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Deportes / Pág. 77

Las estrellas ausentes del escudo wanderino

Una investigación histórica desenterró dos títulos “caturros” en la época de la extinta Asociación Porteña de Fútbol Profesional, disputada en paralelo a la de Santiago.

Las estrellas ausentes del escudo wanderino

Hasta el minuto 60 perdía por 2-0. Salinas (19’) y Pérez (42’) habían marcado para Administración Puerto en el que, por esos años, era el clásico de Valparaíso. Pero entonces Santiago Wanderers reaccionó. Peña marcó el descuento y permitió que Herrera se convirtiera en el héroe, con dos goles en minutos consecutivos, de cabeza y desde media distancia (69’ y 70’). Cuando el árbitro Humberto Reginato Balbo finalmente pitó el final, los “caturros” celebraron un triunfo de 3-2 determinante para conseguir su primer trofeo profesional, en 1941.


La historia oficial dice otra cosa; que Wanderers tiene tres estrellas y la primera fue conseguida en 1958. Esta aparente paradoja no es tal. Ambos títulos fueron ganados por los porteños, pero el primero fue olvidado o descartado por los criterios tradicionales. Hasta que el investigador Dino Villella descubrió todo. “Es fácil tapar la historia con tierra, pero cuando uno husmea, siempre se encuentra con algo nuevo”, comenta.


El Mercurio de Valparaíso recogió estos estudios la semana pasada y dio a conocer que hay dos títulos verdes que los registros oficiales no validan, los de 1941 y 1942, ambos campeonatos organizados por una agrupación reconocida por la Federación Chilena de Fútbol, tal como la Asociación Central, de Santiago.


Se trata de la Asociación Porteña de Fútbol Profesional, que se constituyó formalmente el 2 de julio de 1940, según el acta que recuperó Villella (ver recuadro). Las firmas del presidente Ives Beke y el secretario Luis Videla marcaron el inicio del balompié rentado en la región, que duró poco más de tres años y coronó a cuatro monarcas: La Cruz (1940), Wanderers (1941 y 1942) y Administración Puerto (1943). A pesar de que, en rigor, tenía la misma categoría del torneo capitalino, sólo los campeones de Santiago están considerados por la historia oficial, a partir de 1933, cuando la Central comenzó a exigir el pago de sueldos. “La liga profesional existió en nuestra región y abarcó más territorio que la de Santiago, con tres ciudades: Valparaíso, Viña del Mar y La Calera”, argumenta Alfonso Gómez, uno de los autores del libro Santiago Wanderers, una historia de tres siglos. “Es muy simple. En Chile hubo dos campeones durante esos años. Por ejemplo, en 1941, fueron Colo Colo y Wanderers. Sólo pedimos que esto se reconozca”, añade el escritor.


En primera instancia, la liga porteña cumplió con el mínimo de cinco equipos inscritos (Wanderers, Administración Puerto, La Cruz, Viña del Mar y Las Zorras), pero rápidamente se fueron sumando elencos como Fosfato Cemento Melón (ahora conocido como Unión La Calera) y Everton, que volvió de un receso de seis años en 1943. Si bien las averiguaciones de Villella y Gómez no reúnen los resultados de estos campeonatos, la mejor evidencia está en la sede de la Asociación de Fútbol Valparaíso, que con 117 años, es la más antigua del país. “Tenemos las copas y las actas bien guardadas acá”, confirma su presidente, Ernesto Navarrete.


Reivindicación verde


Al mismo tiempo que los diarios de julio de 1941 informan del avance nazi hacia la URSS, debaten una posible reforma educacional y dan cuenta de una despedida de soltero local, se celebra la inauguración de la sede de la Asociación Porteña de Fútbol Profesional, en la intersección de Independencia con Buenos Aires.


Esta se mantuvo operativa hasta 1944, cuando Wanderers y Everton cedieron a las presiones de Santiago y se inscribieron en la Central, aunque no les convenía por los largos traslados (cinco horas en esa época) y la escasa ganancia en borderó. La experiencia no era nueva para los “caturros”, pues ya habían estado en calidad de invitados en 1937. “Lo que hizo la Federación con el artículo 13 (N. de la R.: obligó a unir las dos asociaciones profesionales) fue malévolo, porque hizo desaparecer a la Porteña, que estaba tomando ribetes enormes”, opina Villella. “El fútbol comenzó en Valparaíso. Esta es una reivindicación deportiva histórica”, agrega Gómez.


Por justa que parezca la aspiración de los verdes, no todos están de acuerdo. A la negativa de Manuel Burboa, secretario ejecutivo de la Federación Chilena de Fútbol, se sumaron nuevas voces. “Esto es un oportunismo que no corresponde a 70 años del hecho. Pretender llevar dos estrellas más por secretaría es un descaro. Las estrellas son para los mejores del país y lamentablemente Wanderers se debe conformar con tres”, comenta Antonio Bloise, presidente de Everton, que cuenta con cuatro títulos y quedaría abajo de su clásico rival si la petición fuera aceptada.


Otra arista aporta el estadístico de La Tercera, Luis Navarrete, para quien “no puede haber dos campeones en un mismo país. Existen antecedentes de torneos paralelos en otras partes del mundo, pero siempre con una fórmula definitoria. Si esos títulos valieran, deberían contarse con un asterisco”. Curiosamente, los dos campeones de 1941, Wanderers y Colo Colo, se enfrentaron en agosto, en un amistoso interciudades jugado en Playa Ancha. Terminó con una estrecha victoria de los porteños por 4-3.