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Opinión / Pág. 38

HidroAysén II

Señor director:
En una carta publicada en abril de 2008 en el diario The New York Times, el abogado estadounidense Robert Kennedy señaló que la Presidenta Bachelet, en una reunión que habían tenido la semana anterior en Chile, y aludiendo al proyecto HidroAysén, le aseguró que se oponía a las grandes represas.
La reacción de La Moneda, a través de Francisco Vidal, en su calidad de vocero, fue desmentir dichas declaraciones, afirmando que “no se miente. La Presidenta nunca ha dicho lo que el señor Kennedy escribe en esta carta al New York Times”.
Es obvio que las anteriores declaraciones del ministro sobre la posición de la ex mandataria frente a HidroAysén no fueron hechas a título personal. Además, la presidenta nunca desautorizó los señalamientos públicos de apoyo a la central que hicieron sus ministros.
Hay que agregar que tampoco hicieron uso de todos los instrumentos legales y administrativos con que contaban para rechazar el proyecto en forma definitiva, si así lo hubieran querido.
Así, todo parece indicar que asiste toda la razón al diputado RN Nicolás Monckeberg, cuando afirma en su carta del viernes que se optó “por recurrir a la misma estrategia que caracterizó a la administración Bachelet a la hora de hacer frente a los problemas: dilatar y dilatar, para no tener que tomar decisiones”.
Gloria Toro R.

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/ Pág. 30

HidroAysén II

Señor director:
En relación con la producción de energía eléctrica que el país necesita utilizando la fuerza hídrica de los ríos de Aysén, se ha organizado a lo largo del país una oposición a HidroAysén, con reuniones públicas que terminan en desmanes y en desobediencias a las normas democráticas y de convivencia, amén de inaceptables ataques programados a la fuerza pública que resguarda la comunidad.
No obstante, pronto se iniciarán las discusiones relativas al tendido eléctrico que transportará al centro del país la electricidad allí producida. Sobre el particular, se debe tener presente que el DFL Nº 1 de Minería contiene las disposiciones legales en materia de energía eléctrica, que en el capítulo V trata las Servidumbres que regulan el transporte de ella: artículos 47 al 71.
Al respecto, útil es conocer el artículo 56 del DFL Nº 1: “El dueño del predio sirviente no podrá hacer plantaciones, construcciones ni obras de otra naturaleza que perturben el libre ejercicio de las servidumbres establecidas por esta ley, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 3º del artículo 53. Si infringiere esta disposición, o sus plantaciones o arboledas crecieren de modo que perturben dicho ejercicio, el titular de la servidumbre podrá subsanar la infracción a costa del dueño del suelo”.
Eso significa que a lo largo del tendido eléctrico entre Aysén y Santiago -más de 2.000 kilómetros-, los dueños de los predios en servidumbres pueden explotarlos agrícolamente con plantaciones y arboledas que no perturben las instalaciones eléctricas. Es decir, el callejón del tendido eléctrico es utilizable en favor de la alimentación y economía nacionales.
Juan Etcheverry Matamala

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Opinión / Pág. 58

HidroAysén II

Señor director:
La Concertación ha sacado a relucir toda su artillería para defender, incluso a costa de la verdad, la lamentable gestión de la ex Presidenta Bachelet en material ambiental.
Dice su ex ministra de Medio Ambiente Ana Lya Uriarte que durante el gobierno de Bachelet “reprobaron” el proyecto HidroAysén. Pero si lo reprobaron, ¿por qué entonces continuó su tramitación hasta el actual gobierno? ¿Por qué no concluyeron el proceso y simplemente desecharon el proyecto?
Es evidente que la ex ministra Uriarte está confundida o prefiere omitir la verdad. Su gobierno tenía las herramientas legales y administrativas para rechazar el proyecto si así lo hubiera querido, pero optó por recurrir a la misma estrategia que caracterizó a la administración Bachelet a la hora de hacer frente a los problemas: dilatar y dilatar para no tener que tomar decisiones.
Convenientemente, Uriarte tampoco explica por qué si ahora se opone con tanta convicción a HidroAysén y a las fuentes de energía contaminantes, durante su gestión como ministra se aprobaron 42 centrales termoeléctricas. ¿Es que entonces no eran contaminantes o el carbón era distinto?
Los porfiados hechos hablan por sí solos: la Concertación “carbonizó” la matriz energética con más de 100 plantas termoeléctricas (las más contaminantes de todas). Un pasado respecto del cual Uriarte y Cía. hoy pretenden lavarse las manos.
Nicolás Monckeberg
Diputado RN

