Ex ministra de Educación:

Mariana Aylwin: "Una gran responsabilidad de la pérdida del electorado de este gobierno la tiene la DC"

Ex ministra señala que su partido no ha sido capaz de actuar unida para defender su identidad dentro del gobierno.

por Macarena Vega

Mariana Aylwin está complicada. La ex ministra evalúa ser candidata democratacristiana en las próximas elecciones parlamentarias, pero es una decisión difícil. Su partido está en una coalición de gobierno que a ella no le gusta, y no existe la certeza de que eso cambie. El martes, junto a un grupo de militantes y simpatizantes de la DC que se autodenomina “Progresismo con progreso”, redactó una carta emplazando al partido a elegir entre ser “vagón de cola” de este conglomerado, o liderar un nuevo referente.

¿Cuáles son sus expectativas sobre el efecto real de ese mensaje?

Mis expectativas son que en la DC haya un debate transparente, respetuoso, sobre cómo vemos lo que está pasando en el país y qué queremos proyectar hacia el futuro. Yo no comparto lo que dijo la presidenta del partido en cuanto a que tenemos que ponernos de acuerdo en un “mínimo básico común”, yo creo que tenemos que tener un “máximo básico común”, y una mirada de largo plazo del país. Mantener la alianza actual lo veo muy difícil y muy contraintuitivo, porque es un gobierno que tiene 20% de apoyo con esta alianza, y eso nos habla de que tenemos que formar algo distinto.

Pero hay varios en el partido convencidos de mantenerla.

Hay sectores del partido que quieren continuidad y profundización de lo que hizo este gobierno, y hay otros sectores, entre los que yo me encuentro, que estamos preocupados por el presente y por el futuro del país, y que no vemos que la continuidad sea buena para Chile.

¿Cuál de esos sectores es mayoritario hoy en la DC?

Sinceramente, no sé. Pero creo que nuestra visión sintoniza más con el descontento ciudadano. No creo que el 80% que está en contra del gobierno esté en contra porque quiere profundizar las reformas. Lo que quiere la mayoría de esa gente es sentirse segura en un camino en que no haya riesgo de perder lo que la sociedad ha ganado. No sé qué pasa dentro de la DC, pero nuestra postura es que la DC tiene que representar ese mundo.

El problema es que las dos posturas que conviven en la DC terminan por anularse mutuamente...

Creo que una gran responsabilidad de la pérdida del electorado de este gobierno la tiene la DC, porque no ha sido capaz de actuar unida defendiendo su identidad dentro del gobierno, interpretando a ese sector. Y se cruzan tres cosas. Una es que hay una tentación fatal en nuestro partido, desde hace años, de liquidar sus liderazgos. Un ejemplo paradigmático es lo que pasó con Soledad Alvear y Claudio Orrego. En segundo lugar, hay visiones ideológicas distintas en el partido; hay un sector importante que tiene una alta valoración del Estado y una desvalorización de lo que es el mundo privado, las organizaciones, las empresas, y la verdad no tiene ideológicamente muchas diferencias incluso con el PC. Y otro factor es que hay muchos DC que son funcionarios de gobierno y no lo pueden criticar.

¿Ve alguna solución para estas discordancias?

Me hace falta un debate de ideas, de proyecto país hacia adelante, más profundo que una discusión programática. Por ejemplo, sobre cómo entendemos la democracia. Yo puedo entender que haya parlamentarios del PC que presenten un proyecto de ley inconstitucional, o una indicación parlamentaria que es inconstitucional. Pero no puedo entender que se hayan sumado democratacristianos.

Se refiere al proyecto de educación pública, donde la mitad de la bancada DC apoyó una indicación inconstitucional.

Sí. A mí me parece que en la Nueva Mayoría ha habido una desvalorización de la democracia representativa y una alta valoración de los movimientos sociales. Se ha perdido el rol político articulador que recoge las demandas sociales y las procesa. Hay una alta valoración de las asambleas, los referéndums, los plebiscitos... Ojo con eso. Yo creo que hay que perfeccionar la democracia y la nueva Constitución es una oportunidad para eso, pero puede ser una oportunidad también para que terminemos mucho peor por la forma en que se está haciendo.

¿En el sentido de que se imponga esa posición que es mayoritaria en este momento?

