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Negocios / Pág. 26

La era de la hiperconexión: controlar el auto con el celular ya es una realidad

Movilizar a las personas ya no es la única tarea que cumplen los autos, hoy el objetivo es alcanzar el mayor nivel de conectividad a bordo.

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Por Carolina Rojas Arenas
La era de la hiperconexión: controlar el auto con el celular ya es una realidad

Los celulares y smartphones se han vuelto una necesidad moderna cada vez más integrada con todos los aspectos de la vida diaria de una persona. Hoy, con más de 18 millones de aparatos circulando sólo en Chile, las personas pueden desde leer correos en cualquier parte hasta controlar el termostato de la casa cuando se está a horas de llegar.


Esta realidad está siendo traspasada cada vez más rápido a los vehículos, logrando que los viajes en auto no sólo sean sinónimo de movilidad desde un punto A al B de la mánera más rápida y eficiente posible. Hoy en día, por medio de dispositivos integrados y programas especiales, se puede lograr que el auto cumpla funciones que hasta hace un tiempo estaban reservadas a grandes aparatos electrónicos en los hogares.


Navegar en internet, escuchar nuestra música favorita e incluso comprar entradas para ir al cine son sólo algunas de las funciones que hoy ya pueden encontrarse en ciertos modelos de autos, aunque, claro, no están aún en Chile. Eso sí, la consultora en tecnología ABI Research asegura que los usuarios de aplicaciones automotrices para teléfonos celulares en el mundo se incrementarán de 3,2 millones a 129 millones para 2016.


Algunos de los sistemas más conocidos son los desarrollos en conjunto por fabricantes de autos y compañías de software, como es el caso de Ford y Microsoft con el SYNC, que permite conectar el teléfono y manejar los dispositivos de entretenimiento del vehículo mediante la voz. Más antiguo es el Verizon On Star de General Motors, que ahora se ha independizado y puede ser adicionado a autos de cualquier marca por medio de un espejo retrovisor especial, permitiendo conectarse a una central de operadores donde se pueden solicitar direcciones, asitencia en ruta y ayuda en caso de emergencia.


Los computadores a bordo ciertamente han contribuido a esta masificación de la conectividad, adicionando lectores para tarjetas SD, puertos USB y entradas auxiliares de audio, que permiten transportar música o imágenes de forma mucho más cómoda y amigable.


Sin lugar a dudas, el bluetooth es el rey de este mundo, ya que no sólo permite sincronizar dispositivos como el teléfono para realizar llamadas, sino que también escuchar el audio que se tenga almacenado y obtener información del auto en tiempo real, pese a que no se esté en él.


Esa es una de las mayores gracias de sistemas como los recién presentados Blue Link, de Hyundai, y Entune, de Toyota, que además de permitir buscar direcciones y distintos lugares de interés en mapas, tienen la opción de cerrar y abrir el auto a distancia con el celular, e incluso entregar notificaciones a la policía cuando el vehículo sufre algún tipo de accidente o si está siendo robado.


El desarrollo de este tipo de tecnologías ha permitido que cada vez sea más fácil mantenerse en contacto con el automóvil, convirtiéndolo en una especie de extensión del computador, gracias a la incorporación de discos duros para los sistemas multimedia, y módems que permiten conectarse a internet sin más esfuerzo que hacer partir el motor. Aquí se sustenta la conectividad en tiempo real, que permite recibir actualizaciones constantes para saber, por ejemplo, cómo está el tráfico.


Los esfuerzos de los fabricantes se encuentren puestos ahora en el desarrollo de sistemas más amigables con el conductor, adicionando mandos en el volante, controles de voz, proyecciones en el parabrisas e incluso touchpads, que permiten manejar con un dedo los datos a introducir en el sistema, reduciendo el factor distractivo.


Actualizar permanentemente el estado en Facebook, postear en Twitter, ver videos en YouTube, escuchar radios satelitales en alta definición e incluso sostener una videoconferencia mientras se conduce ya no son cosas que sólo pasan en las películas. Mientras más se masifica la tecnología, más al alcance de todos estará.