Sargento de EE.UU. estaba deprimido y alcoholizado cuando asesinó a 16 afganos

El soldado fue identificado anoche como Robert Bales, de 38 años y con dos hijos.

por Pablo Rodillo M.
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De a poco se van conociendo más detalles del sargento estadounidense confeso de matar a 16 civiles afganos, entre ellos, nueve niños, el domingo pasado, en Kandahar. Incluido su nombre, Robert Bales, como lo reveló a The Washington Post un alto funcionario norteamericano.

En tanto, The New York Times, citando fuentes militares, dijo que Bales, de 38 años, bebió alcohol con otros dos compañeros, momentos antes de llevar a cabo la matanza. Agregan que esa misma noche del sábado, antes de salir de la base a las dos de la madrugada para cometer los asesinatos, había dado muestras de estrés por las circunstancias de la guerra y que había discutido con su esposa vía telefónica.

El uniformado fue trasladado ayer desde Kuwait, a la base militar Fort Leavenworth, en Kansas. A mitad de semana, el Ejército de EE.UU. lo había enviado a ese país para impedir que Afganistán insistiera en su entrega, pero también el gobierno kuwaití pidió su salida para no verse involucrado diplomáticamente en el caso.

Al soldado todavía no se le han presentado de manera formal cargos en su contra.

"Cuando todo sale para afuera, la combinación de estrés, el alcohol y sus problemas personales hicieron que explotara", afirmó el funcionario. Lo expresado fue confirmado después por un funcionario de alto rango del Pentágono.

Es la descripción más detallada hasta la fecha del estado mental del sargento, casado y padre de dos niños, de 4 y 3 años, quien estaba de servicio por primera vez en Afganistán, pero que ya había estado tres veces en Irak. Se había alistado en el Ejército una semana después de los atentados de 2001.

El abogado de Bales, John Henry Browne, dijo a CNN que lo más probable es que su defendido sea juzgado en una corte militar y que le preocupa su estado mental. Admitió que existe una controversia por la falta de tratamiento sicológico a los soldados que vuelven a ser desplegados a Irak y Afganistán y que, al igual que su defendido, han sufrido estrés postraumático.

Browne afirmó que el sargento es un padre dedicado y que nunca expresó desprecio o nada parecido, en contra de los musulmanes o los afganos. Por ello, "fue una gran sorpresa para la familia que haya matado a civiles afganos". El abogado agregó que el soldado perdió parte del pie y sufrió una herida en la cabeza en Irak, por lo que creyó que no sería enviado a Afganistán, tras estar previamente destinado en tres oportunidades a Irak, algo que lo tenía angustiado y molesto.

En tanto, el Presidente afgano, Hamid Karzai, criticó el traslado de Bales, afirmando que "se trata de un acto intencionado perpetrado por soldados estadounidenses", agregando que "no reclamamos dinero, queremos justicia".

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