Mango estrena nuevo formato en Chile y alista aperturas

La cadena española de ropa inauguró en Viña su primer megastore en Chile, el primero del Cono Sur. Para 2017, prepara una nueva apertura en Las Condes y al 2020 busca duplicar el tamaño de la operación local.

por Jessica Marticorena

La semana pasada, Tony Batlló, gerente de expansión global de Mango, la décima cadena de ropa en el mundo, estuvo de paso por Chile. Vino a inaugurar una nueva tienda que la firma española instaló en Viña del Mar y que marca el estreno en el país y en el Cono Sur del nuevo formato que la hispana está desarrollando a nivel global: los megastores, tiendas multilínea que agrupan en un solo lugar vestuario para mujer, hombre y niños. “Estamos poniendo a Chile en línea con un nuevo concepto que estamos implementando desde hace un par de años en todo el mundo”, explica Batlló.

El ejecutivo entrega más detalles del nuevo concepto. “En el caso de Chile, serán locales de entre 700 y 900 metros cuadrados, con la idea de conformar una tienda de índole familiar. Hasta ahora, nuestras salas acá tenían 300 metros cuadrados”. Con ello, añade, se están desacoplando del sello mayoritariamente femenino que ha caracterizado el crecimiento de la marca en el país, cadena que este año cumple tres décadas desde sus inicios, dos de las cuales lleva instalada en Chile.

El cambio hacia ese nuevo modelo de retail ha sido gradual, impulsado por la incorporación de nuevos segmentos de clientes. En 2011, Mango a nivel internacional decidió ampliar su público objetivo y lanzar la línea de hombre; luego vino la de niños. Los primeros megastores, para agrupar a toda la gama de consumidores, comenzaron a surgir en 2013.

“Desde entonces, hemos abierto 164 megastores en el mundo con ese nuevo formato, que dependiendo del tamaño de los mercados, tienen dimensiones que varían entre los 700 y hasta los 2.500 metros cuadrados, algunos con varios niveles. Esperamos algún día también tener en Chile tiendas de más de 1.000 metros cuadrados”, comenta el ejecutivo.

Mango -con sede en Barcelona- está presente en 109 países, con 2.730 tiendas, el 57% de las cuales son franquiciadas. En 2015 facturó 2.327 millones de euros; Europa aportó el 75% de esos ingresos.

Su crecimiento en el país ha sido por etapas. La primera, la de implantación de la marca como boutique, se completó entre 1996 y 2004. Una segunda fase, la de expansión a través de líneas, comprendió de 2013 al 2015, y ahora se inicia la tercera etapa, la de desarrollo de megastores y fast-fashion, que irá desde 2016 hasta 2020, detalla el ejecutivo. Las metas, pensando en ese horizonte, son claras.

En Chile, la cadena opera 5.400 metros cuadrados de salas de venta. El objetivo al 2020 es doblar ese tamaño y superar los 10.000 metros cuadrados. “Hacia fines de la década aspiramos a duplicar nuestro tamaño en Chile, a través de ampliar las tiendas que ya tenemos y sumar nuevas”, anticipa Batlló.

En territorio nacional -y también para los mercados de Perú, Colombia y Argentina- la hispana es representada por Falabella. En alianza con el retailer, Mango opera siete tiendas boutiques en Chile, además de 41 córners ubicados en diferentes puntos de la multitienda que abarcan todo el país.

Después de la apertura de la megatienda en el mall Marina Arauco de Viña, en la cual invirtieron US$ 1 millón, vendrá otro corte de cinta durante 2017, en el Mall Plaza Los Dominicos. En paralelo, en la firma ya están trabajando en el rediseño del local de Parque Arauco, que será sometido a una remodelación y ampliación, mientras siguen buscando ubicaciones estratégicas para crecer, “aunque no es fácil, porque los espacios son escasos”, acota el ejecutivo.

El desafío de Mango, apunta, está en atraer nuevos segmentos, principalmente hombres y jóvenes. Hoy, el 75% de las ventas que se generan en Chile -y también a nivel global- proviene de las clientes mujeres, consumidoras que mayoritariamente oscilan entre los 30 y 45 años. “Junto con retener a nuestra clienta de siempre, lo que buscamos es conquistar a nuevos segmentos y también a públicos más jóvenes”, indica.

Con ese norte, la firma está incorporando en Chile nuevas líneas de ropa masculina, como trajes, además de lencería femenina y una línea deportiva urbana que debutará prontamente. “Chile es estratégico para Mango. Es nuestro principal mercado de Sudamérica”, asegura.

Otro eje de la expansión futura será reforzar la plataforma online, que hoy representa el 11% de las ventas mundiales de Mango y que ha venido creciendo a razón del 30% por año. “Vamos a potenciar la omnicanalidad”, adelanta el ejecutivo.

Mango en Chile prevé crecer entre 5% y 10% este 2016. “No es el mejor año, pero tampoco nos preocupa demasiado. Estos ciclos son transitorios y nosotros debemos adaptarnos a la coyuntura”, dice. Tampoco, añade, les inquieta la competencia. “Chile es un mercado pequeño, pero muy competitivo. Hay espacio para todo aquel que lo haga bien y a nosotros nos ha ido bien, porque lo estamos haciendo bien”, sentencia.



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