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Tendencias / Pág. 18

Googlearse es la forma tecnológica de mirarse al espejo

¿Quiere saber si existe en la web? ¿Le interesa saber qué dicen de usted en internet? Googléese. Un estudio de McCann Erickson dice que el 35% de las personas ya lo hace.

por
Fernanda Derosas

MIRARNOS al espejo ya no es suficiente. Pedir una opinión de cómo nos vemos, tampoco. Ahora hacemos algo más completo: nos googleamos. Y lo hacemos harto: un reciente estudio de McCann Erickson en 19 países -incluido Chile- lo demuestra: el 35% de las personas se googlea más de una vez al mes. ¿Las razones? Una sociedad más conectada, interés por saber qué dicen de nosotros y una cuota de narcisismo son unas de las respuestas.

Gonzalo Tapia, sociólogo de la UDP, cuenta que hasta hace dos décadas algunos intelectuales todavía advertían que los soportes tecnológicos iban a desconectarnos del mundo porque nos provocarían satisfacción en todos los ámbitos. Que iba a bastar con tener un computador en la casa. Pero pasó exactamente lo contrario: nos hicimos usuarios de redes y nos conectamos hacia afuera. “Todo esto llevó a que nos busquemos y a querer saber qué se está diciendo de uno. Esto es una declaración social, ya que es ahí cuando reconocemos que afuera hay un mundo que va mucho más allá de uno”.

Para Tapia, googlearse es buscar una representación social de tu persona y un reconocimiento de que tú persona se construye hoy a partir de múltiples subjetividades: cómo te miran otros es, en parte, cómo eres. “Buscamos la opinión de un tercero, visiones distintas de nuestro autoconcepto”, refuerza Tapia.

El automonitoreo también puede ser un comportamiento estratégico. Un dato apunta esta idea: un 26% de los encuestados por latercera.com dice que una de las razones para googlearse es saber qué información de uno encuentra la gente en la red cuando lo busca. El 12% dice que lo hace para manejar su presencia online. Según Tapia, el hecho de buscarse en la red permite evitar un quiebre entre lo público y lo privado, ya que muchas veces cuando se difunden contenidos privados se puede mostrar una imagen que va en contra de lo que la persona expone en público. “Esto demuestra un avance en cómo usamos la información. Cuando recién aparecieron las tecnologías, la gente expuso demasiada información privada y hoy, con el googlearse, demostramos que también nos estamos autorregulando y vemos como necesaria la limitación de lo público y lo privado”. De hecho, coinciden los sociólogos, generalmente los que más se buscan son quienes tienen mayor participación social o personas más expuestas en la red.

Me busco, estoy, existo

La encuesta de latercera.com arroja que el 53% de quienes se googlean lo hacen por curiosidad. ¿Qué nos provoca esa curiosidad? Simple: sólo resolver la sensación de que uno está ahí, lo pueden buscar, está conectado, tiene presencia en el mundo de las redes, explica el sicólogo de clínica Santa María, Raúl Carvajal. ¿Y qué pasa si no estamos? ¿Existe algún impacto de no encontrarse a sí mismo en la red? En términos sicológicos, es algo irrelevante. En términos de ego, a algunos les puede importar.

Es que también hay algo de narcisismo en esto, apunta el sociólogo del Centro de Estudios Socioculturales, Raúl Zarzuri, porque uno puede googlearse con el único afán de saber quién lo cita, en qué lo destacan o cuánto ha aumentado el número de páginas que dan cuenta de uno mismo.