Toma de posiciones en la UDI

En las próximas semanas, la senadora Jacqueline van Rysselberghe se sumará formalmente a la carrera por presidir la UDI que ya sostienen los diputados Jaime Bellolio y Felipe Ward. A mediados de diciembre, las filas gremialistas tendrán un nuevo líder, que será clave a la hora de decidir si se respaldará la repostulación del ex Presidente Sebastián Piñera o se llevará un candidato propio a las primarias de Chile Vamos.

por Andrés Muñoz

¿Esto es una broma?”. Preguntó, entre risas, la senadora Jacqueline van Rysselberghe (51) a sus compañeros de bancada, Juan Antonio Coloma y Víctor Pérez, cuando éstos le plantearon si estaría dispuesta a competir por la presidencia de la UDI.

A mediados de junio, en una oficina del Senado en Valparaíso, los parlamentarios se reunieron con la ex intendenta para solicitarle que accediera a competir en la interna para suceder a Hernán Larraín en la dirección de la tienda gremialista.

Según cercanos a la también ex edil de Concepción, llegar a la presidencia de su partido no estaba entre los objetivos de Van Rysselberghe: su principal propósito -hasta ahora- era ser reelegida como senadora por el Biobío en 2021. De ahí se desprende, cuentan las mismas fuentes, su sorpresa e incredulidad cuando se le planteó la idea de competir en la elección interna que -en caso de éxito- la convertiría en la primera mujer en dirigir la UDI.

El respaldo de Coloma y Pérez ha encontrado eco en la mayoría de la bancada de senadores gremialistas y en el grupo de los denominados “coroneles”. Según sostienen, Van Rysselberghe logra reunir dos factores claves para el futuro del partido: unidad y “renovación de caras”.

El último factor ha hecho sentido en este grupo, luego de que el partido se viera afectado por los casos de financiamiento irregular de campañas en los que se han visto involucrados los líderes históricos de la colectividad -como Jovino Novoa y Pablo Longueira-, lo que ha alentado las presiones de recambio de dirigentes.

Van Rysselberghe oficializará su candidatura en las próximas semanas -aunque ha manifestado que la opinión de su familia será clave- y se convertirá en la tercera parlamentaria que muestra disponibilidad de competir por la mesa del partido.

La senadora se sumará al ya conocido interés del diputado Jaime Bellolio (35) y al del también diputado Felipe Ward (43), quien surgió como alternativa al primero, que despierta anticuerpos en los sectores más conservadores de la UDI y entre los propios “coroneles”.

La directiva que lidera Larraín ya definió que los comicios -inéditos para la tienda, ya que será bajo la modalidad un militante, un voto- se realizarán la segunda quincena de noviembre o, a más tardar, la primera semana de diciembre.

Aunque en un principio Van Rysselberghe se mostró sorprendida por la propuesta, bastaron un par de reuniones para que accediera a “tantear” si su nombre aunaba respaldos al interior de las filas gremialistas. Eso sí, advirtió a Coloma y Pérez -sus principales impulsores- que tenía que resolver ciertos “temas legales” antes de hacer pública una decisión.

Uno de ellos fue el que se zanjó a principios de este mes, cuando el Ministerio Público estimó que no había antecedentes suficientes para establecer un vínculo entre Van Rysselberghe y los supuestos sobresueldos que se pagaron cuando ella era la alcaldesa de Concepción. Sin embargo, a pocos días del fallo, el Consejo de Defensa del Estado anunció que insistirá ante los tribunales para que el caso no se cierre.

Otro flanco es la investigación que inició la semana pasada la Fiscalía Centro Norte, luego de que su ex colaborador Joel Chávez declarara que emitió una boleta falsa para financiar la candidatura de Van Rysselberghe. La senadora tiene calidad de imputada en el caso.

Van Rysselberghe, en todo caso, ha señalado que la denuncia es “malintencionada” y que Chávez “quiere que le vuelvan a pagar lo que cobró cuando trabajó en nuestra campaña”.

A pesar de este escenario judicial, la senadora por el Biobío ha comenzado un recorrido para evaluar si existe respaldo a su eventual candidatura: Linares, Melipilla, Chillán y Los Angeles son algunas de las ciudades que ha visitado en las últimas semanas.

Si a principios de año Bellolio asomaba como el único dirigente UDI dispuesto a competir por la mesa del partido, hoy el escenario es distinto.

Antes de que los coroneles levantaran el nombre de Van Rysselberghe, el diputado Ward fue ungido por un grupo no menor de sus pares para hacer frente a las aspiraciones de Bellolio.

