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Opinión / Pág. 30

Argentina y las Malvinas

Señor director:

A  propósito de las Islas Malvinas o Falkland, donde Argentina está desplegando con fuerza el tema de sus derechos de posesión, que afirma son ancestrales, nuestro gobierno, ha estimado procedente apoyar la reclamación.
Un análisis independiente de las corrientes políticas habría indicado que no era procedente apoyar tan abiertamente a Argentina en sus pretensiones sobre las islas.
Es más, hacerlo se contrapone a las demostraciones de ese país, contrarias a los intereses de Chile en décadas. Entre ellas se puede mencionar  el corte unilateral del gas basado en acuerdos firmados entre presidentes y  el asilo político que Argentina le concedió al frentista Apablaza en respuesta al pedido de extradición del gobierno chileno.
Así como el diferendo limítrofe creado por Perú es un asunto bilateral con Chile, el de Argentina también es un caso estrictamente bilateral en el que terceros no pueden ni deben intervenir.
Por lo tanto sería procedente y ajustado al derecho internacional,  que Argentina recurriera a la Corte de La Haya, ya que dice tener los derechos para anexar las islas a su territorio. Dificulto que Argentina pensara siquiera en apoyar públicamente a Perú en sus requerimientos contra Chile.
Es lamentable este desliz del gobierno, o que ni siquiera se haya puesto en consulta con los otros dos poderes del Estado.

Eduardo Fuentealba R.

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Opinión / Pág. 44

Argentina y las Malvinas

Señor director:

El embajador de Inglaterra en Chile, Jon Benjamin, sostuvo en La Tercera que si cuestiones territoriales “vinculadas a la soberanía, que se remontan hasta el año 1833, ahora se van a reabrir, ¿dónde terminará este asunto? ¿Quién va a prevenir que se reabran otras cuestiones territoriales y de soberanía que se remontan a una fecha posterior a 1833? O sea, ¿cuál es la base lógica que nos puede explicar por qué puede reabrirse este asunto y no otro?”.
La respuesta es muy simple. Según el derecho internacional, ninguno puede reabrirse sin la voluntad copulativa de las partes que firmaron sendos tratados de límites entre ellos.
En el caso de Malvinas, no existe un tratado que haya definido su estatus soberano, y por tanto existe una controversia sobre la titularidad del archipiélago. En el caso de Chile, sus fronteras están firmemente afianzadas en tratados solemnemente convenidos y debidamente sancionados conforme a los procedimientos de los respectivos países, por lo tanto, la inquietud del embajador aquí no cabe.
Nuestros límites no pueden reabrirse por cuanto están convenidos en los tratados de 1881 con Argentina, de 1904 con Bolivia y de 1929 con Perú.

Oscar Fuentes Lazo
Abogado y ex embajador