Fiscal que detuvo a detectives y carabineros:

Emiliano Arias: "Yo confío en las policías, sin policías no soy nada"

“Todo aquel que tenga la moral y la ética claras va a entender lo que estoy haciendo”, asegura.

por Héctor Rojas, Santiago
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El fiscal jefe de Pudahuel, Emiliano Arias (40), ha estado más expuesto mediáticamente de lo que le acomoda. En una semana detuvo a 10 detectives y cuatro carabineros -entre estos un capitán- por actos de corrupción, tráfico de drogas, torturas y extorsión. Es hincha de Ñublense, fanático del motocross y cada vez que puede se encarama a su Kawasaki 250 cc y parte a algún cerro. Cuenta que la pareja de narcotraficantes que denunció a los funcionarios de ambas instituciones (Víctor Reyes y Paula Gamboa) se comprometió con él a no volver a traficar. Lo más increíble es que asegura que les cree: “Saben que en el momento en que cometan un acto ilícito pierden toda la protección del Ministerio Público”.

En una semana detuvo a 10 detectives y cuatro carabineros. ¿Cuál de los dos casos le parece más grave?

Los dos. La corrupción se define como el uso de la función pública para un beneficio particular. Cuando se inicia, la posibilidad de que se expanda es bastante cierta. Y comienza a desvirtuarse el sistema entero. Según Naciones Unidas, la corrupción es capaz de desestabilizar un Estado.

¿Por qué son igual de graves?

Porque se trata de funcionarios policiales. El funcionario policial es el primer contacto que tiene la gente con el sistema de justicia criminal. Entonces, cuando en los sectores más vulnerables de la población saben que son los propios policías los que están cometiendo delitos, entonces el sistema entero cae. Incluso, sabemos que estos policías les decían a las personas que el fiscal también era corrupto, les decían: ‘Esto me lo mandó a hacer el fiscal’.

¿Le gusta esta imagen de cazador de policías corruptos que se está generando en torno suyo?

No me acomoda ninguna imagen o personificación en la persecución penal. No me gustan los epítetos como el de “zar anticorrupción”. Además, los zares siempre terminan mal.

¿Cómo se explica que una misma familia fuera víctima de los detectives y de los carabineros?

Eso sólo está en la mente de los imputados. Puede ser por rencillas entre microtraficantes.

¿Cómo se entera de la acusación contra los carabineros?

La denuncia fue efectuada el 24 de agosto. Luego vino un equipo de Dipolcar que es con el que trabajé el caso. Esto pudo ser como consecuencia de que otra narcotraficante delató a estas personas.

¿La policía los tenían de caseros?

Claro. Y lo que hay que tener en cuenta es que acá hay niños.

¿Cómo es esa pareja?

Ellos están cooperando con la investigación y yo no hago diferencia respecto de ellos y otra víctima o testigo de otro hecho. Porque actos similares, afortunadamente, no me habían tocado.

¿Manejaban mucho dinero?

Claro que sí. Como ellos declaran, es que además de droga, en ese domicilio había $ 28 millones.

¿Ese dinero desapareció?

Desapareció, y correspondía a dinero que les dejó de un solo día producto de la venta de drogas. Yo los tengo súper protegidos, porque lo que han sufrido es bastante fuerte, independientemente de que se dedicaran al narcotráfico.

¿A qué se refiere?

En ellos hay daño sicológico que los marcará por toda su vida. Esperemos que con los niños más pequeños se pueda hacer un trabajo reparatorio que les permita sobrellevar esto. El hecho de que entre la policía a tu domicilio pateando la puerta buscando plata y droga es fuerte.

¿Qué va a pasar con ellos después del juicio?

Ese tema no depende de mí, el seguir controlándolos. Salvo seguir con algunas medidas de protección. Pero ahora el control que tengo con ellos obedece fundamentalmente a cuidarlos.

¿Por qué les creyó cuando denunciaron a los policías?

Como fiscal, para mí la declaración de una persona es un dato. No creo ciegamente en las personas. En el caso de los detectives, la declaración de estas personas fue corroborada con otros testigos y con datos objetivos. Por ejemplo, no existían las llamadas anónimas que decían los policías que los alertaban de que esta familia estaba narcotraficando. En el caso de los carabineros, ellos declararon que nunca estuvieron en Pudahuel, pero las cámaras y los portales de las autopistas demostraron que sí.

¿Hay unidades de las policías que se están criminalizando?

Lo que yo he podido detectar es que hay sectores civiles que están expuestos a la corrupción policial. Por ejemplo, las personas que se dedican al tráfico de drogas. Si un corrupto ingresa a su domicilio y le roba dinero o le incauta un kilo de droga y declara que incautó medio kilo. ¿Qué pasa? Que ese traficante no va a denunciarlo. Y si denuncia, nadie le cree.

¿Hay corrupción dentro de las policías?

Sería muy aventurado para mí, en base a estos dos casos, sacar conclusiones. En 11 años me han tocado sólo estos dos casos.

¿Qué opina de las medidas que adoptó Carabineros al dar de baja a los implicados y la PDI, que llamó a retiro a dos jefes policiales?

Creo que la señal más importante fue la que dio el sistema de justicia penal. Creo que otra señal importante fue la que dio el Presidente de la República haciendo presente que estos son casos aislados en compañía de las dos policías.

¿Qué piensa ahora de la policía?

Yo confío en las policías, yo trabajo con policías. Sin policías no soy nada. Estos dos hechos aislados no nos pueden hacer perder la confianza en las policías, menos a los actores del sistema procesal penal por cuanto el sistema no funciona. Ahora, ¿qué pasa? Cuando se empiezan a detectar casos reiterados de corrupción aumentan los controles. Por ejemplo, la fiscalía le pone control a la policía como primer filtro, pero los controles son burocráticos. La burocracia involucra a más personas y se empiezan a generar más focos de corrupción. Todos se controlan entre sí y todo se hace más lento y al final el sistema fracasa.

Y si confía en las policías, ¿por qué decidió no informar a la PDI que estaba investigando a los detectives de Pudahuel?

Eso es propio de todos los casos complejos.

Pero ese hecho dejó ver algún nivel de desconfianza de parte suya.

No. Lo que pasa es que hay una particularidad en este caso. Es que apenas se hizo la denuncia, el día 22 de marzo, se denunciaron las torturas. Lo que hice fue, confiando en la policía, darle a la misma PDI una orden de investigar.

¿La orden que le llegó a la Brigada de Derechos Humanos?

Esa orden.

Pero esa investigación no llegó a nada.

Pero es por una razón. Las víctima no confiaban en la PDI. Los detectives no tenían posibilidad de éxito.

¿Hay otros carabineros involucrados en el robo de los $ 5 millones?

Lo que le puedo decir es que hay otros tres sujetos involucrados.

¿Cuál es su objetivo con esta investigación?

Hay una frase muy buena de un juez de garantía: ‘La persecución penal descansa necesariamente en un sustento moral y ético’. Todo aquel que tenga la moral y la ética claras va a entender lo que estoy haciendo. Esto es mucho mejor pararlo a tiempo. Hay que ser enérgico. Este caso lo voy a llevar a juicio oral.

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