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Aborto y recomendación de la ONU

Señor director: La arrogancia se evidencia en un discurso en el que cada frase da como certeza afirmaciones que son sólo opiniones y puntos de vista. Si Francisco Javier Astaburuaga tiene tan claro lo que daña a la mujer y cómo se gesta la decisión en ella, ¿por qué no entregan esa información al resto […]

Señor director:

La arrogancia se evidencia en un discurso en el que cada frase da como certeza afirmaciones que son sólo opiniones y puntos de vista. Si Francisco Javier Astaburuaga tiene tan claro lo que daña a la mujer y cómo se gesta la decisión en ella, ¿por qué no entregan esa información al resto del mundo para que se haga algo al respecto? A diferencia suya, quienes defendemos el derecho de las personas a decidir acerca de algo tan personal como la anticoncepción y otros temas de índole individual o circunscritos a la familia, no sabemos a priori ninguna de esas cosas (qué daña a la mujer y cuál es su decisión respecto de un embarazo no deseado) y, por ello, buscamos se acepte la opción personal.

Naciones Unidas no ha impuesto nada a ningún país; sólo entrega recomendaciones que un mandatario puede aplicar o no. De paso, felicito al cartista y a cada una de las ONG que colaboran con quienes desean llevar a término su embarazo, pues si no existe ese apoyo del Estado, es importante que otras instituciones puedan colaborar con quienes comparten esa decisión.

Eduardo Quiroz Salinas

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Opinión / Pág. 8

Aborto y recomendación de la ONU

Señor director: La arrogancia discursiva de Eduardo Quiroz en su apología abortista es la que daña a la mujer. La decisión de abortar nace justamente por la falta de apoyo a la mujer/madre en situaciones complejas. Y las acciones de la ONU impuestas a nuestro país pretenden deshacerse del problema haciendo abortar sin importar el […]

Señor director:

La arrogancia discursiva de Eduardo Quiroz en su apología abortista es la que daña a la mujer. La decisión de abortar nace justamente por la falta de apoyo a la mujer/madre en situaciones complejas. Y las acciones de la ONU impuestas a nuestro país pretenden deshacerse del problema haciendo abortar sin importar el niño por nacer, ausente del debate nacional. Asimismo, puede averiguar cuál fue la respuesta de una alta autoridad de gobierno cuando en el último encuentro de la OEA sobre el tema, manifestó que no era “problema del gobierno” las consecuencias de los abortos. ¿De qué se hace cargo el gobierno? Para nosotros sí es un problema grave y por eso las acogemos en el Proyecto Esperanza, Anónimos por la Vida, Proyecto Raquel, Chile Unido y otras iniciativas que no lucran con el aborto y la dignidad de la mujer, pues ella lo que menos desea es abortar.

P. Fco. Javier Astaburuaga O.

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Aborto y recomendación de la ONU

Señor director: En su carta publicada ayer en La Tercera, Francisco Javier Astaburuaga cuestiona dos puntos que creo necesario aclarar. La decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo no deseado es un proceso complejo, donde la mujer que lo realiza, además de su propia convicción, cuenta con el apoyo de su pareja, quienes le rodean, y […]

Señor director:

En su carta publicada ayer en La Tercera, Francisco Javier Astaburuaga cuestiona dos puntos que creo necesario aclarar. La decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo no deseado es un proceso complejo, donde la mujer que lo realiza, además de su propia convicción, cuenta con el apoyo de su pareja, quienes le rodean, y además comparten y apoyan su decisión personal, pues, a diferencia de la otra vía, no es impuesta.

Las mujeres en esta situación no sólo son abandonadas a su propia suerte, sino que también son forzadas a ella. Esto es justamente lo que la Organización de las Naciones Unidas -con su visión más amplia, tolerante y no absolutista- sugiere cambiar, bajo sólidas recomendaciones y políticas de apoyo a países como el nuestro, que se encuentra muy atrasado en esta materia, al nivel de Malta y Vaticano, además de los otros tres países centroamericanos que comparten esta visión.

Me permito contrapreguntarle a Francisco Javier Astaburuaga: ¿Qué hizo que la creencia de la posesión de la verdad absoluta se volviese arrogancia y se pusiera por sobre la sabiduría de la decisión y criterios individuales de una mujer?

Eduardo Quiroz Salinas

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Aborto y recomendación de la ONU

Señor director: En su carta publicada ayer en La Tercera, Eduardo Quiroz hace una apología del aborto. Al respecto, me pregunto lo siguiente: ¿Se hará cargo del grave daño de salud físico, psicológico y psiquiátrico de aquellas mujeres/madres que abortan? ¿O más bien, como ocurre con las campañas abortistas de la ONU y sus ramificaciones […]

Señor director:

En su carta publicada ayer en La Tercera, Eduardo Quiroz hace una apología del aborto. Al respecto, me pregunto lo siguiente: ¿Se hará cargo del grave daño de salud físico, psicológico y psiquiátrico de aquellas mujeres/madres que abortan? ¿O más bien, como ocurre con las campañas abortistas de la ONU y sus ramificaciones regionales, las dejarán abandonadas a su propia suerte?

