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Mundo / Pág. 27

El paladar de Obama

Domingo, 19.00. Barack Obama y su esposa Michelle, junto a sus hijas Sasha y Malia y su suegra, Marian Shields Robinson, llegan al paladar San Cristóbal, en calle San Rafael, entre Lealtad y Campanario, en pleno Centro Habana. “Llegó con más de 100 guardias de seguridad. Sí que fue impresionante”, cuenta una de las personas […]

por
Alejandro Tapia @atapia2013

Domingo, 19.00. Barack Obama y su esposa Michelle, junto a sus hijas Sasha y Malia y su suegra, Marian Shields Robinson, llegan al paladar San Cristóbal, en calle San Rafael, entre Lealtad y Campanario, en pleno Centro Habana. “Llegó con más de 100 guardias de seguridad. Sí que fue impresionante”, cuenta una de las personas que trabaja en este restaurante tradicional, situado en una amplia casa que hasta hace poco se caía a pedazos. “Obama pidió solomillo de res con tres salsas y su esposa una Tentación Habanera. Fue algo realmente muy sencillo”, dice Rayza Pérez, dueña del local. Obama también se paró al baño, saludó a todo el mundo, pidió una foto con uno de los camareros y comentó una imagen de Nat King Cole que adorna el lugar. Sólo bebió agua, “porque al día siguiente debo trabajar”. Y dejó una propina muy generosa, más de lo que costó su plato, de 14 CUC, es decir, unos 15 dólares. El salón donde cenó, ahora se llama Barack Obama.