Nutricionistas explican los 10 errores más comunes a la hora de comer

La rutina de la sociedad actual ha incrementado las malas prácticas respecto a la forma de alimentarse.

Pan en exceso

Cuando el pan remplaza alguna comida, aporta hidratos de carbono o azúcares en abundancia, lo que según Edmundo Rodríguez, docente de la U. del Pacífico, puede aumentar el peso y generar enfermedades como diabetes o colesterol alto. Samuel Durán, presidente del Colegio de Nutricionistas, sugiere que para un adulto la porción adecuada es una unidad o dos o tres rebanadas de molde al día. Agrega que no se debe poner pan en la mesa, pues no se respetan las porciones y se come más.

Castigar o premiar con comida

La compensación emocional que realizan muchos padres hacia sus hijos a través de la comida es otro error. Edmundo Rodríguez dice que “comprar dulces o llevarlos a comer crea una sensación de recompensa al niño, por lo tanto, en su etapa adulta asociará la comida como un estímulo afectivo, lo que va a generar que ante momentos de angustia o pena va a querer comer, porque ya es un estímulo positivo” dice, agregando que nunca se debe castigar a un niño dejándolo sin comer.

Pocas frutas y verduras

Las diversas opciones que ofrece el mercado han hecho que la sociedad cambie lo natural por productos que son pre-elaborados y muchos de los cuales vienen con azúcar añadida.

El nutricionista Edmundo Rodríguez, docente de la U. del Pacífico, explica que muchas veces las frutas que vienen en envases son preferidas por ser más fáciles de transportar, pero nutricionalmente no siempre son lo más beneficioso.

No desayunar

No tomar desayuno es un grave error, porque puede provocar un mayor riesgo de obesidad o sobrepeso. Samuel Durán afirma que “mucha gente retarda la primera comida por temas de estudio o trabajo, manteniendo al cuerpo en estado de ayuno por mucho tiempo”. El especialista de la U. San Sebastián agrega que “en el caso de los estudiantes, esta costumbre provoca un menor rendimiento cognitivo”.

Platos grandes

La loza que se utiliza actualmente para comer es muy grande, lo que produce una distorsión en las porciones adecuadas que se deben comer. La mejor prueba de ello es que muchos de los platos hoy no entran en el microondas.

La nutricionista Giselle Muñoz recomienda comer porciones más pequeñas y personalizadas “se debe fraccionar la comida de acuerdo a cada estado nutricional”.

Dobles desayunos o almuerzos

Es otro error que indica Samuel Durán. “Muchos niños almuerzan o desayunan en la casa y después lo vuelven a hacer en el colegio. Si el niño tomó desayuno en la casa, lo más recomendable es que en su hora de colación se coma una fruta, un huevo duro, un puñado de frutos secos o medio sándwich con palta o quesillo”.

Destaca que lo importante es que sea sólo una colación, independiente de que el niño tenga tres recreos.

Muchas bebidas

En promedio las personas toman dos o tres vasos de bebida cuando comen, por lo que poner bebidas o jugos néctar con alto contenido de azúcar en la mesa representa fácilmente 30 gramos de azúcar por vaso, por lo tanto durante una comida, sólo en bebestible se ingiere 60 gramos de azúcar. “Lo ideal sería cambiarlos por productos reducidos en calorías o cero calorías, por ejemplo jugos light o aguas saborizadas que no contengan adición de azúcar”, dice Edmundo Rodríguez.

Mucho tiempo sin comer

Lo ideal es comer cada 3 o 4 horas para no llegar con mucho apetito al siguiente horario de alimentación, hecho que según explica Giselle Muñoz provoca que la gente aumente mucho la ingesta calórica. “Lo ideal sería tomar una colación, que puede ser una fruta, un lácteo descremado o algún galletón sin azúcar, a eso de las 11.00 y a las 17.00, si es que no pudiéramos realizar la once en ese horario”, sugiere la experta.

No cenar

Reemplazar la cena por la once como última comida genera alto consumo de carbohidratos. Giselle Muñoz, nutricionista de Clínica las Condes, dice que comer una marraqueta con queso en la noche se iguala a una tasa y media de arroz, energía que no se justifica a esa hora. Sumado a esto, según Muñoz, en las llamadas “once-comida” no se consume una porción de proteínas adecuada. Recomienda una porción de carne baja en grasa y verduras para evitar el pan.

Comer frente a la TV o celular

Comer mirando televisión o con el smartphone importa y mucho. “Hace que las personas coman muy rápido y, además, que coman mucha más comida de lo normal”, afirma el presidente del Colegio de Nutricionistas, Samuel Durán. Sumado a que impide que las personas sociabilicen. “Las comidas no fueron hechas sólo para nutrir, sino que también para sociabilizar, la familia debe estar unida con la comida”, sugiere Durán.



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