LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 18 de julio de 2012
Gobierno ingresará hoy última medida legal que queda para tratar de aprobar reajuste de ingreso mínimo mensual de $ 193 mil.
Una carrera contra el tiempo en el Congreso enfrentará hoy el veto del Presidente Sebastián Piñera, que constituye la última carta disponible del gobierno para tratar de reponer la propuesta de $ 193 mil de salario mínimo.
El veto -que ingresó anoche- debiese ser aprobado hoy o, a más tardar, mañana en la Cámara y el Senado, ya que, en caso contrario, el nuevo reajuste corre el riesgo de no ser incorporado en los pagos de sueldos del mes de julio.
Ayer, los senadores de la oposición rechazaron la última oferta del Ejecutivo, que consistía en aumentar el reajuste para el subsidio único familiar y las asignaciones familiares de 6% a un 8%, a cambio de no mover el piso de $ 193 mil ($ 11 mil más que el año pasado) que debiesen pagar los empleadores. Esta postura se materializó ayer, en la sala del Senado, con 19 votos de rechazo y 13 a favor de la propuesta del Ejecutivo.
Antes de la votación, el debate tuvo momentos tensos. En las tribunas había dirigentes sindicales, quienes se expresaban en contra de senadores del oficialismo. Frente a eso, el UDI Juan Antonio Coloma exigió al titular del Senado, Camilo Escalona, que velara por la dignidad de los parlamentarios. Pero el senador socialista respondió que no era su “responsabilidad” que los trabajadores “dieran la espalda a la derecha”.
Sus palabras derivaron en quejas de la bancada gremialista a la mesa del Senado. Incluso, Coloma acusó a Escalona de tener un “humor trasnochado” y, en respuesta, el titular de la Cámara Alta aplicó “un llamado a orden” al senador del Maule.
La tensión sólo bajó de nivel tras la decisión de Escalona de suspender por unos minutos la sesión y desalojar las tribunas.
La última oferta del gobierno para mejorar los subsidios familiares había sido planteada en una reunión realizada en la casa del senador DC Eduardo Frei, el domingo en la noche, a la que concurrieron los ministros Cristián Larroulet y Felipe Larraín. Pero el planteamiento no dejó conformes a los senadores opositores asistentes, quienes pedían llegar a los $ 200 mil mediante aportes fiscales.
Pese a ello, el gobierno decidió persistir con la propuesta, sabiendo que la última opción sería el veto presidencial.
En la oposición eran conscientes de que la negociación ya había llegado a su fase final. Esto deja en un dilema a los legisladores de la Concertación frente al veto. El rechazo implica dejar los sueldos más bajos sin un reajuste de $ 11 mil. Por otro lado, aprobar significaría validar la propuesta del gobierno.
“Agotamos todas las etapas. Llegamos al punto donde sólo queda la voz del presidente. Estamos viendo cómo vamos a actuar”, señaló ayer la jefa de diputados DC, Carolina Goic. Las mismas dudas manifestaron en privado diputados PS.
Uno de los escenarios era que los parlamentarios opositores se vean obligados a salir de la sala para permitir la aprobación de la iniciativa.
Sin embargo, también había quienes mantendrían el rechazo. “Vamos a seguir votando en contra”, afirmó el PRI Pedro Araya.
En el Senado también había quienes tenían decidido rechazar el veto. Entre ellos figuraban los PPD Jaime Quintana y Guido Girardi, además del PS Fulvio Rossi.
Para esta tarde está previsto que la Comisión de Hacienda de la Cámara vote en general la reforma tributaria.
Desde la oposición se ha planteado modificar los tramos en que se aplicaría la rebaja de tributos a las personas para evitar beneficios a quienes tienen mayores ingresos. En ese contexto, el diputado Ernesto Silva (UDI) -presidente de la Comisión de Hacienda- sañaló: “Me gustaría que el proyecto quedara como está, pero si su modificación ayuda para que se aprueben otros aspectos relevantes para la UDI, estoy dispuesto a escuchar alternativas”.
Dicho asunto fue analizado el jueves pasado en una cita entre los ministros Felipe Larraín (Hacienda) y Cristián Larroulet (Segpres) y un grupo de parlamentarios oficialistas, entre ellos, Silva.