En el sentido de que, por ejemplo, uno puede entender la democracia como el ejercicio de la mayoría por sobre la minoría, donde la mayoría tiene derecho a imponer su voluntad. Yo creo que eso nos pasó en el ejercicio programático cuando perdimos la primaria interna dentro de la Nueva Mayoría: ganó Michelle Bachelet con tal apoyo, que nosotros llegamos con nuestras propuestas y nos dijeron: “¿Saben qué? Nosotros ganamos. Así que estas son nuestras propuestas y ustedes súmense”. Es lo que pasó, y ha sido el estilo de este gobierno.

Jorge Pizarro dijo que el problema era que la DC había firmado un programa con el que no estaba totalmente de acuerdo.

A ver, yo tengo un matiz con Jorge Pizarro porque lo que él intenta ahí es endosarle la culpa a Ignacio Walker, pero la verdad es que él estaba bien apurado por firmar luego por la Nueva Mayoría. La verdad, creo que no tuvimos la suficiente fuerza para defender nuestra identidad en un conglomerado que nos arrasó en esa elección y que tampoco tuvo la voluntad de incorporarnos en sus comisiones. Yo conozco casos de personas que participaron en esas comisiones y nada de lo que propusieron quedó en el programa de gobierno. El fenómeno de Michelle Bachelet con su popularidad fue un factor muy complicado para la DC, porque primó el interés por ponerse al alero de este árbol frondoso, que parecía incombustible de popularidad, que era la Presidenta.

¿Cómo pueden garantizar que eso no se replique en un nuevo acuerdo programático?

Al menos hay un sector en el partido, que no somos pocos, que vamos a insistir en definir ideas fuerza y compromisos claros. Por lo menos yo no le voy a dar un cheque en blanco a ningún otro gobierno, y pienso que hay muchos DC que pensamos lo mismo.

¿No ha llegado el momento de armar otro referente?

Bueno, es que yo, al menos, esta pelea la quiero dar adentro. Y se verá. Es divertido porque yo tengo muchas críticas internas a mi posición, pero resulta que se necesitan mujeres que puedan ir de candidato y tengo las posibilidades de ser candidata parlamentaria, pero digo, ¿voy a ir a estar en una Cámara o un Senado donde mi referente, mi partido, la mitad o más piensa distinto a mí? De verdad no me parece atractivo. ¿Para ir a dar una pelea interna todo el tiempo? Pero yo daría esa pelea si hubiera un grupo que se la jugara en que tuviéramos visión común. Si no, no.

¿Qué pasa si finalmente la mayoría del partido opta por la continuidad?

Sinceramente pienso que ese es el fin de la DC, porque dentro de la mayoría va a perder, porque es minoría, y nuevamente va a terminar siendo arquero, atajando goles.

¿Cuál es su ideal?

Que uno pudiera realmente construir una alianza distinta, de centro izquierda, ampliando el centro. Por ejemplo, si Andrés Velasco forma su partido, creo que la DC debiera formar su alianza con Ciudadanos. Y también con el mundo socialista. Yo no estoy en desacuerdo con eso. Pero con algunas ideas fuerza comunes y no con un mínimo común, respecto de cómo entendemos la democracia y el crecimiento económico.

¿Qué pasa con el PC?

Hoy hay un mundo en la Nueva Mayoría que es transversal, que no es solo el PC, que desprecia el crecimiento económico y que ve en el mercado el origen de todos los males y en el Estado la solución de todos los problemas, y entre medio no ve nada. Y eso es la antítesis de nuestra doctrina.

¿Quiénes?

La retroexcavadora del senador Quintana, posiciones del diputado Andrade, y en la DC también hay personas que piensan así. Para mí el problema no es el PC, sino la hegemonía de un pensamiento que cree en refundaciones, en imponer la mayoría, en retroexcavadoras, que desprecia el crecimiento económico y tiene un concepto que a mi modo de ver debilita la democracia. En este gobierno muchos no nos hemos sentido cómodos y hay una ciudadanía que no se siente cómoda. Una de las cosas que más me impresionó cuando murió mi papá es que mucha gente me decía: “su papá nos unió y ahora nos vuelve a unir”. Es como sentir que hoy día nos están desuniendo y yo creo que es verdad. Yo no creo en los caminos propios, pero una alianza también puede ser después de la primera vuelta, que quizá es una oportunidad para que el partido fortalezca su identidad.

Y si todo continúa igual, ¿luego qué? ¿La DC se divide? ¿Usted renuncia?

Primero, creo que un segundo gobierno de este estilo es un desastre para el país. Y claro, yo pienso que la DC podría dividirse. A mí me costaría mucho dejar el partido. Mucho. Pero la verdad es que tampoco uno puede estar eternamente en un lugar donde se siente contra la corriente todo el tiempo.



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