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Opinión / Pág. 36

HidroAysén II

Señor director:
En las últimas semanas el país se ha visto atravesado por una serie de manifestaciones en oposición al proyecto HidroAysén, con un rechazo transversal de la ciudadanía de un 74%.
La política energética vigente se sigue basando en la neutralidad tecnológica, dejando en la iniciativa privada la responsabilidad de definir las necesidades energéticas del país. No incorpora una visión de largo plazo que haya decidido sobre los inevitables trade-offs de las distintas formas de integrar la matriz energética; por esa razón, las decisiones sobre estos trade-offs se terminan tomando proyecto a proyecto.
¿Son el ministro Golborne o el Presidente Piñera los responsables de esto? No, pero esperamos que lean el contexto, miren la escalada del conflicto y ofrezcan soluciones.
Como organización latinoamericana y local, llevamos cuatro años incentivando una visión energética de largo plazo para Chile. Impulsamos la creación de la Plataforma Escenarios Energéticos y cinco instituciones presentaron escenarios para la matriz energética a 2030. Este ejercicio demostró que existen múltiples opciones en materia energética y que todas ellas generan impactos. A su vez, se verificó que la diversidad de sectores pueden dialogar de forma constructiva y presentar sus visiones acordando principios y respetando una exigente rigurosidad técnica.
Una sociedad armónica, basada en acuerdos y orgánicas de gestión trisectoriales, genera un mejor entorno para la democracia, los negocios y la equidad.
Guillermo Scallan
Responsable nacional Fundación Avina Chile

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Opinión / Pág. 30

HidroAysén II

Señor director:
La aprobación del proyecto HidroAysén nos enfrenta nuevamente ante la necesidad de generar una discusión nacional y amplia sobre el modelo de desarrollo del país que permita establecer un pacto social sobre las metas, los medios, mecanismos y, sobre todo, el rol de diferentes actores.
Se trata de plantearse la pregunta sobre el país que queremos, donde necesariamente debemos desarrollar una reflexión sobre los derechos de los ciudadanos, el rol de la empresa privada y las articulaciones del Estado. El modelo económico ha generado una dinámica de definición del modelo de desarrollo donde participa claramente la empresa privada, dando al Estado el tan comentado y nunca bien definido rol regulador, dejando a la ciudadanía fuera, sobre todo a través de mecanismos descalificatorios de las formas de acción organizada, desvirtuando los mecanismos de protesta y descontento.
En los últimos meses hemos visto una campaña por parte de la empresa que intenta manipular incluso el sentido de identidad nacional, presentando la idea de que estar en contra de HidroAysén es ser antichileno, antipatriota. Recientemente, esa idea se ha reforzado con el argumento de que los activistas ambientales son financiados desde el extranjero, desviando la atención del punto central: cómo los ciudadanos podemos participar de las definiciones del proyecto de desarrollo del país.
María Elena Acuña
Depto. de Antropología
Universidad de Chile

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Opinión / Pág. 64

HidroAysén II

Señor director:Deseo felicitar sinceramente al arquitecto Germán del Sol por su columna del jueves en esta sección. Es una de las primeras reflexiones serenas y positivas que leo sobre este controvertido proyecto, opinión que se destaca por encima del cúmulo de comunicaciones de tipo panfletario que no aportan nada y eluden los problemas medulares del […]

