LA TERCERA EDICION IMPRESA | sábado 14 de abril de 2012
Presidente señaló que Chile también está involucrado en la disputa, porque Enap desarrolla acciones conjuntas con YPF.
"Las reglas son simples: los países tienen que respetar la ley, el estado de derecho y también los convenios, los tratados y el derecho internacional". Esa fue la respuesta del Presidente Sebastián Piñera al ser consultado ayer por la radio colombiana W, sobre el conflicto que enfrenta al gobierno argentino con la petrolera YPF, controlada por la española Repsol.
El jueves se filtró el borrador del proyecto de ley que fue enviado al Congreso argentino y que permitiría al gobierno de Cristina Fernández tomar el control, a través de una expropiación, del 50,01% de YPF. La relación entre Argentina y Repsol YPF se tensionó en el último mes, luego que varias provincias quitaran a la empresa la concesión de operación. El gobierno, además, exige a Repsol elevar las inversiones.
Aunque el Presidente Piñera afirmó que "cada país es soberano en determinar sus propias políticas internas, lo importante es que se respete siempre y de buena fe la Constitución y la ley y, por lo tanto, toda expropiación debe estar siempre en el marco de la ley, porque a veces los intereses públicos requieren tomar ciertas decisiones".
Reconoció que Chile también está involucrado. "Este es un tema que está debatiendo España con Argentina y, de hecho, Chile también está involucrado, porque uno de los pozos petrolíferos es una acción conjunta entre una filial de Enap, que es una empresa petrolera chilena, y Repsol, controlada por capitales españoles", dijo.
Gestiones de España
Si bien el gobierno transandino no ha reconocido públicamente un plan oficial para nacionalizar la mayor petrolera de ese país, España activó ayer una intensa respuesta diplomática. El gobierno hispano citó ayer al embajador argentino en Madrid, Carlos Bettini, para que aclarara la situación de YPF.
Tras la reunión, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, alertó sobre las posibles consecuencias que podría enfrentar Argentina: "Cualquier agresión violando el principio de seguridad jurídica a Repsol será tomada como una agresión por España, que tomará las reacciones que crea oportunas y pedirá el apoyo que considere necesario a sus socios y aliados".
Además, España incluyó una dura advertencia: existirán represalias si Argentina concreta su intención de tomar el control de YPF. Y éstas no serán sólo económicas, sino también "sería la ruptura de una relación fraternal".
Respecto de las eventuales sanciones que enfrentaría Argentina, la vicepresidenta de España, Soraya Sáenz de Santamaría, indicó que "las medidas no se anuncian, se adoptan (...) espero que el gobierno no tenga que adoptarlas".
El portavoz de la Comisión Europea, Oliver Bailly, dio el apoyo a España y declaró que esperan que Argentina "respete sus compromisos internacionales sobre la protección de las inversiones extranjeras en su territorio".
En tanto, versiones de medios argentinos dieron cuenta ayer que producto de las presiones internacionales, el gobierno seguirá postergando un anuncio oficial de la expropiación de YPF.
El director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, dijo a la agencia EFE que es "preocupante" la aparición de políticas proteccionistas en la región, causadas por la dependencia latinoamericana de las exportaciones y la creciente "apreciación" de las monedas locales, que ha favorecido las importaciones, como los casos de Colombia, Brasil, Uruguay y Chile. "El proteccionismo es pan para hoy y hambre para mañana; es un enemigo al que hay que tenerle mucho cuidado para países cuyo destino está en abastecer los mercados mundiales", dijo.
Aunque no dio nombres, en los últimos meses Brasil y Argentina han puesto en práctica diversas medidas comerciales, calificadas por algunos de sus socios comerciales como proteccionistas.