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Cultura&Entretención / Pág. 36

El universo de Baradit se expande en la novela gráfica

El autor de Synco lanza Policía del Karma: la historia de una agencia secreta que persigue crímenes cometidos en otra vida. Los dibujos son de Martín Cáceres.

por
Francisco Ortega
El universo de Baradit se expande en la novela gráfica

La Inmaculada Concepción vigila el valle de Santiago. Todos podemos verla, cada día, cada noche; una estatua de 14 metros de alto, sobre un pedestal de ocho, que con sus brazos abiertos domina la capital de Chile.


La Inmaculada Concepción es la Virgen patrona de esta metrópolis, una imagen reconocible, familiar, como lo eran las Torres Gemelas para Nueva York o el Big Ben para Londres; pero sobre todo la Inmaculada Concepción es una mujer. Y en ella (y con ella) comienza Policía del Karma o PDK, la cuarta novela de Jorge Baradit (1969), que será lanzada el próximo sábado, en la Feria del Libro de Santiago.


Publicada por Ediciones B, Policía del Karma es el primer libro del autor de Synco en el estadio de lo gráfico (con ilustraciones de Martín Cáceres), del cómic o la historieta, calificación que tras hojear el volumen de más de 200 páginas es discutible, porque PDK es otra cosa: un leviatán ambicioso, un puntapié de estímulos directo a la entrepierna, “ni yo soy capaz de definirla, sé que no es un cómic y tampoco una novela convencional, se parece un poco a ambas, pero también a un libro objeto, al trabajo de arte de una película que no existe, etc… Es un riesgo por donde se le mire”, comenta Baradit.


Y allí está, en la primera página, la Inmaculada Concepción, llorando sangre mientras observa (y adivina) el infierno que desordena las calles a sus pies. Una Virgen, una mujer que sufre.


La imagen no es ajena al universo de Baradit. Ella, la mujer símbolo y también la mujer objeto, “tiene que ver con una fascinación hacia lo poderoso de lo femenino. La mujer es un ser completo y complejo, por eso en todas mis novelas el héroe es una heroína, pienso en la pachamama en Kalfukura (2009) o Martina en Synco (2008), lo que se repite acá. Las mujeres son recipientes y dadoras de vida. Y claro, también está el factor fetichismo, la mujer es mi gran fetiche”, dice el autor.


La luz al final del túnel


Aclaración necesaria: no hay nada más complicado que entrevistar a un amigo y quien escribe esta nota es muy amigo de Jorge Baradit. Hemos compartido antologías, un programa de radio virtual, incluso entrevistas colectivas.


Hay pudor, sobre todo porque he estado encima de PDK desde que se gestó el proyecto: observando, espiando, aconsejando, animando, envidiando. “La historia partió de una conversación a raíz de una recopilación de historias cortas llamada MP3, donde cada autor escribía un relato a partir de una canción. No me gustó ningún cuento, básicamente porque las canciones eran sólo una anécdota y no un concepto para construir la narración. Y en esa conversación sonaba de fondo Karma Police, de Radiohead. Entonces empecé a tirar líneas, que crecieron, se convirtieron en un cuento, también en un proyecto de serie para TV, que quedó en stand by, hasta llegar al libro que hoy firmamos con Martín Cáceres”, confiesa Baradit.


El cuento original viene incluido en la novela gráfica, como un extra con ilustraciones a color de artistas como Félix Vega, Christiano y Angela González entre otros, el cosmos de PDK.


“Armamos un universo alrededor de PDK y que es lo que se está desarrollando en los documentales, cortos, relatos e incluso el soundtrack que estamos subiendo a internet. El relato está vivo, crece, se alimenta y en ese sentido PDK es una obra dispersa en multiplicidad de plataformas”, dice, y agrega: “El libro no existe solo, nunca lo ha hecho. Y esta fijación narrativa y conceptual no es particular a PDK, sino también en como PDK convive con mi obra previa y lo que esté por venir, distintas capas de un universo que coexisten simultáneamente”.


PDK es una obra violenta, dura, sin concesiones. La prosa de Baradit en el trazo de Martín Cáceres no es simple, a ratos incluso desagradable, por lo detallista, lo milimétrico, lo exacto, “acá no hay futurismo, es un retrato contemporáneo, un reflejo del Santiago de Chile que no estamos viendo”.


¿Quiénes son y cómo operan? Baradit contesta: “La policía del Karma es por fuera una institución que te apresa por crímenes cometidos en otra vida, pero bajo esa capa se trata de una policía secreta que ha manipulado nuestra historia desde las sombras por más de un siglo, nada muy distinto a lo que hicieron la CNI, la DINA o incluso fuerzas de orden y seguridad en los gobiernos de Jorge Alessandri o Carlos Ibáñez del Campo. La represión es parte de nuestro folclore, y en ese sentido lo que aparece en PDK no es muy distinto de lo que ha estado pasando todo este año en las calles de Santiago”.