El liceo Bicentenario que dio la sorpresa

El Liceo San Pedro, en Puente Alto, marcó una medición histórica en Matemáticas, con 380 puntos, y fue el mejor a nivel nacional. Esta es la historia de su preparación y de las clases impartidas por un ex alumno del Instituto Nacional.

por N. Ramos y J. Herrera
Ampliar

Miguel Astorga (31), profesor de Matemáticas, llegó ayer como de costumbre al Liceo Bicentenario San Pedro, en Puente Alto, casi al límite de Pirque. Mientras hacía clases al tercero medio, en la primera hora de la mañana, recibió una noticia que nunca se imaginó.

“El director golpeó la puerta, me sacó un minuto fuera de clases y me dijo que teníamos 380 puntos en el Simce de Matemáticas. Yo me quedé helado, pensé que era una broma, nunca había visto un puntaje tan alto”, dice Astorga.

De esta manera, el curso del cual Astorga fue profesor jefe durante dos años, cuando comenzó el proyecto de los liceos Bicentenario en 2011, pasó a la historia como uno de los únicos liceos en sobrepasar, con creces, la barrera de los 300 puntos, que suele ser el puntaje promedio de los colegios particulares.

Otro mérito aparte fue sobrepasar en casi 30 puntos al Instituto Nacional.

“No se trata de comparar ambos colegios, la idea es que un modelo, como el del Instituto Nacional por ejemplo, también pueda estar al alcance de otros alumnos”, explica el seremi de Educación, Alan Wilkins.

Sin embargo, el comienzo no fue fácil. En el lugar en donde ahora se emplaza el edificio de cuatro pisos del Liceo Bicentenario San Pedro, antes se encontraba la Escuela Básica Los Pimientos, casi al borde de la ribera del río Maipo. Debido a la baja cantidad de matrículas, los alumnos de esta escuela se reubicaron en otros establecimientos y aquí se proyectó el que sería uno de los 60 liceos Bicentenario del país.

¿El problema? Como las instalaciones del colegio no estaban listas, Astorga y su curso, compuesto por 50 alumnos, pasaron todo el año 2011 en un container, ubicado a un costado de la Plaza de Armas de Puente Alto.

“Era un lugar súper inhóspito, con mucho calor en verano y mucho frío en invierno. La gente pasaba por la calle conversando o fumando, y todo eso entraba al container. Los niños tenían muchos distractores. Pero desde ahí, en donde no hay nada, lo único que uno puede esperar es que solamente esté la motivación que ellos traían y que uno complementa e incentiva”, dice Astorga.

Lo primero que vino fue la nivelación. Astorga es categórico en calificar como “pésimo” el nivel que traían los alumnos, donde, según recuerda Astorga, “en primero medio había niños que no sabían sumar números enteros y otros que no sabían dividir números naturales”. Esto replanteó el modo en que se abordarían los contenidos, donde además de la cobertura, se profundizó en ellos hasta que los alumnos lograran un mayor conocimiento. “De esta manera, ellos se enfrentaron a pruebas que eran mucho más difíciles. Estaban esperando algo más difícil y cuando se dieron cuenta de que no lo era, se relajaron y lograron hacer un buen trabajo”, cuenta Astorga.

Eduardo Ruy-Pérez es uno de los alumnos del ahora tercero medio, que el año pasado dio el Simce. Llegó a este liceo en 2011, desde un colegio de La Pintana, “para prepararme mejor para entrar a la universidad”, dice. Actualmente, es presidente del Centro de Alumnos y tiene promedio 7.0 en Matemáticas. “Hice la prueba (Simce) dos veces”, dice Ruy-Pérez, con una sonrisa tímida y busca rápido una explicación. “Es que como siempre habíamos hecho pruebas más difíciles, cuando vi el Simce no era más difícil que eso”, dice.

Aunque no sabe qué quiere estudiar, sí tiene definido seguir una carrera matemática. “Mi incentivo para estudiar algo relacionado con matemáticas es el ‘profe’ Miguel. Cuando uno ve que a alguien le gusta lo que hace, busca un modelo similar”, dice.

Para Miguel Astorga, quien también se crió en Puente Alto y que fue alumno del Instituto Nacional, el logro de sus alumnos también se refleja en su vida. “Creo que ellos sí podrán llegar a la universidad. Yo veo mi realidad, como puentealtino nacido acá, con una familia de origen humilde, donde tenía que viajar una hora y media para llegar al colegio. Desde mi experiencia, sé que se puede lograr y sé que se pueden hacer cosas muy lindas también”, afirma.

  • Sé el primero en comentar comentarios
     
SUPLEMENTOS Y REVISTAS

País

Página 12
lt
    LaTercera.com
    SIGUENOS TAMBIEN EN:
    ACTUALIZA TU EXPLORADOR: