Sorpresivo IPC en septiembre reaviva debate por baja de tasa

El alza de 0,2% en la inflación es el menor registro del mes en una década.

por C. Leon / C. Morales / P. Guarda

Una sorpresa mayúscula resultó para el mercado el informe del IPC de septiembre elaborado por el INE. Esto, porque el alza mensual de 0,2% del indicador de precios estuvo largamente por debajo de las proyecciones de consenso (0,6%) y permitió que la inflación anualizada cayera a 3,1%.

La cifra fue particularmente inesperada, porque septiembre tiende a mostrar altas presiones de precios, por lo que hay que volver hasta 2006, para encontrar un IPC menor para el mismo mes.

Las razones detrás de esta sorpresa se concentraron en variaciones menores a las esperadas en productos como automóviles nuevos (1,3%), bebidas gaseosas (-1,8%) y carne de vacuno (-1,7%). A nivel de rubros, en tanto, destacaron el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, el que estuvo sustentado casi en su totalidad por la subida del precio del tomate (51%).

Del resto de las 11 divisiones, 6 registraron variaciones mensuales negativas, siendo relevante la baja en recreación y cultura (-0,6%) y en vestuario y calzado (-0,5%).

Por otro lado, mirando el indicador de inflación subyacente, este bajó hasta 3,4% luego vaer 0,1 punto porcentual en septiembre.

En este contexto, con la inflación ubicándose prácticamente en el centro del rango meta del Banco Central (BC), varios agentes del mercado tuvieron que recortar sus estimaciones para la trayectoria del IPC en lo que queda del año.

Especialmente contundente fue el comentario de BBVA Research, quienes llevan varios meses pronosticando una convergencia más acelerada de la inflación. “Nuestra proyección de 3,2% de inflación a diciembre sigue muy viva, en tanto la del BC y precio de activos pierde validez, al igual que los recientes discursos del Presidente del BC”, plantearon. Asimismo, para principios de 2017 varios informes del mercado anticipan cifras bajo el 3%.

Implicancias en la tasa de interés

Con este escenario sobre la mesa, el debate respecto a posibles recortes de la tasa de política monetaria del ente emisor volvió a tomar fuerza, si bien prima la cautela al respecto.

Así, el economista de Forecast Consultores, Ángel Cabrera, afirmó que “un dato no es suficiente para sacar conclusiones muy categóricas respecto a cambios de tendencia”, agregando que el BC “no debiera alterar la política monetaria en lo que queda de año, no sería prudente”.

Más cauteloso aún fue Felipe Ruiz, economista de Bci Estudios, quien indicó que siguen firmes con su proyección de mantención de la tasa por un tiempo prolongado”. Esto, explica, porque la decisión de la Reserva Federal de EE.UU. sobre su propia tasa de interés será relevante para definir el movimiento que tendrá la TPM en Chile.

Por ahora las expectativas prevén un incremento de 0,25 puntos de la Fed en diciembre, o a principios de 2017.

Esta opinión estuvo secundada por Francisco Klapp, economistra de LyD, quien sostuvo que el BC “ha sido muy enfático en que les preocupa posibles depreciaciones adicionales del peso. Es un riesgo en el que han insistido mucho”.

Al contrario, Banchile anticipó que hay altas probabilidades de que el BC recorte su tasa de interés en diciembre, y aun tendría espacio adicional para un recorte más en 2017, opinión similar a la de BBVA Research.

Donde sí hubo consenso transversal es que la baja en la TPM tendría efectos bastante limitados en términos de impulsar el crecimiento económico. Más bien llevaría un alza del dólar que podría generar más atractivo en el sector exportador y en el de sustitución de importaciones.



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