Y es que algunas de las propuestas del diputado por San Bernardo -que sigue siendo apoyado por el grupo que llegó a presidir la UDI en 2014 con Ernesto Silva a la cabeza- no cayeron bien en algunos parlamentarios: sus críticas al régimen militar, al manejo del partido en los casos de financiamiento irregular y también “su poca experiencia política” fueron determinantes para que los diputados Ignacio Urrutia, Jorge Ulloa e Issa Kort -entre otros- levantaran el nombre de Ward.

Aunque este último había señalado que no competiría contra Bellolio debido a su cercanía con él, en los últimos días esa decisión cambió. Hace dos semanas, el diputado por Calama tomó la decisión de levantar una candidatura a la presidencia UDI.

Según cercanos a Ward, la insistencia de un grupo de 11 diputados de la bancada gremialista y la importancia del rol que tendrá la próxima directiva, particularmente en el tema presidencial, pesaron a la hora de tomar la determinación.

Ward ha sostenido varias reuniones con dirigentes gremialistas en las últimas semanas. Una de ellas, cuentan sus cercanos, fue con la ex abanderada presidencial del partido y ahora candidata a alcaldesa por Providencia, Evelyn Matthei.

Por su parte, Bellolio desde marzo a la fecha ha iniciado una campaña por sumar a militantes jóvenes al partido que sintonicen con su proyecto “de cambio y renovación” en la UDI. Así, logró reinscribir y sumar a nuevas caras al partido, entre las que se cuentan el ex presidente Feuc Ricardo Sande.

Uno de los flancos de Bellolio será la distancia que se ha establecido entre su proyecto y los militantes más tradicionales y menos jóvenes del gremialismo, por lo que en las próximas semanas se enfocará en ellos preparando documentos sobre temas internos de la UDI y también uno con ideas de fondo para el país.

En la bancada es un comentario obligado que la opción de Ward complica seriamente las pretensiones de Bellolio. El escenario se complejiza más aún cuando una de las alternativas que se barajan en el círculo más íntimo del diputado por Calama es llegar a una lista de consenso con Van Rysselberghe, en la que la senadora lidere el proceso y él se integre en otro cargo a la directiva. Sin embargo, en caso de que no se dé esa fórmula, Ward está dispuesto a competir en noviembre.

Una de las primeras decisiones que tendrá que tomar la directiva UDI que asuma a fin de año será convocar a un consejo general para marzo de 2017, cónclave que determinará a quién apoyará el partido en las elecciones presidenciales.

A excepción de Francisco de la Maza -quien se ha declarado en proceso de reflexión-, la UDI no tiene un militante que haya reconocido abiertamente sus pretensiones presidenciales ni tampoco una figura que aparezca con proyecciones claras en las encuestas.

La elite del partido se debate entre la idea de apoyar al ex Presidente Sebastián Piñera apenas éste tome la decisión de competir por un segundo mandato en La Moneda.

“Me gustaría que el candidato sea de nuestras filas, pero creo que no es conveniente tener candidaturas testimoniales. Si no se logra consolidar una carta real de la UDI, nosotros tenemos que tener claridad de lo que queremos como partido para Chile y sumarnos a una candidatura real de Chile Vamos”, dijo a Reportajes la senadora Van Rysselberghe.

En la misma línea, el diputado Ward se mostró abierto a apoyar una posible candidatura de Piñera. “Me parece conveniente para el país y la UDI que tengamos un proceso de competencia interna, que logremos levantar un candidato, pero el voluntarismo es malo en política. Es decir, si no tenemos ninguna persona con posibilidades reales, no tengo ningún problema ni creo que la UDI vaya a tener ninguna dificultad en apoyar a Sebastián Piñera si es el mejor candidato para derrotar a la izquierda”, dijo Ward.

Quien discrepa de ambos es Bellolio. Para el diputado por San Bernardo, el partido no puede caer en los errores del pasado, cuando en 2009 la UDI apoyó tempranamente al ex mandatario.

“Hoy, los tiempos dan cuenta de que las ideas son mucho más importantes que el quién. La UDI no puede renunciar a tener un proyecto país para los próximos 20 o 30 años, y quien mejor lo encarne, obviamente, debe ser un militante o un independiente cercano al partido”, señaló Bellolio a Reportajes.

Desde la fundación de Piñera, Avanza Chile, señalan que la mejor opción para las posibles pretensiones del ex mandatario sería que la senadora Van Rysselberghe llegue a presidir la UDI.

Además, el hecho de que la senadora sea apoyada por el grupo de los coroneles -del cual Andrés Chadwick, ex ministro del Interior de Piñera, es parte- sube sus bonos en el piñerismo.

Esto, porque estiman que una eventual victoria de Bellolio puede “tensionar” en demasía al partido y eso no agrada en el círculo del ex presidente.



SUPLEMENTOS Y REVISTAS

Reportajes

Página 14
ltrep


    LaTercera.com
    SÍGUENOS TAMBIEN EN:
    ACTUALIZA TU EXPLORADOR: