LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 26 de septiembre de 2012
El líder palestino planteará mañana ante la Asamblea General de la ONU la aceptación de Palestina como Estado no miembro.
Hace un año, la agenda de la Asamblea General de la ONU estuvo marcada por la solicitud del Presidente Mahmoud Abbas para que Palestina sea aceptada como miembro pleno de Naciones Unidas, moción apoyada por más de 130 de los 193 miembros del organismo internacional. Dos meses después, la petición fracasó, debido a la amenaza de veto de EE.UU. en el Consejo de Seguridad. Entonces, el tema palestino quedó en una suerte de “congelador” y la agenda pasó a ser dominada por la Primavera Arabe y las tensiones por el programa nuclear iraní. Por ello, cuando Abbas regrese mañana al mismo lugar donde en septiembre de 2011 presentó las aspiraciones palestinas, no habrá fanfarria, pero sí una nueva estrategia.
Pese a la oposición de EE.UU. e Israel, Abbas tiene previsto solicitar a la Asamblea General la aceptación de Palestina como Estado no miembro del organismo, con estatus de observador. En círculos diplomáticos esta instancia se conoce como la “solución Vaticano”, ya que la Santa Sede es el único miembro de la ONU que tiene ese estatus. Según The Washington Post, la mayoría respaldará la petición palestina, que no necesita pasar por el Consejo de Seguridad. No obstante, Abbas pediría que la votación se efectúe después de las elecciones presidenciales del 6 de noviembre en EE.UU.
La estrategia palestina es la siguiente, como lo explica la agencia alemana Dpa: “En la Asamblea General la voz de Tuvalu o las Maldivas tiene el mismo peso que Francia, Canadá o Rusia. Pero en una votación pública, cada voto de un país occidental sería un nuevo impulso para el gran objetivo, ser miembro pleno”. “Nosotros queremos obtener nuestro Estado a través de negociaciones pacíficas, no queremos violencia ni terrorismo”, dijo el propio Abbas en una entrevista que concedió a La Tercera en abril pasado en la Mukata, sede del gobierno palestino en Ramala.
Proceso de paz
Pero además del estatus palestino, Abbas también requiere destrabar las negociaciones de paz con Israel, estancadas desde septiembre de 2010. El líder palestino abandonó el proceso cuando el primer ministro israelí, Benjamin Netan-yahu, se negó a prorrogar la moratoria que había impuesto, 10 meses antes, a la construcción de asen- tamientos en territorios palestinos.
El viceprimer ministro israelí, Dan Meridor, dijo el lunes que la petición que los palestinos presentarán ante la ONU no tendrá ningún efecto práctico y que lo que deberían hacer es sentarse a negociar con Israel. También, el ministro de Defensa, Ehud Barak, planteó un retiro unilateral de algunos asentamientos judíos en Cisjordania, en una postura distinta a la del primer ministro. En la misma entrevista con este diario, Abbas fue enfático en señalar que, según él, “el problema es Netanyahu y por él las negociaciones están estancadas”.
Abbas también tiene que hacer frente a la situación interna que viven los propios palestinos. Y no sólo por las tensiones y diferencias entre su partido, Al Fatah, y Hamas (que gobierna la Franja de Gaza), sino por la delicada situación económica que se vive en Cisjordania. La Autoridad Nacional Palestina tiene un déficit de US$ 400 millones este año y ha sido blanco de críticas por el aumento del costo de la vida.
“La solución de los dos Estados está en peligro si la ANP no es capaz de continuar funcionando”, reconoció el ministro palestino de Economía, Nabil Kassis, citado por France Presse. Según Dpa, la petición que planteará Abbas mañana “hará sudar a más de uno”.