Estudio Sofofa: hombres prefieren jefaturas masculinas

Por primera vez, la encuesta sobre Confianza e Imagen Empresarial incorpora un capítulo sobre el rol de la mujer en la empresa. El 94% de los encuestados coincide en que las remuneraciones de hombres y mujeres deben ser iguales para un mismo cargo y el 43% de los varones piensa que las mujeres son más responsables.

por Jessica Marticorena

Aunque cada vez hay mayor inserción de la mujer en el mercado laboral, la mayoría de los hombres prefiere tener a un jefe masculino antes que una jefatura femenina. De esa realidad da cuenta la quinta versión de la encuesta sobre Confianza e Imagen Empresarial, realizada por Sofofa y Cadem.

El estudio, por primera vez incorporó un capítulo especial dedicado al rol de la mujer en la empresa. “Nos dimos cuenta de que más que un tema de moda, hay un espacio en el que Sofofa debe aportar, para pasar de ser meros espectadores a ser actores en el tema de género”, comenta Hermann von Mühlenbrock, presidente de la Sofofa.

Tampoco se trata, asegura el dirigente, de promover cuotas por ley. “Eso no funciona, las cuotas no son efectivas, porque los cambios culturales no se pueden fijar por ley; el cambio debe ser resultado de la autorregulación”, agrega.

La medición -que se hizo a un universo de 1.014 personas, entre el 14 y el 20 de julio último- reveló que el 55% de los consultados que trabaja tiene actualmente un jefe hombre. A la pregunta: “Si tuviera que elegir a su jefe, ¿preferiría que fuera hombre o mujer?”, el 42% de los encuestados respondió que prefería un hombre, mientras que el 37% optó por una mujer.

En el caso únicamente de los consultados hombres, el 45% de ellos se inclinó por una jefatura masculina y el 28% por una femenina. El 44% de las mujeres, por su parte, respondió que prefería tener una jefatura de su género, mientras que el 39% de ellas escogió a un hombre. “Hay un estigma de que las mujeres que llegan arriba tienen un rol masculino muy desarrollado y, por tanto, son más complicadas”, plantea la consejera de la Sofofa Carmen Román.

A los trabajadores varones, en cambio, no les importa el género al momento de contratar a una persona. El 63% de los hombres aseguró que le daría igual el género del trabajador, mientras que el 22% escogería contratar a un hombre y el 14% a una mujer. En el caso de las mujeres encuestadas, el 56% dijo no importarle contratar a un hombre o a una mujer, en tanto que el 39% de ellas optó por una mujer y sólo el 5% por un varón.

El estudio arrojó también que al destacar los atributos laborales, el 58% de los encuestados piensa que mujeres y hombres son igualmente productivos y eficientes, mientras que el 54% cree que son iguales de creativos e innovadores. Otro 63% opina que tienen el mismo nivel de honestidad y confiabilidad, y a diferencia de los otros atributos, en responsabilidad el 51% dice que las mujeres superan a los hombres.

“Está instalado que las mujeres ocupan bien su tiempo, porque tienen muchos roles que cumplir”, señala Román.

Pero el estudio sí muestra diferencias significativas en la valoración que hacen hombres y mujeres de su mismo género. Por ejemplo, el 42% de las mujeres se considera más productiva y eficiente que los varones, versus un 21% de los hombres que piensa que son ellos.

Además, el 50% de las mujeres se considera más creativa e innovadora que el sexo masculino, versus un 26% de los hombres que se ven así. Ambos géneros se perciben igualmente honestos y confiables, y un 58% de las mujeres cree que ellas son más responsables que los hombres. El 43% de los varones, en tanto, también piensa que las mujeres son más responsables.

“Demuestra que el hombre tiene una alta valoración de las mujeres y que, a su vez, la mujer hace una defensa de género”, dice Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Cadem.

El sondeo, asimismo, evidencia una percepción de desigualdad laboral. El 51% estima que hombres y mujeres tienen las mismas oportunidades para desarrollarse, versus un 49% que opina lo contrario. Mientras, el 55% piensa que no tienen las mismas oportunidades para ascender y llegar a ser jefe, otro 64% señala que no reciben el mismo trato de jefes y superiores y, teniendo el mismo trabajo, el 71% afirma que tampoco reciben el mismo salario.

Por lo mismo, el 94% de los encuestados está de acuerdo en que las remuneraciones de hombres y mujeres deben ser iguales para un mismo cargo, mientras que el 91% piensa que los sueldos no deben depender del género, sino que del rendimiento en el trabajo. El 56% está de acuerdo en que hay un mal uso por parte de algunas mujeres de políticas públicas que las benefician, como el pre y posnatal.

Para las mujeres, el principal impedimento que enfrentan para un mayor desarrollo profesional es la dificultad para compatibilizar el rol de madre y el trabajo fuera de la casa. El 33% de las encuestadas mencionó ese factor. A su vez, el 64% de los hombres respondió que la falta de oportunidades es la principal razón que explica el menor número de mujeres en altos cargos directivos.

El estudio reveló que el 52% de los encuestados es de la idea de que la imagen de las empresas ha empeorado durante el último tiempo, mientras que el 33%, que se ha mantenido igual.

La mirada futura tampoco es auspiciosa: el 42% de los consultados prevé que la imagen de las empresas se mantendrá igual en los próximos años y el 29%, que empeorará.

No obstante esa percepción, el 81% de los consultados considera que los empresarios son indispensables para el desarrollo del país. Así también, el 69% declaró tener confianza en la empresa en que trabaja. Según la muestra, al 78% de las personas sí les gustaría crear su propio negocio o empresa.

Mientras el 80% de los encuestados tiene la convicción de que mientras más competencia hay en el mercado más se benefician los consumidores, el 73% cree que es justo que los empresarios busquen generar ganancias dentro de lo permitido.

Las empresas que generan mayor confianza son las viñas, restaurantes y hoteles, aeropuertos y mutuales. En el otro lado de la moneda, las firmas que despiertan menor confianza corresponden al rubro del tabaco, farmacias, compañías de seguro, casinos de juego, autopistas y pesqueras y salmoneras.

Frente a la afirmación “el principal rol del Estado debe ser apoyar y fomentar a las personas y a las empresas privadas para que puedan desarrollar con libertad sus proyectos”, el 72% de las personas admitió estar de acuerdo.

Un capítulo relevante del estudio es el relativo al nivel de confianza en la instituciones. En esa materia, Carabineros y la PDI son las instituciones con mejor valoración: el 68% de los encuestados los calificó en una escala de entre cinco y siete.

El Congreso fue el peor evaluado: el 85% de las personas le puso nota entre el uno y cuatro. El 78% de los encuestados, en tanto, mostró desconfianza hacia los tribunales y el 75% hacia el gobierno.

A los gremios empresariales no les fue mucho mejor. El 57% de los consultados los evaluó con nota deficiente. Lo mismo ocurrió con la fiscalía, donde el 66% de los encuestados dijo tener desconfianza; a los gremios sindicales el 64% y hacia la Iglesia, el 61%.

Por tipo de empresa, el 68% de los encuestados confía en las pymes, sólo un 36% reconoce que lo hace en las empresas públicas y el 31% en las grandes firmas privadas.



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