*

Edición Impresa Cambiar fecha
/ Pág. 40

Blocks que quedan en Villa San Luis reciben primeras ofertas de compra

Se trata de los edificios de viviendas sociales, creados en los 70, al oriente de Av. Manquehue.


R De concretarse la venta, en los terrenos se levantará un polo de negocios como Nueva Las Condes.

por
Evelyn Briceño
Blocks que quedan en Villa San Luis reciben primeras ofertas de compra

De esa postal de bloques de viviendas sociales insertos en pleno barrio alto, a lo largo del Parque Araucano, ya no queda nada, excepto un par de departamentos que albergan a los nueve habitantes que restan de ese conjunto habitacional creado entre 1970 y 1973 (ver recuadro).


Desde que en 2000 se empezó a consolidar ahí el barrio financiero de Nueva Las Condes, los bloques del Sector 1 de la conocida Villa San Luis desaparecieron rápido. Sólo quedaron en pie sus “mellizos”, los del Sector 2, ubicados al oriente de Av. Manquehue -entre Av. Presidente Riesco, Los Militares y Estocolmo- y divididos en 2A y 2B por la calle Cerro El Plomo (ver infografía).


Pero estos característicos edificios podrían desaparecer si los habitantes de los 530 departamentos repartidos en 40 mil m2 de ese terreno, aceptan las ofertas de compra que les hicieron algunas inmobiliarias.


En el caso del Sector 2A, se trata del primer ofrecimiento concreto que reciben y que asciende a los $ 180 millones. En el Sector 2B, en tanto, otras empresas han ofrecido $ 100 millones.


Durante mucho tiempo, estos bloques de departamentos de cuatro pisos -hoy pintados de color terracota- estuvieron flanqueados por terrenos baldíos que daban hacia Av. Manquehue. Fue a mediados de los 80 cuando se construyó en las inmediaciones el primer supermercado del barrio.


Posteriormente, comenzaron a emerger en la esquina de Av. Presidente Riesco, las primeras torres de viviendas destinadas al segmento socioeconómico alto y ya luego fueron apareciendo más condominios hacia la calle Los Militares y Nuestra Señora del Rosario. Incluso llegaron colegios, como el Sek, en los terrenos donde antes había una escuela pública, donde asistían los niños de la villa.


El Parque Juan Pablo II, ubicado en el extremo norte de este paño que ahora quieren comprar algunas inmobiliarias, surgió recién en 2009. Con sus 7,5 hectáreas le sumó valor a los terrenos de las viviendas sociales.


Juan Carlos, uno de los propietarios del Sector 2A (de los bloques de departamentos que precisamente dan hacia el parque), cuenta que el mes pasado le llegó una carta. “Era de la inmobiliaria Innobe Terra y me ofrecía $ 180 millones. También al resto de mis vecinos. Después de eso, estuvieron pasando día por medio para ver cómo iba la cosa”, cuenta .


En el Sector 2B, las ofertas han llegado a través de reuniones con los representantes de otras inmobiliarias. “Acá ofrecen menos. Cerca de $ 100 millones”, relata la dirigenta vecinal, Eliana Navarrete.


Los de baja altura


La Villa San Luis fue construida durante el gobierno de Salvador Allende y fue pensada como solución habitacional para los pobladores de campamentos cercanos. Después del golpe de 1973 albergó a funcionarios del Ejército.


Según cuenta el arquitecto y ex director de la Corporación de Mejoramiento Urbano (Cormu), Miguel Lawner, “en el gobierno de Pinochet, llegaron sólo algunas familias preasignadas; el resto, fueron habitantes que los militares consideraron pertinentes”.


El proyecto, según el arquitecto, quedó sin terminar, pues las viviendas deberían haber seguido expandiéndose sobre los terrenos donde hoy están el Parque Arauco y el Parque Araucano.


Antes de que ahí emergieran las torres de Nueva Las Condes, los departamentos de la Villa San Luis -ubicados al poniente y al oriente de Av. Manquehue- sumaban 1.538. Hoy, sólo quedan 530, todos agrupados en una junta vecinal.


Según sospechan los vecinos, lo que se quiere construir ahí es un nuevo polo de oficinas de lujo. Así lo corrobora Rodolfo Bambach, el subgerente comercial de la constructora e inmobiliaria Bersa, que tiene varios proyectos en el área. “Lo más probable es que hagan torres de oficinas y hoteles. El terreno es muy caro para levantar edificios habitacionales”, dice Bambach.


Mientras la inmobiliaria Innobe Terra prefiere no referirse al proyecto, “para no interferir con la negociación que llevamos a cabo”, los vecinos saben que la oferta de ellos es de $ 180 millones. Mientras algunos están dispuestos a vender, otros no. “No por menos de $ 200 millones”, indican.


Para Rodrigo Aravena, director comercial de AGS Visión Inmobiliaria, los $ 180 millones son una buena propuesta, pues calcula que el valor del suelo ahí bordea las 100 UF el m2.


María Ester Vallejos, de la plataforma web Inciti, también cree que los $ 180 millones están acordes al mercado. “Sin embargo, hay que considerar que en esa zona los valores suben en un 2 o 3 % cada bimestre”, apunta.