experiencia no solo indica que la confianza es un requisito indispensable para liderar, también que es algo que puede entrenarse, aunque Guerino puntualiza que es un aprendizaje complejo y que implica autocrítica.


“Requiere reconocer y reconocerse como una persona que no genera la confianza que se necesita para movilizar al equipo; lo que sabotea el aprendizaje es la autopercepción de estar haciéndolo bien”, afirma la experta de Lee Hecht Harrison | DBM.


La perspectiva de José Tomás Saffirio, director ejecutivo del Programa de Habilidades Directivas del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, es que la credibilidad de un líder depende de la coherencia entre lo que dice y lo que hace, factor a su juicio fundamental para que su autoridad sea validada por las personas a quienes lidera, y no necesariamente por los galones de jefe que le haya otorgado la organización.


“El liderazgo implica generar influencia en la gente, no obligarla a ser influida, porque eso no es cohesión. Mi visión es que eso depende de la consecuencia y de que sean las bases las que te acepten como líder”, afirma Saffirio.


¿Se nace o se hace?


El académico igualmente sostiene que los atributos que conforman al líder pueden ser adquiridos, sin que eso signifique que se comporten como el fundador de Apple, Steve Jobs. Basta con manejarse con destreza en ciertas áreas. “Alguien puede ser tímido y liderar sobre la base de sus conocimientos técnicos. Lo básico es potenciar lo que se tiene y no caer en caricaturas”, plantea Saffirio.


Esto se logra con entrenamiento, para lo cual basta con estar abiertos a la autocrítica y la disposición a ser responsables de las acciones que se realizan y los juicios que se emiten.


Carolina Guerino asegura que se trata de un trabajo de desarrollo y crecimiento, donde “un ejecutivo muestra sus emociones, reconoce sus errores, incorpora las ideas de sus colaboradores, pregunta cuándo requiere recoger sugerencias, comparte el crédito de sus éxitos y otorga reconocimientos”, puntualiza.


Es un aprendizaje, asimismo, que implica una transformación personal que da origen a una persona que genera confianza en sus equipos de trabajo.