Ministro de Obras Públicas:

Laurence Golborne: "Estoy disponible y me siento preparado para vencer a la candidata de la Concertación"

Ad portas del cambio de gabinete, Golborne asume su condición de precandidato y dice estar preparado para enfrentar primarias con Allamand.

por Christian Rendic
Ampliar

Hay un cambio de gabinete ad portas y todo indica que usted dejaría el gobierno. ¿Ya tiene completamente decidido que va a seguir un camino presidencial?

No tengo ninguna información específica respecto del cambio de gabinete. Es una materia que le compete exclusivamente al Presidente Piñera. Mi intención es seguir colaborando todo el tiempo que él estime conveniente. Me encantaría poder terminar obras que están pendientes, tareas que son necesarias. Sin embargo, existen equipos en este gobierno capaces de continuar esas obras. Estoy preparado para la decisión que él tome y, ciertamente, estoy preparado para liderar, en tiempos difíciles, y marcar la diferencia el año 2013 en una contienda electoral.

Si, como todo indica, el Presidente lo incluye a usted y a Andrés Allamand en este cambio, ¿está dispuesto a asumir una candidatura?

Independiente de la decisión del Presidente, que espero sea poder continuar colaborando con él para terminar esas tareas pendientes, yo estoy dispuesto y disponible para enfrentar el desafío de competir, para tener la opción de representar a nuestro sector en la presidencial de 2013, y me siento preparado para vencer a la candidata de la Concertación.

¿Liderar en tiempos difíciles implica asumir una candidatura presidencial o no?

Yo he planteado que el 2013 es el año en que se deben definir las candidaturas. He recibido el apoyo de mucha gente y las sugerencias de muchas personas de que debo enfrentar ese desafío, y yo estoy disponible para abordarlo, dentro de las condiciones que los partidos establezcan para dirimir las distintas aspiraciones que puedan tener otros para esa candidatura presidencial.

El miércoles, usted desayunó con el Presidente y él pidió que los candidatos del sector no hicieran una campaña confrontacional entre ellos ni criticaran al gobierno.

Yo no comento conversaciones privadas y creo que no tiene mayor relevancia entrar en el detalle de una eventual conversación. Lo que sí puedo decir es que creo firmemente en la competencia. Durante mi vida, las cosas no se me han dado fáciles y he tenido que competir para avanzar y obtener las metas que me he planteado. Sé también que esa competencia tiene que ser leal, propositiva, buscando construir y no destruir.

¿Los partidos de la Alianza tienen la madurez para desarrollar un proceso de primarias sin traumas?

La municipal dejó muchas lecciones. Pero la principal es escuchar y entender el silencio de los ocho millones de potenciales electores que nos dijeron que no están contentos con la forma en que la política se lleva en nuestro país, de la forma en que se ha manejado en los últimos años la elaboración de propuestas y selección de candidatos.

¿Apoya las primarias?

La gente quiere y necesita participación, necesita encantarse con los proyectos de un Chile mejor, y eso se debe hacer en contacto con ella. Los mecanismos de primarias son una forma muy tangible, muy real para generar ese nivel de participación. El gobierno acaba de aprobar una ley de primarias y, ciertamente, ese mecanismo es extraordinario para generar una instancia de acercamiento con ese Chile silencioso que dice que no lo están representando y que quiere escoger a sus representantes. No que se designe esto en un instituto, o a puertas cerradas, o en oficinas con los mismos líderes políticos que vienen conduciendo al país hace 30 años.

Está disponible, entonces, para medirse en primarias…

Creo que es el mejor mecanismo y estoy disponible para competir en buena lid, con altura de miras, manteniendo siempre en claro que lo principal es la unidad de nuestro sector y la propuesta de ideas, más que los individualismos de las personas que puedan conducir este proceso.

Su rival será Andrés Allamand y RN ha sido claro en que él es su candidato. En una primaria es importante el rol de los partidos, y la UDI, si bien lo apoya, no lo ha proclamado oficialmente. ¿Siente que parte en desventaja?

