LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 08 de agosto de 2012
Según el estudio realizado por el Ichem, sólo un 24% optaría por la educación municipal.
Si bien fueron las universidades del Consejo de Rectores las que resultaron más perjudicadas en sus estados financieros tras las movilizaciones estudiantiles del año pasado, la valoración de la ciudadanía respecto de éstas es positiva. Según una encuesta realizada por el Instituto Chileno de Estudios Municipales (Ichem) de la Universidad Autónoma, en la que entrevistaron a 1.349 personas mayores de 18 años en todo el país, el 65% prefiere los planteles de educación superior públicos y sólo un 27%, los privados.
No es todo: los grupos socioeconómicos más acomodados concentran la mayor demanda por el ingreso a los planteles del Estado, con un 71%, en el sector ABC1, y 70%, en el C2.
En el caso de la educación escolar, la evaluación es distinta. Un 44% de los encuestados optaría por matricular a sus hijos en colegios particulares subvencionados, y un 24%, en establecimientos privados. En este último caso, es el estrato socioeconómico ABC1 el que tiene una más alta preferencia, con un 36%. A la inversa, en el segmento E, los entrevistados se inclinan en un 38% por la educación municipal (ver infografía).
Al momento de evaluar, esta última es la que obtuvo la peor nota del sistema, con un 4,6. A pesar de esto, sube en 0,4 décimas respecto de la evaluación realizada el año pasado. En tanto, los colegios particulares subvencionados obtuvieron un 5,3 y los colegios particulares un 5,6; 0,3 décimas menos que en 2011.
Ante la pregunta: ¿Qué institución haría una mejor
gestión de la educación pública de su comuna?”, un 40% de los encuestados contestó que es el gobierno a través del Ministerio de Educación, mientras que el 60% entrega dicha confianza a entes descentralizados. El 32%, a la municipalidad, y el 28%, al gobierno regional.
Respecto de los logros del movimiento estudiantil, la población está dividida. Un 46% de los encuestados cree que los jóvenes cumplieron al menos con uno de sus objetivos; sin embargo, la misma proporción de personas cree que no se logró nada. Los más optimistas son quienes pertenecen al sector ABC1, en el que un 64% considera que el movimiento obtuvo resultados positivos.
En el caso de las tomas, que el año pasado se prolongaron en algunos colegios por cerca de siete meses, los entrevistados señalaron, en su mayoría (62%), que los alumnos no deben ser desalojados de los establecimientos municipales, y de ellos, el 84% opina que los alcaldes deben negociar una solución con los alumnos, mientras que un 13% cree que los jefes comunales deben mantenerse al margen del conflicto.
Los jóvenes son los principales detractores del uso de la fuerza para terminar con esta medida de presión, con un 70%, así como también los grupos medios y medios bajos (C3 69% y D 64%).
Una posición más autoritaria se refleja en los grupos socioeconómicos altos y medio altos, donde el 40% del ABC1 y el 36% del C2 opinan que los alumnos en toma deberían ser desalojados.