Sigue la improvisación

por Sergio Melnick

LOS ANUNCIOS de la Presidenta en relación a las AFP es un nuevo y serio error del gobierno que le será un boomerang. Sigue con la tónica de la improvisación, sigue confundiendo intenciones con resultados.

Bachelet, como siempre, no anunció nada en concreto, sólo anunció que anunciará acerca de unos temas, en base a los que quiere iniciar una conversación, sin plazos ni compromisos, procedimientos, y mucho menos vinculantes. Quiere lograr una especie de acuerdo nacional (que aplaudo) antes de entrar al Congreso, y en los pocos meses que le quedan de gobierno, con 19% de apoyo. Una propuesta, amigos, es algo fundamentado con ideas muy específicas, técnicamente avaluadas, y formalmente en la forma de una ley enviada al Parlamento con números reales.

Con todo, Bachelet sí ha dicho dos cosas concretas: una es que las AFP siguen y que básicamente se requieren algunas modificaciones. La otra es que el sistema de reparto no es viable en Chile y punto. ¿Esa es la postura oficial de la Nueva Mayoría? Ciertamente que no.

Visto desde otro ángulo, al parecer escuchó atentamente a José Piñera. Le compró la idea de subir el monto de la cotización y la edad de jubilación. Lo grave es que toda esta parafernalia es sólo una respuesta para el movimiento NO MAS AFP, para quienes es como una cachetada. El vocero del movimiento de inmediato dijo que los anuncios (que no alcanzan a ser tales) “son insuficientes”. La misma noche empezaron los cacerolazos. Por ende el problema seguirá escalando, tal como fue el movimiento estudiantil del 2006 y el 2011. Ello porque es un movimiento basado en un slogan ideologizado, un dogma sin fundamento y por lo tanto, se ha transformado en una causa en sí misma. Mi pronóstico es de un escalamiento y polarización creciente.

De pasadita, la Mandataria propuso un impuestazo encubierto al trabajo (el aporte exclusivo de los empleadores) del 5%, que según los cálculos del propio Ministro Valdés equivale a más o menos un 1,5% del PIB, nada menos que el 50% de la cuestionada reforma tributaria. Como es escalonada, ingenuamente creen que a los empleadores no los afecta. Nuevamente se equivoca. Hablamos de miles de millones de dólares. Significa subir el costo laboral en 5%, sin cambio alguno en la productividad. Lo curioso es la lógica. Los trabajadores van a tener mejores pensiones pero sin esfuerzo alguno. Al menos un 2% debiera ser esfuerzo personal. Pero no, “alguien” pondrá la diferencia por ellos. También incluye, como siempre, amenazas y castigos a los empresarios. Si los fondos tienen pérdidas, deben devolver las comisiones. La pregunta es si también las recuperan cuando se recuperan las utilidades. Esto ni lo han empezado a pensar. Y si los mercados cayeron 10% pero los fondos sólo 3%, ¿lo hicieron mal las AFP y deben devolver comisiones? Es todo improvisado nuevamente.

Más aún, si las utilidades resultaran extraordinarias, desde el punto de vista de la equidad, debieran recibir premios. De hecho las AFP fueron calculadas con la expectativa de un 4% de retorno promedio en los 30 años de cotizaciones, y han rentado el doble. Si se sigue la lógica del gobierno, éste debiera devolver los impuestos cuando baja el crecimiento y qué decir si cae. Pero los mercados no dependen de las AFP, igual cosa ocurre con los ciclos económicos en la mayoría de las veces. El detalle final, desde la era Lagos, es el cotizante quien elige los fondos, es parte de la decisión ¿o no? ¿Hay que devolver comisiones del fondo E? Las cosas reales son complejas, por eso los slogans fracasan.

Por cierto la conversación deberá incluir el tema de las FF.AA., de las que no se dijo palabra alguna. Nada dijo sobre el Estado que no paga las cotizaciones completas, lo que podría costar otro 1% o más del PIB y de que además también suben las cotizaciones del fisco en 5% para un millón de empleados. Las cuentas se ponen cada vez peor y no cuadran por ningún lado.

Como de costumbre puro discurso, quizás oportunismo político, pero no han visto ni los detalles ni las cosas técnicas, que es donde se equivocan siempre. El tema de los incentivos es crucial, y ya han salido las voces que lo denuncian. En la reforma tributaria tuvo la osadía de sostener que era pro-crecimiento, ahora dicen que no afectará el empleo. No se dijo una sola palabra de quién administrará esos “fondos solidarios”. ¿Será ese acaso el fin de la AFP estatal? Nadie lo sabe. ¿Si los fondos los ponen las personas, por qué los asigna el gobierno? ¿Cuáles serán los criterios? ¿Por qué no lo deciden los propios trabajadores ampliando de alguna manera la democracia?

Un integrante de la comisión de Bachelet sostuvo: “es una propuesta maquillada con un lenguaje muy bonito”. Hormazábal, de la propia coalición, fue taxativo: “mucha paja, poco trigo”. El boomerang viene.



SUPLEMENTOS Y REVISTAS

Opinión

Página 6
lt

Otras noticias de la página



    LaTercera.com
    SÍGUENOS TAMBIEN EN:
    ACTUALIZA TU EXPLORADOR: