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Mundo, Portada / Pág. 16

Cardenal británico no irá a cónclave tras acusación de actos inapropiados

El Papa hizo efectiva la renuncia de Keith O’Brien, quien decidió no asistir a la cita.

Cardenal británico no irá a cónclave tras acusación de actos inapropiados

El cardenal escocés Keith O’Brien, único purpurado británico con derecho a participar en la próxima votación para elegir al Papa, no va a participar en el cónclave. O’Brien había presentado en noviembre su renuncia al cargo de arzobispo de Saint Andrews y Edimburgo, que debía ser efectiva en marzo, cuando cumplirá la edad prevista para la jubilación canónica, los 75 años. Sin embargo, Benedicto XVI hizo efectiva su dimisión ayer, poco después de que la prensa británica publicara que cuatro sacerdotes lo acusan de “comportamiento inapropiado”.


O’Brien tenía que salir rumbo a Roma esta mañana, pero el adelantamiento de su renuncia convirtió en algo muy incómodo su presencia en la reunión que votará al futuro jefe de la Iglesia católica. De esta forma, el cardenal prefirió dar un paso atrás.


El mismo arzobispo explicó cómo se sucedieron los hechos. A mediados de 2012, como es habitual y debido, presentó al Papa sus dimisiones por haber casi alcanzado el límite de edad establecido por Pablo VI y se esperaba que él las hiciera efectivas en marzo próximo. Sin embargo, Benedicto XVI las acogió el 18 de febrero y las consideró prácticas a partir del 25 de febrero. Por lo tanto, O’Brien dejó de ser arzobispo.


Sin embargo, ni siquiera el Pontífice podría cerrarle el paso hacia la Capilla Sixtina. El artículo 35 de la Constitución canónica -modificada por el Motu Proprio de ayer- establece que “ningún cardenal puede ser excluido del voto, activo o pasivo, por algún pretexto o excusa” de cara al cónclave próximo. Monseñor Pier Luigi Celata, experto en derecho eclesial, precisó: “Ni siquiera un purpurado excomulgado puede ser apartado del cónclave. Sólo el mismo cardenal puede elegir no participar. Es su elección”.


O’Brien ahora deja de ser arzobispo, pero “en libertad” -según subrayó el portavoz Federico Lombardi- decidió que tampoco será uno de los 116 electores: “No voy a unirme personalmente a ellos en el cónclave. No deseo que la atención mediática se centre en mí, sino en el Papa Benedicto XVI y su sucesor”, dejó claro en su nota el ex arzobispo escocés.


El cardenal británico está acusado de haber cometido actos impropios, en los años 80, contra tres sacerdotes y un ex religioso, según reveló la edición dominical del periódico londinense The Observer y que recogió también el diario inglés The Guardian. Uno de los tres religiosos dejó el sacerdocio en 1985, cuando O’Brien fue nombrado obispo, para no quedarse bajo su autoridad. Los cuatro denunciantes, todos de la diócesis de Saint Andrews y Edimburgo (sur de Escocia), señalaron los hechos al nuncio apostólico en Gran Bretaña, Antonio Mennini, la semana previa al anuncio de Benedicto XVI de abdicar.


Mediante su vocero, O’Brien -quien en una reciente entrevista con BBC se mostró de acuerdo con el hecho de que los religiosos pudieran casarse si lo desean- rechazó las afirmaciones hechas por The Observer.


La renuncia de O’Brien irrumpe en una coyuntura muy delicada. Llega justo antes del final del pontificado y de la convocación del cónclave.


Además, la jubilación adelantada del clérigo escocés representa un capítulo nuevo en el tema de los abusos sexuales perpetrados por sacerdotes católicos, y en la polémica sobre la participación en el cónclave de algunos cardenales que fueron acusados de haber encubierto algunos hechos de este tipo.


Respecto a ese último punto, el caso más bullado ha sido el del ex arzobispo norteamericano de Los Angeles, cardenal Roger Mahony, quien, producto de esas acusaciones de encubrimiento, fue apartado de las funciones que cumplía por parte del actual arzobispo de la ciudad, José Gómez. Grupos católicos estadounidenses están recogiendo firmas para convencer a Mahony de que no acuda a Roma. El ex arzobispo fue interrogado en los pasados días en el tribunal penal de su ciudad, en el ámbito de un juicio de pedofilia.


Con la decisión de no asistir al cónclave tanto de O’Brien como de un cardenal indonesio que se encuentra en un delicado estado de salud, se prevé que en la cita participen 115 cardenales menores de 80 años habilitados para votar.