Creo que las ventajas están asociadas a la sintonía con la gente común y corriente, y con las experiencias de vida que uno ha tenido. Chile es un país que cambió. No tiene nada que ver con el de hace 30 años. La gente de clase media, que viene de donde yo vengo; la gente que ha vivido lo que viví, que ha sentido lo que en mi familia sentíamos, tiene otras aspiraciones. Y creo poder interpretar y reflejar adecuadamente esa necesidad del Chile de hoy, porque lo viví. La experiencia personal tiene una tremenda relevancia. Las experiencias de vida, la forma en que uno enfrenta las cosas. Es importante la experiencia política para entender y conocer las necesidades de las personas, pero no basta. Son más importantes las experiencias de vida, es desde ahí donde surgen las fuerzas para cambiar las cosas. Y eso genera una sintonía con las personas. Y esa sintonía es la que la gente me muestra en las calles y es el principal apoyo que tenemos que lograr para ganar la presidencial.

La sintonía es importante para un candidato, pero también tener equipos, redes territoriales y un partido que lo apoye…

Para ganar, y principalmente para gobernar, se necesita ciertamente el apoyo de los partidos, y espero recibir ese apoyo no sólo de la ciudadanía, sino también de los militantes de los partidos de la coalición. Si bien soy independiente, tengo gran simpatía por ambos partidos, tengo amigos, coincidimos en los principios y valores en forma transversal, tanto con RN como con la UDI, pero las decisiones partidistas las toman sus estructuras y yo no pertenezco a ellas. Aspiro a que en la realización de primarias yo sea invitado por lo menos por uno de los dos partidos a participar. Contar con el respaldo de sus militantes sería un honor y un orgullo.

¿Qué rol va a jugar su experiencia de vida en su campaña?

Es esencial sintonizar con las personas y sus necesidades. Y para ello hay que conocerlas, vivirlas y entenderlas. Y desde la experiencia personal, uno puede cumplir ese objetivo. Pero eso tampoco basta. No es una condición única. También es necesario formar los equipos necesarios para gobernar y conformar un programa de gobierno sólido, que refleje en términos concretos cómo sus sueños se van a materializar.

¿Ese va a ser su relato?

Este Chile que cambió aspira a tener las oportunidades que yo tuve en mi vida. Oportunidades quizá ya no para ellos, pero sí para sus hijos. Creo que el haberlas vivido puede ayudar a representarlas en forma mucho más concreta. Yo sí estuve en la Posta de Maipú, con mi madre esperando que nos atendieran; sí estuve en los paraderos de micro yendo desde Maipú al Instituto Nacional; hice la cola en la panadería de la esquina para comprar víveres. En mi familia convivía el Chile diverso políticamente, desde una hermana comunista a un hermano de ultraderecha, y acogíamos y valorábamos esas diferencias y practicábamos la tolerancia. Esas experiencias permiten comprender al Chile cotidiano, al 80% de los chilenos que viven esa realidad día a día.

Municipales y visión

En RN se plantea que su estrategia en las municipales pasaba por tres puntos: participar en las campañas para apoderarse del triunfo, pero se perdió; desechar las primarias, que hoy asoman como la única opción, y quedarse hasta marzo, lo que es muy improbable.

Esa es una lectura equivocada. En la vida uno tiene que actuar por convicciones y no por conveniencia. Creo que para exigir compromiso, hay que dar compromiso. Y las personas que defienden nuestras ideas han ido a promoverlas a lo largo de todo Chile. Ellos necesitan el respaldo de quienes quieren liderar una coalición como la nuestra.

¿Pero no se arriesgó mucho en la municipal?

Me siento orgulloso de haber apoyado a cada uno de los candidatos que participaron en la elección. Orgulloso y feliz de aquellos que ganaron, y orgulloso y triste por aquellos que no. Si no somos capaces de entregar ese soporte, ¿cómo podemos a futuro pedir que sigan defendiendo nuestras ideas? Yo en la lealtad no me pierdo. En esa materia tengo el norte absolutamente claro, y para mí es un valor fundamental.

¿Qué opina de quienes dicen que fue un error haber presidencializado la campaña?

La municipal no se presidencializó. Ningún votante en Chile pensó que estaba votando por un candidato presidencial contra otro. No fue así. Lo que algunos pueden haber tratado de hacer fue mostrar la elección municipal como una suerte de evaluación de la gestión del gobierno y eso pudo haber influido. Pero presidencialización no hubo.