Señor director:
Deseo felicitar sinceramente al arquitecto Germán del Sol por su columna del jueves en esta sección. Es una de las primeras reflexiones serenas y positivas que leo sobre este controvertido proyecto, opinión que se destaca por encima del cúmulo de comunicaciones de tipo panfletario que no aportan nada y eluden los problemas medulares del proyecto.
Hace un par de años, en conexión con un aspecto especializado de este proyecto, tuve la oportunidad de sobrevolar en helicóptero el “área de influencia” (los ríos Baker, Pascua y entorno). No cabe duda de que la belleza natural es impactante, pero también lo es el deterioro causado por explotaciones antiguas irracionales durante el siglo XX, que hay que recuperar. Las áreas que se inundarán en gran medida ocupan los propios cajones de los ríos, y los lagos que se formarán apenas se distinguirán estéticamente de los existentes en el presente -como el Bertrán-, los ríos seguirán fluyendo con el mismo ímpetu, erosionando y modificando los estuarios, enturbiando los fiordos. Estamos, como dice Del Sol, ante una oportunidad para que la buena ingeniería refleje la belleza que anima a las obras inertes, logrando que el proyecto sea un aporte al paisaje natural.
Por contraste, en otro medio leo que las comunidades mapuches se opondrán a cualquier línea de transmisión, no importando su trazado. No es necesario comentar la opinión derogatoria y negativa de quienes respaldan este tipo de actitudes.
Juan Carlos Valle Lasserre
Ingeniero civil UC
MSc Ingeniería oceánica

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Opinión / Pág. 90

HidroAysén II

Señor director:
Si en el futuro queremos andar en autos no contaminantes, usar calefacciones no contaminantes y otros artefactos eléctricos que permitan vivir en un mundo más limpio, ¿de dónde vamos a sacar la energía si nos oponemos a todo?
Cristián Mackenna Rueda
Protesta estudiantil
Señor director:
Me parece pobre el enfoque entregado por los medios respecto de la marcha estudiantil del jueves. Los disturbios no fueron más que una arista del evento y no representan al paro en su totalidad. Concentrémosnos en la gran convocatoria, en la unión estudiantil, en el apoyo de innumerables instituciones, en el petitorio y en las propuestas. Comprenderemos así lo resquebrajada de la educación chilena actual y que la manifestación fue un verdadero aporte a la necesidad de mejorar la educación de nuestro país.
Isabel Cholaky

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Opinión / Pág. 44

HidroAysén II

Señor director:
Aysén: naturaleza virgen tan hermosa, que los partidarios de su contemplación argumentan con bucólicos peñascazos.
José Luis Hernández V.

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Opinión / Pág. 32

HidroAysén II

Señor director:
Muchos de nosotros somos tremendamente inconsecuentes. Años atrás reclamábamos por la construcción de Ralco, y hoy, un 9% de energía que usamos proviene de ahí. En un par de años nadie se acordará de esta discusión, puesto que nuestros requerimientos energéticos aumentan cada día, y nosotros no transamos el vivir sin electricidad.
Francisco Rebolledo M.

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Opinión / Pág. 30

HidroAysén II

Señor director:
La discusión de HidroAysén nuevamente ha polarizado al país entre quienes aprueban el proyecto y quienes no lo hacen; hasta aquí, todo parece normal para un proyecto de tanto impacto. Lo curioso es cómo se da la discusión. Por un lado, los sectores empresariales, y algunos otros, reiteran de forma majadera la necesidad energética del país como bandera de lucha. Y por el otro, los grupos que reiteradamente niegan toda posibilidad de generación eléctrica en el país. Pero los argumentos, ya conocidos por años, no varían.
Considerando que es imperativo contar con la energía que el país requiere para su desarrollo y que al mismo tiempo es necesario preservar el medioambiente, ¿son los seremis, o los subrogantes en varios casos, las personas idóneas para evaluar un proyecto con una fuerte componente técnica, estratégica, económica y, en ciertos casos, geopolítica, que interviene un sector por una vida útil larguísima? ¿No sería más creíble la votación para todos si se hiciera dentro de una comisión de expertos (profesores, consultores internacionales, investigadores, economistas)?
Parece más razonable el modo como se resuelven estos problemas en países donde, previa discusión técnica, el Estado define el emplazamiento y las características de los proyectos según el país lo requiera. Una vez definida esta matriz, el Estado licita entre los privados y concesiona cada proyecto.
Definitivamente, este problema hay que sacarlo de la arena de los intereses políticos y económicos, y hay que discutirlo desde el punto de vista técnico en todas sus instancias y previo a que la urgencia nos haga tomar malas decisiones.
Raimundo del Río C.