P. Fco. Javier Astaburuaga O.

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Aborto y recomendación de la ONU

Señor director: Es de esperar que el gobierno actual acoja las recomendaciones realizadas por la comision de la ONU experta en DDHH de la mujer, cuya visita acaba de concluir. Además de la aprobación a las medidas propuestas por Bachelet de despenalizar el aborto en tres casos puntuales, se planteó la posibilidad de hacerlo en […]

Señor director:

Es de esperar que el gobierno actual acoja las recomendaciones realizadas por la comision de la ONU experta en DDHH de la mujer, cuya visita acaba de concluir.

Además de la aprobación a las medidas propuestas por Bachelet de despenalizar el aborto en tres casos puntuales, se planteó la posibilidad de hacerlo en casos de menores de edad, cuya salud mental se pueda ver afectada y en las que, sin duda, su vida normal sería alterada, truncando posibilidades de estudio, crecimiento profesional y desarrollo personal, entre otros, además de la precariedad en que pudiese vivir el potencial hijo(a). Pese a que le parece descabellada la recomendación a Sara Navas, según se lee en su carta del 15 de septiembre publicada en La Tercera, el hecho de que algunos consideren ser humano desde la concepción es parcial a cierto sector de la población y no globalmente aceptado, pues muchos               creemos que el ser humano comienza después de la concepción, en el momento en que el feto ya posee actividad cerebral, que fisiológicamente se encuentra entre el 5º y 6º mes. 

Citando a Carl Sagan, ¿quiénes somos nosotros para obligar a mujeres que viven en la pobreza a que carguen con niños que no pueden permitirse el lujo de criar? ¿Se debe obligar a adolescentes a traer al mundo hijos para los que no están emocionalmente preparadas, como el reciente caso de la niña chilena de 13 años? ¿Por qué coaccionar a las mujeres que aspiran a una carrera profesional a renunciar a sus sueños, quedarse en casa y criar niños? Y lo peor de todos estos casos, ¿quiénes somos para condenar a las víctimas de violaciones e incestos a aceptar sin más a los hijos de sus agresores?

La responsabilidad de la salud pública de toda la población del país está en manos del Estado y se deben tomar las medidas al respecto. 

Eduardo Quiroz Salinas

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Aborto y recomendación de la ONU

Señor director: El informe del grupo de trabajo de la ONU referente al embarazo adolescente ha creado una irritación jaspeada de conceptos poco claros. Se habla de la protección del por nacer (nasciturus), término no aplicable al cigoto (conceptus), que tiene altas probabilidades de involucionar espontáneamente. El que está por nacer es el feto viable […]

Señor director:

El informe del grupo de trabajo de la ONU referente al embarazo adolescente ha creado una irritación jaspeada de conceptos poco claros. Se habla de la protección del por nacer (nasciturus), término no aplicable al cigoto (conceptus), que tiene altas probabilidades de involucionar espontáneamente. El que está por nacer es el feto viable o el de término que, unánimemente, no es motivo de aborto, sino como mucho de parto prematuro por indicación médica. 

También hay confusión entre legalizar el aborto, que significa permitir y aun procurarlo desde la mano pública (Italia) y despenalizarlo,  que no va más allá de no punir a quienes lo practican, siempre dentro de límites determinados y tiempo muy precisos.

Tampoco conduce a un debate ponderado insistir que el informe de la ONU tiene un “sesgo  ideológico”. Este siempre está presente en temas críticos, cualquiera sea la perspectiva que se adopte, no pudiendo ser de otro modo en materia de convicciones, sean de fe o de razón. Lo grave es imponer una postura como la única legalmente válida, dejando en la ilegalidad a quienes tienen otro modo de entender los problemas. Por ello, no es buen argumento recurrir al “derecho a la vida del que está por nacer”, porque se le contraponen otros derechos: de la mujer, derechos reproductivos y el derecho al propio cuerpo. El debate se estanca en tanto cada postura presenta como prioritarios sus derechos y relativiza los contrarios.

La prohibición al aborto adolescente sería más creíble, no por ello suficientemente justificada, si al menos existiese una robusta institucionalidad social de asistencia, donde no cabe la floja propuesta de dar en adopción al niño no deseado. Si la adolescente ha de llevar el embarazo a buen término, debe tener asegurada la mantención de sus opciones de educación, así como la efectiva y accesible asesoría y protección  para criar al recién nacido de tal manera que no vea cercenado su proyecto de inserción cabal en la sociedad.

Es preciso aclarar estos conceptos antes de iniciar un debate ponderado sobre el aborto procurado.

Miguel Kottow

Académico Escuela de Salud Pública, Universidad de Chile