Autor del libro Una Europa Alemana

Entrevista a Ulrich Beck: "Merkel es la reina sin corona de Europa"

El destacado sociólogo alemán advierte sobre los riesgos del creciente sentimiento anti germano en Europa.

por Enrique Müller, Berlín
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Pocas veces un sociólogo de prestigio, autor de libros publicados en 35 países, catedrático en la Universidad Ludwig Maximilian de Munich y profesor invitado en la London School of Economics, se ha atrevido a hacer un retrato irónico de la mujer más poderosa del planeta. Ulrich Beck lo hizo cuando quiso retratar la forma de actuar de la actual canciller alemana, Angela Merkel, y consideró que la canciller era una perfecta discípula de Maquiavelo. Así nació el concepto “Merkiavélico” que se ha extendido en Europa y con el cual trata de explicar a sus lectores que Merkel practica una famosa lección de Maquiavelo: ¿Qué es mejor para el príncipe?. ¿Ser querido o temido?. Para el florentino lo ideal es aspirar a ambas cosas. Pero si entran en conflicto, lo mejor es ser temido. Su libro “Una Europa alemana”, donde aborda el peso que ha adquirido su país en el Viejo Continente, producto de la crisis económica, ha generado revuelo en Europa. El sociólogo habló con La Tercera poco antes de viajar a Chile, donde ofrecerá, el martes,una conferencia en la U. Diego Portales.

¿Cree usted que la canciller Merkel es una buena líder europea?

He dicho en varias ocasiones que la política de Angela Merkel tiene una conexión con Nicolás Maquiavelo y por eso he creado el concepto “Merkiaveli”. En este concepto se puede encontrar una respuesta a su pregunta. Ella no se pronuncia con respecto a Europa “sí o no”, sino que es ambigua. Con un ojo está preocupada por los intereses políticos internos y con el otro practica política europea. Su filosofía es simple: Ella piensa que todas las medidas tendientes a la salvación del euro y de la Unión Europea tienen que pasar una prueba interna. Todas deben beneficiar a los intereses de Alemania y el poder de Merkel.

Existe una ola de “germanofobia” en el sur de Europa. ¿Qué tan peligroso es ello para Alemania y el resto del continente?

Es muy peligrosa, en gran parte legítima y también en parte muy injusta porque lleva implícita una pesada e histórica confusión. En Europa, todo gira actualmente en torno a una dominación económica y no en torno a una dominación militar, ni política. Alemania es, en esencia, una especie de “Suiza verde”. Es pacifista, se abstuvo de aprobar el envío de armas a los rebeldes de Libia en el Consejo de Seguridad de la ONU, es decir, votó en contra de sus socios de la OTAN y, por eso, la política exterior de Alemania no juega un rol imperial.

Pero a Merkel la caricaturizan con bigotitos de Hitler y en Grecia, Italia, España y Chipre ya hablan de un “Cuarto Reich”…

El resentimiento que existe tiene otro origen. Tenemos actualmente en Europa una pesada política de ahorro impulsada por Alemania y que tiene sus raíces en la ética protestante germana y que provoca un clima en el cual algunos miembros se sienten maltratados y creen que está siendo herida, incluso, su dignidad.

¿Y cómo se puede impedir esta ola de germanofobia?

Una solución habría sido que Merkel hubiera visitado a los países con problemas de deuda antes de imponer su política y hubiese explicado con claridad las consecuencias de su amarga medicina.

Usted ha creado el concepto “Merkiaveli”, pero Angela Merkel es muy respetada y admirada en Alemania.

Este aspecto es parte del significado del concepto “Merkiaveli”, porque revela el reconocimiento que tiene la gente sobre el arte que ella domina para imponer sus herramientas estratégicas. Ella defiende con éxito lo que yo llamo euro-nacionalismo de los alemanes e intenta, al mismo tiempo, asumir el rol de arquitecta de Europa.

En septiembre tienen lugar las elecciones nacionales en Alemania. En el caso de que Merkel vuelva a ser reelegida, ¿intentará introducir cambios en su política de ahorro que ha impuesto a los países de la eurozona?

Si los sondeos actuales demuestran ser correctos, Merkel se verá obligada a formar un gobierno de gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), que intentará aplicar una corrección a la política de este gobierno. No hay que olvidar que Merkel es maestra en usar los atributos de la flexibilidad. Es capaz de cambiar de posición de una forma muy rápida. Los líderes del SPD están convencidos de que una Europa alemana pone en peligro a Europa y al país.

Merkel es una reina sin corona de Europa, pero no podemos desconocer que en esta situación de crisis que provoca caos, los actuales instrumentos e instituciones han sido privados de poder. El potencial económico de Alemania le ha permitido ofrecer los recursos y asumir una posición de poder en Europa. Aun así, no creo que Merkel desee conquistar Europa. No es su plan maestro. Alemania se ha convertido en un imperio por accidente.

¿Existe el peligro de que la UE implosione?

¡Si!. Ese peligro no ha sido desterrado.

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