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Opinión / Pág. 34

HidroAysén II

Señor director:
En la entrevista publicada en Reportajes del domingo de La Tercera, el Presidente de la República declara que Chile tiene una capacidad instalada de 13.000 MW y que probablemente en 10 años vamos a tener que duplicar la capacidad.
De acuerdo con un documento sobre capacidad instalada por sistema eléctrico nacional 2010 de la CNE, la potencia instalada neta total en Chile es de 15.558 MW y la potencia hidroeléctrica instalada es 5.376 MW. Es decir, hidroeléctrica, 38,8%; térmica, 57,2%; y 4%, energías renovables no convencionales.
Por otro lado, el potencial hidroeléctrico de Chile, según el inventario denominado “Catastro de Recursos Hidroeléctrico de Chile”, cuyo resumen fue publicado en la Revista Ingenieros Nº 76, de 1977, por el ingeniero Rodolfo Bennewitz Bastian, es del orden de 19.000 MW. De este potencial hidroeléctrico, en 1977 teníamos instalado sólo 1.469 MW.
En 2010, tenemos instalado 5.376 MW, equivalentes al 28,62% de nuestro recurso potencial. En 33 años más que triplicamos la capacidad de potencia instalada, y nos queda por explotar 13.624 MW. En Aysén tenemos el siguiente potencial aún virgen: río Yelcho 1.580 MW (8,41%); río Baker 1.715 MW (9,13%); río Pascua 1.385 MW (7,37%). El Baker y el Pascua suman 16,5%.
¿Vale la pena intervenir el sistema ecológico de Aysén para explotar el 16,5% de potencial hidroeléctrico y llevar esa energía a la zona central y probablemente a la zona minera del norte? ¿Por qué no explotar primero los recursos que están más al norte del Baker, en base a centrales de paso que son más amigables con el medioambiente, y no de embalses?
Rubén Eduardo Opazo Castro

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Opinión / Pág. 48

HidroAysén II

Señor director:
Grave error de estrategia de los opositores a HidroAysén. La Comisión de Evaluación Ambiental, compuesta por las autoridades políticas regionales, ha votado históricamente en bloque -cómo ocurrió con Barrancones, Isla Riesco y Castilla-, porque representa la voluntad del gobierno central. Por lo tanto, si se desea presionar sobre el futuro de las centrales, los detractores deben publicar los datos del Presidente de la República y sus ministros… quienes son los que, en definitiva, deciden sobre los proyectos energéticos.
Gonzalo Vergara L.

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Opinión / Pág. 38

HidroAysén II

Señor director:
Me parece muy apropiado que la defensa a brazo partido de HidroAysén publicada el miércoles 13 de abril en el editorial de La Tercera, bajo el nombre “HidroAysén y el respeto por la institucionalidad ambiental”, haya sido situada al lado del espacio llamado “El humor de Hervi”.
Ambas cosas dan risa, pero la columna sobre HidroAysén me parece muy superior como chiste. Mis partes favoritas son: “Se plantearon inicialmente 2.698 observaciones al proyecto que la empresa terminó de contestar”, “las autoridades han recogido a lo largo del proceso los numerosos cuestionamientos de los detractores del proyecto”, “difícilmente se podría argumentar que el estudio ambiental se ha hecho a espaldas de la opinión pública”, y “la ciudadanía ha tenido una mejor oportunidad de formarse una opinión gracias a las activas campañas publicitarias”.
Sin duda, las observaciones más relevantes de los servicios públicos fueron respondidas por oficio, como un trámite, sin que éstas llevaran a un mejor proyecto, pues HidroAysén no modificó nada en una serie de aspectos, como, por ejemplo, el manejo de los ríos y el caudal ecológico. Por otra parte, muchos de los cuestionamientos de los detractores fueron dejados de lado por la autoridad (como el cumplimiento de la normativa internacional de recursos hídricos con Argentina), y los que fueron tomados, no fueron incorporados debidamente al proyecto (como todos los reproches sobre la línea base y sobre que el estudio ambiental adolece de información clave para la evaluación). Y respecto de la campaña publicitaria, es difícil que alguien pueda hacerse de una opinión cuando los contenidos se manipulan de tal forma que pareciera ser que, de no hacerse HidroAysén, nos veremos sumidos en la oscuridad y la desgracia.
Pedro Rivera Izam
Ex jefe de Estudios, Dirección General de Aguas