LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 15 de agosto de 2012
Desde 2011 que el municipio impulsa un mejoramiento social y comercial de la zona.
El terremoto de 2010 impactó fuertemente el turismo del Cajón del Maipo. Los santiaguinos habitués reaccionaron con recelo ante las réplicas y pensaron en que éstas podían desencadenar erupciones en los tres volcanes presentes en la zona: el San José, el Maipo y el Tupungatito.
En la Municipalidad de San José de Maipo indican que el año anterior al sismo se registraron 13.200 visitas anuales al sector, pero que en 2010 éstas bajaron a 9.500. Sólo en 2011 logró recuperarse el flujo de turistas, promediando éstos las 12.800 visitas. “Pese a que nunca hubo riesgo de erupciones, el temor generalizado hace que la gente se recluya más en sus hogares frente a la incertidumbre de lo que pueda ocurrir”, afirma el vicepresidente de la Cámara de Comercio de San José de Maipo, Marcelo Alonso.
Pasados más de dos años del 27-F, esta zona ubicada a 52 kilómetros de Santiago sigue siendo un lugar que, según Carabineros, recibe una gran afluencia de visitantes, con cerca de 1.500 vehículos durante los fines de semana.
Considerada como una de las comunas turísticas de la región, la Municipalidad de San José de Maipo está trabajando para consolidarla y convertirla en el principal destino turístico de los santiaguinos. “Queremos que sea el epicentro turístico de la Región Metropolitana”, explica el alcalde de la comuna, Luis Pezoa.
Por lo mismo, la inversión en mejor infraestructura pública y de los servicios privados es importante para las autoridades comunales.
Algo que colaboró en esto fue que en 2011 el Sernatur eligiera a San José de Maipo para implementar un piloto del Programa Nacional de Sustentabilidad Turística, el que tenía como misión fomentar el turismo sustentable. Una vez acogidos a este plan, el municipio construyó 90 paraderos de buses con piedra laja canteada, 45 de los cuales se iluminan con paneles solares, los que comenzaron a instalarse hace cuatro meses.
Según explica el asesor de turismo de municipalidad, Aron Toledo, más que aumentar el número de visitas, ellos buscan mejorar la experiencia turística en una zona que se caracteriza por dar opciones para conocer embalses, volcanes, ríos, practicar esquí, deportes extremos y mirar las estrellas desde un observatorio, entre otros. “Nos importa que los turistas se vayan satisfechos por un buen servicio”, dice.
Marcelo Alonso cuenta que el comercio siempre estuvo enfocado a lo local, porque nunca se planteó el turismo como una palanca de desarrollo. Y por eso, ahora último se ha impulsado una serie de cambios, que van desde remodelar gran parte de las plazas de la comuna hasta la instalación de señaléticas de bienvenida a las distintas localidades aledañas a San José de Maipo.
Además, el MOP está aportando con el mejoramiento de calles y accesos como la Ruta G-355, que conduce al Centro de Esquí Lagunillas, cuyos 17 km serán pavimentados (el primer tramo, de seis km ya se ejecuta).
Los cambios
Hoy, la antigua plaza de armas de San José de Maipo luce distinta. Se renovó toda la superficie con nuevos adoquines y dos calles perimetrales se convirtieron en paseos peatonales. Fuera de ellos, se cambiaron todos los escaños, se iluminó de mejor manera y la señalética vial es de raulí.
Por otro lado, nueve plazas de la zona serán remodaladas. Hasta la fecha ya se han refaccionado tres, una de las cuales cuenta con máquinas de ejercicio.
A nivel de servicios, uno de los cambios que Marcelo Alonso asegura que repercutirá en un aumento de la calidad, es involucrar a los habitantes de la zona y emplearlos en restaurantes, almacenes, lodges y cabañas. La autoridad indica que si éstos se involucran en los sectores productivos de la zona, va a redundar en un mejor servicio, pues se sentirán parte de un mejora turística de la localidad.
Sólo durante este año han iniciado actividades cuatro proyectos comerciales y está en formación un quinto. Uno de ellos es el Restaurante y Observatorio Astronómico Pailalén, cuya fortaleza será la gastronomía cordillerana con toques de autor. “Acá sólo trabaja personal de la zona”, dice la encargada del lugar, Eliana Gatica.