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Cultura&Entretención, Portada / Pág. 34

Geddy Lee, líder de Rush: “El público masivo recién se está fijando en nosotros”

El reputado cantante y bajista habla con La Tercera del debut del trío en el país, el próximo 17 de octubre en el Estadio Nacional.

por
Claudio Vergara
Geddy Lee, líder de Rush: “El público masivo recién se está fijando en nosotros”

Ni populismos ni promesas para la galería: Geddy Lee (57), la voz y el bajista histórico de Rush, se mueve en las antípodas de la caricatura del rockero. Al teléfono desde Florida, responde con desgano, habla al borde del bostezo, se muestra con la frialdad de un académico cuando le reportan que su banda en Chile acumula un culto generoso y cada cierto tiempo arremete con dos preguntas que suenan bien y que encarnan la actitud de un músico refugiado en sus códigos: “Who knows? Who cares?”.


No es un asunto anímico: es simplemente su ética. La ética Rush. Tres tipos nacidos en Canadá y crecidos bajo el credo de una banda que instaló su marca a espaldas de los grandes medios, con singles radiales que se cuentan con los dedos de una sola mano, con militantes armados de una fe casi religiosa en su música y con una compleja ingeniería sonora que fue desde el hard rock deudor de Led Zeppelin y el gigantismo progresivo, hasta la new wave con artilugios derechamente pop y electrónicos.


Toda una fórmula que alcanzó los grandes estadios, las ventas millonarias y que se verá este 17 de octubre en el Estadio Nacional, la última fecha de su tour planetario y el debut de los canadienses en Chile. El mismo país donde su música comenzó a propagarse a través del contrabando de casetes grabados desde la radio en los 80 y donde hoy alcanza un estatus de culto que ya vendió más de 30 mil boletos para su show. El país que cuenta con fanáticos que viajaron a las latitudes más diversas para desplegar una bandera chilena en las primeras ubicaciones de sus recitales, como se puede apreciar fácil en los últimos DVD del trío.


“En algunos países somos una banda de culto y en otros somos una banda mainstream. ¿Quién sabe? ¿A quién le importa?”, responde Lee a La Tercera, con una sonrisa descreída. Luego sigue: “Mientras estamos de gira, vemos banderas de todo el mundo y es difícil contar cuántos fans tenemos en cada país. A medida que nos hemos ido poniendo viejos, decidimos no salir tanto de gira, por lo que de vez en cuando elegimos un nuevo lugar para ver cómo es esa experiencia. Esta vez iremos a Chile y estamos muy emocionados”.


El cantante -que se declara un conocedor de vinos y que hace algunos años vino a visitar las Torres del Paine, la Patagonia y Santiago- fecha de manera exacta el momento en que advirtieron que venir a Santiago era un rito casi obligatorio: el 23 de noviembre de 2002, cuando juntaron a 40 mil personas en el evento Rock in Rio. “Estuvimos cinco años sin hacer giras y, cuando fuimos a Brasil, que no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar, nos dijeron que había muchos fans de Argentina y Chile. Fue nuestra primera vez en Sudamérica. Así que ahí se inició todo esto”, detalla.


Ahí comenzó la escala local de un tour llamado Time Machine y que muestra en su totalidad el álbum Moving pictures (1981), la obra más popular del trío. Lee sigue: “El espectáculo dura cerca de tres horas y tiene un intermedio de 20 minutos. La idea surgió cuando vimos a Steely Dan hacer sus discos completos, así que pensamos que sería algo divertido. Además, he comprobado que este álbum pasó la prueba del tiempo. No es mi favorito, pero envejeció con mucha gracia y nos resulta fácil hacer esas canciones”.


La reverencia masiva


La actual gira de Rush funciona como una reverencia a su pasado, pero también como una instantánea que capta el momento en que los hombres de Tom Sawyer han ingresado de manera paulatina – y después de casi cuatro décadas- a circuitos más masivos. Aunque siguen sin instalar su nombre en el Salón de la Fama del Rock and Roll, en 2008 aparecieron por primera vez en un estelar de la TV norteamericana, se ganaron una estrella en Hollywood y el documental Beyond the lighted stage (2010) timbró otra verdad del universo Rush: se trata de un grupo que incubó gran parte de su prestigio en el mundo de los músicos. Créditos tan diversos como Trent Reznor, Billy Corgan y Gene Simmons declaran su admiración por la banda, a lo que se suma la confesa devoción asumida por miembros de grupos tan distintos como Pixies, Tool o Café Tacuba. “No sé si ellos están reconociendo la importancia de Rush, pero después de mucho tiempo el público masivo recién se está fijando en nosotros. Si eso es bueno o malo el tiempo lo dirá. Es bueno que los músicos hablen bien de ti y te reconozcan, sientes que has cumplido un objetivo”, recalca el bajista. Luego agrega: “Siempre hemos sido independientes en todo sentido y no dependemos de estos comentarios. Hemos tenido la suerte de que eso nos ha dado éxito y nos ha permitido hacer las cosas a nuestro modo. Por ejemplo, dejamos de hacer videos, eso ya no sirve en ninguna parte”.


Aunque la reverencia a Rush suena tardía, hay algo que la banda también ha mantenido como dogma: a diferencia de instituciones del rock progresivo, como Yes o Roger Waters, o de corporaciones destinadas al rock de estadios, como U2 o The Rolling Stones, los canadienses siempre han elaborado discos de novedosa estructura que justifiquen sus giras planetarias y que no sean sólo una mera excusa para salir a la ruta. “No queremos vivir de nuestro pasado, porque creemos que la única razón de ser de una banda es escribir buena música y levantar un camino propio”, advierte Lee.


Por lo mismo, asegura que aún no piensa en el día en que Rush cuelgue los instrumentos (“hay que ir paso a paso y siempre que tengamos un proyecto estaremos juntos”, subraya) y adelanta que su nuevo álbum, Clockwork angels -del que incluyen algunos temas en este tour-, saldrá en 2011. “Será un disco conceptual, pero no puedo adelantar la historia. La gente ha cambiado la manera de enfrentar la música, pero seguimos teniendo fe en el disco como un todo, como un viaje. Eso no lo transaremos. El álbum no está terminado y lo finalizaremos tras el paso por Sudamérica”, remata