LA TERCERA EDICION IMPRESA | sábado 16 de junio de 2012
G-7 se podría reunir de emergencia, si el cuadro económico empeora tras las elecciones.
A partir del lunes, México será el anfitrión de la reunión anual de las 20 economías más desarrolladas del mundo (grupo más conocido como G-20), que pretenden trazar los lineamientos a seguir para frenar la recesión económica. Aunque el gobierno mexicano ha dicho que espera que la crisis en Grecia no cope la agenda de la cita que se desarrollará en Los Cabos -balneario de Baja California-, todo indica que lo que ocurra en ese país volverá a ser el principal tema de conversación, tal como sucedió en la cumbre de 2011, celebrada en Cannes, Francia.
Esto se da principalmente porque la cita del G-20 comienza un día después de las elecciones griegas, cruciales para la mantención del país heleno en la zona euro. El temor es que la crisis se profundice y termine de contagiar a economías mayores, como la italiana y la española. “Debemos hacer todo lo que sea posible para impedir que se desintegre la zona euro”, dijo el primer ministro holandés, Mark Rutte.
La preocupación es tal, que según una fuente citada por la agencia France Presse, “la primera reacción de las elecciones en Grecia ocurrirá en Los Cabos”, agregando que se espera que los presidentes del Consejo Europeo y la Comisión Europea, Herman van Rompuy y José Manuel Durão Barroso, respectivamente, “hagan una declaración conjunta” el domingo.
Incluso, algunos líderes europeos retrasarán su arribo a México a la espera de los resultados de las elecciones y la reacción de los mercados, según señaló el diario inglés The Guardian.
Los ministros de Finanzas de la zona euro, en tanto, mantendrán una conferencia telefónica apenas estén los resultados de las elecciones. Ellos fueron convocados “para estar a disposición y en alerta” por el jefe del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, indicó la fuente a France Presse.
En lo inmediato, la agencia Reuters informó que los bancos centrales estaban listos para inyectar liquidez, en caso de que las elecciones desaten un caos en los mercados. El Banco Central Europeo, por ejemplo, insinuó también que recortaría las tasas de interés. En caso de que el panorama sea peor de lo previsto, entre lunes y martes se realizaría, además, una reunión de urgencia del G-7, aprovechando el evento en Los Cabos, según informó el diario online International Business Times.
La tensión desde los inconclusos resultados de los comicios del 6 de mayo es tal, que, a mediados de semana, Van Rompuy convocó a una videoconferencia a los líderes de las mayores economías europeas para presentar una postura común en México. En ella participaron ayer el Presidente francés, François Hollande; el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy; la canciller alemana, Angela Merkel; los primeros ministros de Reino Unido, David Cameron, e Italia, Mario Monti, además de Durão Barroso. Tras una hora de conversación, los líderes acordaron ayer apostar por el crecimiento y el fomento del empleo en la reunión de México.
La premura por alcanzar un acuerdo comunitario responde al hecho de que los principales socios comerciales de la zona euro también han comenzado a presionar para que se frene la crisis. “Todas las partes están convencidas de que Europa es capaz de resolver su crisis de deudas soberanas”, aseguró el miércoles el vocero del Ministerio chino de RR.EE., Liu Weimin.
Sin embargo, sus declaraciones se dan en momentos en que China y EE.UU. temen las consecuencias que puede acarrear para el crecimiento mundial una eventual salida griega del euro. Así, China se vio obligada a rebajar su tasa de interés de referencia por primera vez desde 2008, mientras que EE.UU. comenzó a exhibir signos de debilitamiento económico, luego de haber mostrado ciertas señales de recuperación. Incluso, Brasil e India vieron cómo su crecimiento se ralentizó en los primeros meses de este año.