Una de las cosas que se le critican es que no expresa ideas, que privilegia la empatía. ¿Cuáles son las ideas que usted defiende?

Chile necesita una política diferente, una renovación. Necesitamos cambiar rostros, combinar ideas frescas con la experiencia de personas tremendamente valiosas que llevan años en política. En términos generales, creo en las libertades de las personas, en la libertad de emprender. Creo firmemente en el esfuerzo personal, porque soy un ejemplo vivo de eso, como un mecanismo de cambio social. Creo que podemos generar una sociedad mucho mejor, partiendo de un Estado capaz de entregarle a la gente las herramientas necesarias para desarrollarse, más que un Estado simplemente asistencialista. No significa que no debamos preocuparnos por aquellos que, dadas distintas condiciones de vida, no son capaces de salir adelante en igualdad de condiciones.

¿Y en materia económica?

En materia económica hemos pasado los últimos años focalizando el desarrollo del país en el crecimiento económico. Creo que es un tremendo error. Chile no va a ser desarrollado cuando lleguemos a los US$ 22 mil per cápita. El desarrollo es más que simplemente cuánto producto generamos. Hemos tendido a tangibilizar todo en números, y es un error que separa a las personas de este sueño que políticamente hemos tratado de crear. La gente aspira no sólo a aumentar el PIB, sino a una sociedad más humana y solidaria. Hemos ido migrando a una sociedad que basa su éxito en el tener, y eso tiene que cambiar. Las medidas no deben realizarse en un programa de gobierno hecho en un instituto, entre cuatro paredes; hay que escuchar y entender las aspiraciones de las personas y hablar con la verdad.

¿A cuál verdad se refiere?

Un gran problema que distancia a la política de las personas es la falta de credibilidad. En cada período eleccionario se les plantean miles de soluciones mágicas, que van a resolver sus problemas en forma instantánea. Y eso no es así. En períodos de gobierno de cuatro años es difícil resolver todo en un país. Tenemos que hablar con sinceridad y sentar las bases de ese camino que queremos recorrer en conjunto, y será un camino que durará más de cuatro años.

Allamand ha dicho que lo que se necesita para adelante es experiencia política...

Yo he partido mi vida laboral desde los escalones más bajos. He partido de analista, he sido administrativo y me ha tocado ocupar cargos ejecutivos y de alta dirección. Siempre he aprendido que el secreto de hacer las cosas bien está en la conformación de equipos que combinan distintas habilidades. No creo en superhéroes, pues no basta una persona para lograr cosas grandes. Creo que para conducir un país es clave también la conformación de buenos equipos. Y valoro la experiencia política y la vocación de servicio público. Tengo plena claridad de que es fundamental para dirigir un país, y que la conformación de equipos adecuados puede generar las capacidades necesarias. Espero contar con todos quienes poseen esa experiencia política, integrados a nuestro equipo, a la hora de gobernar.

¿Allamand ha tenido una experiencia política exitosa?

Ha sido un hombre de vasta experiencia política, con distintas instancias en la dirigencia nacional y eso, ciertamente, entrega un capital político relevante.

¿Por qué cree que Bachelet aparece como imbatible hoy día?

Tengo gran respeto por todos los ex presidentes. Ella fue la primera mujer presidenta y representó en momentos difíciles una esperanza para el país. Su historia de vida está muy marcada por las divisiones que tuvimos en nuestro país el siglo pasado, pero Chile cambió. Y hoy mira otras historias, mira hacia el futuro, no al pasado. Si ella decide venir a optar por un segundo período, vamos a contrastar una visión de pasado respecto de lo que queremos hacia el futuro. Vamos a plantear si queremos renovación versus mantener a los mismos que han estado 20 años.

¿Allamand también es un político del pasado?

No quiero emitir un juicio respecto de un colega de gabinete. Prefiero hablar de mí.

  • Sé el primero en comentar comentarios
     
SUPLEMENTOS Y REVISTAS

País

Página 3
lt
    LaTercera.com
    SIGUENOS TAMBIEN EN:
    ACTUALIZA TU EXPLORADOR: