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Reportajes / Pág. 18

El “plan Araucanía” de Bachelet

La propuesta que evalúa el comando de la candidata de la Nueva Mayoría incluye consensuar un “estatuto de autonomía” para los pueblos originarios de la zona y un Parlamento regional.

por
Francisco Artaza
El “plan Araucanía” de Bachelet

Una regiOn que tenga un “estatuto de autonomía” especial, con parlamento y lengua propios es parte del plan que la Comisión Descentralización del comando de Michelle Bachelet definió para La Araucanía. Se trata de una propuesta que otorga grados de autonomía política y financiera a la zona mapuche, transformándola en un territorio donde prime la cultura indígena y las decisiones se tomen previa consulta a las comunidades.


Así quedó definido en el documento que el grupo liderado por el ex diputado Esteban Valenzuela entregó la semana pasada a la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet.


Se trata de un texto de 10 páginas, donde se detallan las iniciativas definidas por más de 20 expertos para avanzar en la descentralización y mejorar la gestión comunal. La creación de tributos regionales por la explotación de recursos naturales y el envío al Congreso dentro de los primeros 100 días de gobierno de un proyecto de ley para la elección de intendentes, son otras de las propuestas que fueron entregadas al jefe de la comisión programática del comando, Alberto Arenas.


Los integrantes de la comisión de Programa del comando tienen hasta fin de mes para revisar los textos entregados por, a su vez, una veintena de comisiones sectoriales. Con estos insumos en la mano se definirá lo que entra en definitiva en el programa de gobierno.


En ese sentido, el trabajo de la comisión de descentralizacion avanzó en algo la tarea, pues algunas de sus propuestas ya fueron discutidas con los grupos de Reforma Constitucional, Reforma Tributaria y la de Pueblos Indígenas.


Ese es precisamente el caso de la iniciativa destinada a establecer lo que denominan una Región de La Araucanía “autónoma, empoderada e intercultural”. “Avanzaremos decididamente para incorporar las comunas mapuches en una misma Región de La Araucanía, estableciendo cuotas de representación mapuche en el parlamento regional y otras instancias de representación política del Estado, reconociendo el carácter pluriétnico de la región mapuche, aplicando proactivamente el Convenio 169 de la OIT”, señala el documento.


La propuesta plantea además, que La Araucanía tenga “flexibilidad” para definir la forma de ordenamiento territorial que más les acomode a los pueblos mapuches, pehuenches y lafquenches que la habitan. Valenzuela explica que una de las ideas es que la eventual nueva Región de La Araucanía incluya a las comunas mapuches de la Región del Biobío, algo que, en todo caso, deberá ser consultado a las propias comunidades.


El texto agrega que “se deberá pactar con la nueva Región de La Araucanía su estatuto de autonomía”.


“Los principales focos de conflicto social en los últimos años han sido protagonizados por los estudiantes, los mapuches y las regiones. En el caso de los mapuches y de las regiones, las demandas son por mayor poder, autonomía y recursos. Tenemos que hacernos cargo si queremos terminar con los conflictos”, señala Valenzuela.


El jueves, durante una gira por Temuco, Bachelet afirmó que Chile tenía una “deuda de justicia, equidad y reconocimiento” con los pueblos originarios. La candidata de la Nueva Mayoría anunció la creación de un Ministerio de Asuntos Indígenas y se comprometió a avanzar en la ejecución del Convenio 169 de la OIT, que obliga a la consulta a los pueblos indígenas respecto de decisiones que les ataña.


Son 18 países de la OCDE, entre ellos Suecia, Noruega, Dinamarca, Estados Unidos y Canadá, los que ya han pactado con algunos de sus pueblos originarios estatutos de autonomía en territorios específicos. Sin embargo, el documento del comando de Bachelet no hace referencia a ningún modelo en específico.


“El proceso constituyente que ha anunciado la candidata de la Nueva Mayoría es la oportunidad de crear una región modelo. De alcanzar un Chile regionalizado, con autonomías territoriales y reconocimiento constitucional a los pueblos originarios”, afirma Esteban Valenzuela, quien agrega que ya existen microzonas de Chile donde esta experiencia ha sido exitosa. Por ejemplo, la administración y manejo de toda la zona cordillerana de San Pedro de Atacama para los pueblos atacameños.

Partido mapuche

Otro de los aspectos que llama la atención de la propuesta de la comisión, integrada además por Sergio Valdés, Claudia Serrano, Alejandro Ferreiro, Danae Mlynarz y Sergio Galilea, entre otros, es transformar el Core de la Región de La Araucanía en un parlamento regional, con más atribuciones políticas y administrativas. Este órgano legislativo local tendría cuotas de participación indígena, para garantizar una adecuada representación del pueblo mapuche. Para esto se pretende modificar la ley de partidos políticos, eliminando la exigencia de tener presencia en tres regiones para tener reconocimiento legal. Según el nuevo diseño, sólo bastará con estar inscrito en una. En La Araucanía existe desde el 2005 el partido Wallmapuwen, pero éste no es reconocido legalmente.


Entre los temas por resolver están la forma en que se elegirán los miembros del parlamento local, cómo éste interactuará con el resto de los organismos del gobierno y qué nivel de autonomía tendrá la justicia en esa región, en el sentido de que el mandato del Convenio 169 es respetar a las minorías étnicas, incluyendo sus costumbres en todos los aspectos, incluidas las costumbres de castigo de ciertas faltas. Sobre este punto, Valenzuela recuerda que la OIT marca un límite en relación a lo que es la legislación nacional de cada país y los derechos humanos, por lo que el asunto se resolverá en ese marco.


Con respecto de la reacción que puede generar un plan de estas características, Valenzuela dice: “Atacama y Patagonia tienen su bandera y la bandera mapuche es parte de Chile. No hay que tener miedo a la bandera de la Región de La Araucanía Intercultural”.


Otro de los temas que incluye la propuesta es un proyecto de tributos regionales en relación a las actividades económicas que hacen uso de los recursos naturales de cada zona, sean éstos renovables o no renovables. La comisión propone nuevos tributos a la generación de energía, explotación forestal, puertos y aeropuertos por mencionar algunos.


Con respecto al royalty minero, se establecerá que un porcentaje fijo quede en la comuna donde se realiza la actividad de extracción, y lo mismo para la región. Finalmente, se destinarán recursos para un fondo común denominado de Convergencia Regional. Este tendrá como objetivo distribuir solidariamente los recursos fiscales, con prioridad en las regiones más pobres.