LA TERCERA EDICION IMPRESA | viernes 20 de abril de 2012
Cosmópolis, de David Cronenberg, y On the road, de Walter Salles, entraron entre las 20 cintas seleccionadas.
Podrían firmar como “los conocidos de siempre”. Este año, en la versión 65 del Festival de Cannes, otra vez fueron seleccionados realizadores habitualmente galardonados y elogiados por el más importante de los encuentros de cine del mundo. David Cronenberg, que ha participado en tres oportunidades y que en 1996 se llevó el premio especial por Crash, es uno de los que primero salta a la vista. El canadiense está con Cosmópolis, su cinta basada en la novela homónima de Don DeLillo.
Pero la lista de los habituales de Cannes también tiene a autores como Abbas Kiarostami (que ha estado cuatro veces y ganó la Palma de Oro con El sabor de la cereza) con su filme Like someone in love o Michael Haneke, que tiene el récord de cinco participaciones, una Palma de Oro, por La cinta blanca, y un Gran Premio del Jurado, por La profesora de piano. El austríaco entra ahora en la selección oficial de las 20 películas con Amour, protagonizada por Isabelle Huppert y Jean-Louis Trintignant.
La película de Cronenberg era una de las más esperadas y de acuerdo con las imágenes del trailer oficial se trata de un retorno a la estética dura y algo gore de sus inicios. Robert Pattinson, el actor de la saga Crepúsculo, es aquí Eric Packer, un multimillonario que se pasea en su limusina por las calles de Manhattan, mientras busca dónde cortarse el pelo. La película describe la odisea de sexo, drogas y lujuria durante un día en la vida de Packer. Cosmópolis cuenta, además, con las actuaciones de Juliette Binoche y Paul Giamatti, entre otros.
Desde Estados Unidos llegan tres cintas a la competencia oficial, todas destinadas a llenar de figuras la alfombra roja. Una es la comedia de gánsteres Killing them softly, de Andrew Dominik: aquí Brad Pitt es un matón a sueldo y el único personaje listo dentro de un grupo de pillos de poca monta que han estropeado un negocio de la mafia. Gary Oldman, Guy Pearce y Tom Hardy son los protagonistas de Lawless, un drama ambientado en la época de la Depresión (años 30) y dirigido por John Hillcoat. Con guión del cantante Nick Cave, este largometraje se introduce en las vidas de una pandilla de contrabandistas en el estado de Virginia.
El realizador negro Lee Daniels, que se hizo conocido por Precious, fue seleccionado con The paperboy, una cinta con John Cusack, Nicole Kidman y Zac Efron. Este último encarna a un joven reportero que regresa a su pueblo natal de Florida para investigar un asesinato en una cárcel. Se basa en la novela de Peter Dexter.
Dentro de los realizadores franceses hay otra vez espacio para Alain Resnais (89 años), sobreviviente de la Nueva Ola Francesa y que presenta Vous n’avez encore rien vu, con Michel Piccoli y Sabine Azéma. Latinoamérica está representada en la competencia oficial por Post tenebras lux, donde el mexicano Carlos Reygadas cuenta varias historias rodadas en diferentes países. Y en Una cierta mirada, el argentino Pablo Trapero presenta Elefante blanco, drama sobre los curas villeros, con Ricardo Darín. Como curiosidad está el estreno de Hemingway y Gellhorn, trabajo para HBO de Philip Kaufman sobre la relación entre Ernest Hemingway y la periodista Martha Gell-horn. Actúan, respectivamete, Clive Owen y Nicole Kidman.
Walter Salles, el director brasileño de Diarios de motocicleta, estuvo cuatro años trabajando en esta película. Primero la iba a hacer Francis Ford Coppola; finalmente, Salles tomó la posta. Basda en la novela homónima de Jack Kerouac, On the road es protagonizada por Sam Riley como Sal Paradise (es decir, el alter ego de Kerouac), quien junto a su amigo Dean Moriarty viaja por las carreteras americanas en los años 50. También actúan Kristen Stewart y Kirsten Dunst. El guión es de José Rivera, que ahora escribe el filme de los mineros de Copiapó.
El austríaco Michael Haneke es un director duro y sin contemplaciones. También tiene una precisión clínica a la hora de retratar la decadencia espiritual. Sus películas suelen dejar helado al espectador, aunque en el buen sentido: cuestionándose cómo alguien puede mostrar con tanta claridad la miseria moral. Su filme Amour es estelarizado por dos grandes del cine francés: Isabelle Huppert y Jean-Louis Trintignant, como un matrimonio enfrentado a la enfermedad de la mujer. Una parálisis la ha dejado en precarias condiciones.
Figura tutelar del cine iraní y casi comodín de todos los festivales prestigiosos del planeta, Abbas Kiarostami viajó ahora a Japón para narrar un cuento de amor curioso. Una estudiante nipona decide prostituirse para pagar sus estudios universitarios y en una de aquellas horas de trabajo conoce a un cliente ya bastante mayor, con el que intimará y construirá una relación sentimental.
Kiarostami, crítico con el gobierno de su país, viene desde hace tiempo rodando fuera de Irán. Su anterior Copia certificada transcurría en Italia.
Tras su exitoso paso por la animación con El fantástico señor zorro, el director de Los excéntricos Tenenbaums retorna al cine de carne y hueso con Moonrise Kingdom, que abrirá Cannes. Otra vez es una comedia dramática donde no hay un protagonista absoluto, sino que varios personajes con complejidad creciente. La anécdota es la siguiente: un par de muchachos enamorados se escapa del pueblo y la comundidad sale en su busca. Este pequeño gran suceso remueve las vidas de todos en la localidad. Actúan Bruce Willis, Bill Murray y Edward Norton.
Ken Loach, el viejo estandarte del cine británico y conciecia moral de la izquierda dura, ya ganó la Palma de Oro con El viento que acaricia el prado en el 2006. Su nueva obra se llama The angel’s share y es más bien una comedia con tintes dramáticos acerca de Robbie (Paul Brannigan), un criminal que logra escapar a una sentencia en la cárcel cumpliendo labores comunitarias. Deseoso de darle un vuelco a su vida miserable, Robbie y sus amigos emprenden un nuevo negocio: el del whisky. Robbie no quiere que su recién nacido hijo tenga una vida como la de él.