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Cultura&Entretención / Pág. 57

Investigar la curiosidad

El libro Cuaderno verde nace de la investigación del artista austríaco Misha Stroj con el libro El río, de Gómez Morel.

por
Marcela Fuentealba
Investigar la curiosidad

Hacer libros de arte que no sean monografías ni objetos para la mesa del café, sino que recojan métodos de investigación desarrollados desde la curiosidad para acceder a temas complicados: es el espíritu de las ediciones Vaticanochico, que presenta en coedición con Ocho Libros su primera publicación, Cuaderno verde, del destacado escultor austríaco Misha Stroj (1974). Se trata de un facsímil de las notas que elaboró Stroj el año pasado en una estadía en Chile y que fueron el comienzo de una exposición en la Galería Metropolitana, centro de arte experimental ubicado en la comuna de Pedro Aguirre Cerda. Sin saber castellano, Stroj comenzó una investigación escultórica que terminó indagando sobre el lenguaje chileno a través de El río, de Alfredo Gómez Morel (el título de la muestra, El eco estruendoso de los propios pasos, es una cita del libro).


Stroj copió a máquina sus fragmentos y los pegó en un cuaderno tipo escolar de tapa verde. La potente lírica de la autobiografía de Gómez Morel, el hijo de prostituta que sobrevivió como marginal entre los marginales hasta hacerse delincuente profesional, se une a un texto de la poeta austríaca Ingeborg Bachmann, famosa por su complejidad y antinazismo; ambos textos datan del año 1961 (una casualidad involuntaria) y se disponen entre diferentes recortes tomados de una carpeta reunida azarosamente y sin objetivo por la socióloga e investigadora María Berríos, la contraparte de Stroj en esta suerte de trabajo de campo. Hay desde fotos de prensa a pedazos de obras de artistas chilenos, como Carlos Altamirano, Juan Pablo Langlois o Alicia Villarreal.


Berríos es una de las impulsoras de Vaticanochico, grupo artístico y editorial integrado por los artistas Ignacio Gumucio y Francisca Sánchez. Los tres están muy activos: Berríos es curadora, junto a la brasileña Lisette Lagnado, de una gran muestra sobre arquitectura de vanguardia que está hasta fines de agosto en el Museo Reina Sofía de Madrid, y en la que se incluyó el trabajo del muy desconocido pensador chileno Juan Borchers (el catálogo de la muestra, Desvíos a la deriva, se presentará también en Chile). Gumucio, por su lado, presentó la muestra Lo fácil y lo difícil en la sala Gasco, y Sánchez prepara una residencia en Bolivia y esculturas para exponer en la galería AFA. Desde la amistad, además de ser vecinos en el barrio de Providencia que les da el nombre, formaron esta sociedad que “busca la restitución de la curiosidad como modo de relación generalizada con el mundo”. Gumucio explica que, además de trabajos artísticos, colaboran en esta serie de libros que son “herramientas de investigación, métodos par conocer determinados aspectos de la realidad. No serán caros, porque no son de colección sino para usarlos”.


La próxima publicación de Vaticanochico saldrá a fin de año y se llama, para mayor abundamiento de su espíritu, Didáctica autodidacta, del artista chileno Francisco Araya. Es una recopilación de apuntes, recortes, dibujos e inventos hechos durante 30 años de trabajo y que se refieren a temas muy diversos, desde la física a la óptica, bajo la idea central de crear un método de autoenseñanza. Más adelante esperan editar lecciones y apuntes de forma y espacio del profesor Hugo Rivera, además de los propios trabajos investigativos de los miembros del grupo.