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IV Región concentra casi la mitad de los depósitos de desechos mineros del país

En catastro 2015 de Sernageomin, figura con 293 relaves de los 603 que hay en Chile.

IV Región concentra casi la mitad de los depósitos de desechos mineros del país

Además de contar con el segundo tranque de relave más alto de Sudamérica -el polémico El Mauro, en Salamaca-la Región de Coquimbo también registra el mayor número de estos depósitos en el país: 293 de un total de 603, es decir, un 48,6% del total.


Así, los relaves en Coquimbo representan casi la mitad de los que hay en Chile, con 86 en uso, 179 paralizados o abandonados, y otros 28 en proceso de verificación de estado.


Así lo señala el último Catastro Nacional de Depósitos de Relave de Serneageomin, actualizado la semana pasada. “Es probable que queden algunos depósitos por catastrar, sin embargo estimamos que más del 90% está. La identificación de los depósitos abandonados es algo en lo que se está trabajando actualmente”, explicó Rodrigo Álvarez Seguel, director nacional del Sernageomin.


Son precisamente los abandonados los que implican una dificultad en el control como fuentes contaminantes, ya que no hay una persona o empresa responsable. Uno de los casos más emblemáticos es Andacollo, donde hay más de 20 en el radio urbano de faenas antiguas, en contacto permanente con la población.


“No se ha prestado sufienciente atención a los relaves hasta ahora, es un problema que irá creciendo, así como los reclamos de la poblacion, Los minerales en Chile cada vez tienen menor ley, y por lo tanto se necesita procesar más material, usar más agua, más químicos y en consecuencia, se están generando relaves o desechos exponencialmente mayores que antes para lograr una misma producción”, explica Lucio Cuenca, director del Observatorio Latinoamerciano de Conflictos Ambientales (Olca).


En el caso de relaves activos e identificados, no han habido muchos avances en su remoción, según Corminco (Consejo Regional Minero de Coquimbo). “La administración anterior se propuso firmar convenios con las mineras para remover en la medida de lo posible aquellos pasivos ambientales que tuvieran mayor impacto en la salud de la población. Lamentablemente, no supimos más de aquella iniciativa”, afirma Juan Carlos Sáez, presidente del Corminco.


La postergación histórica de la búsqueda de una solución definitiva al problema de los relaves, abandonados o no, radica para Rodrigo Faúndez, vocero del Movimiento por la Recuperación del Agua y la Vida, es la falta de una legislacion adecuada para evitar daños ambientales. “El 3 de marzo, sólo a propósito de lo que pasa en El Choapa, se le puso suma urgencia a un proyecto estancado desde 2013 sobre responsabilidad del dueño en el buen manejo de los relaves y el entorno. Hay muchos relaves irregulares y debió aprobarse hace rato”. El dirigente agrega que “los parlamentarios se tienen que poner las pilas, sólo hay una ley sobre cierre de faenas que su principal medida es reforestar, pero sin más soluciones tecnológicas que impliquen una inversión importante para el resguardo de la salud de población”, enfatiza Faúndez.


La ministra de Minería, Aurora Williams,precisó que no existe un proyecto de ley que regule los pasivos ambientales mineros, “pero sí esta ley de cierre de faenas mineras con lo la que no deberían irse generando nuevos pasivos mineros”.


La generación de un nuevo marco jurídico más completo podría acelerarse ahora, a propósito del inédito dictamen de la justicia en el caso del tranque El Mauro, que obliga a su demolición y remoción de 355 toneladas de desechos. “Este fallo es un punto de inflexión y una oportunidad para que las actividades productivas sean sustentables y no a costa de la salud de la gente de la región”, dijo Jaime Bastías, presidente del Colegio Médico Regional La Serena.