LA TERCERA EDICION IMPRESA | lunes 20 de febrero de 2012
Según los organizadores, la movilización convocó a 2.000 personas. La policía las cifró en mil.
"Ni las balas ni los gases doblegarán la Patagonia", decía el lienzo que encabezaba la masiva marcha que se congregó ayer en el centro de Puerto Aysén. Banderas negras y la exigencia de contar con los ministros en la zona, marcaron el sexto día de movilizaciones en la región.
Los asistentes, entre ellos, pobladores y representantes de varias organizaciones locales, se comenzaron a congregar a eso de las 17.00, en el paseo Mehuén, donde confluyeron otras manifestaciones provenientes de distintos puntos. Así y bajo la lluvia, se inició la marcha por avenida Sargento Aldea, hasta las inmediaciones de la gobernación regional, ubicada en la Plaza de Armas. Según los organizadores, la movilización convocó a casi dos mil personas, pero Carabineros la cifró en mil.
Ya durante la mañana en Santiago, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, había llamado al diálogo en vez de la violencia, asegurando que el Ejecutivo no descartaba que ministros viajaran a la zona (ver página 5). Sin embargo, las palabras del jefe de Gabinete no fueron validadas por los dirigentes del denominado "Movimiento Social por Aysén", quienes afirmaron que no depondrán los bloqueos ni las marchas, hasta que los titulares de Hacienda y Energía visiten la ciudad.
El dirigente de los pescadores artesanales y vocero del movimiento, Misrael Ruiz, recalcó que "no transamos ese punto y exigimos la presencia de ministros con soluciones". Agregó que están "molestos" con el gobierno, porque "el país llega hasta Puerto Montt. Esperamos solución o si no, la región va a seguir en toma".
En la manifestación también estaba presente la alcaldesa de Aysén, Marisol Martínez (PS), quien dijo estar confiada en obtener respuestas de la reunión clave que hoy se efectuará en La Moneda y que encabezará el Presidente Piñera.
La marcha de ayer culminó sin incidentes.
Querellas
Durante la tarde de ayer, la intendenta Pilar Cuevas afinó los detalles de las querellas que hoy presentará a raíz de los hechos de violencia registrados durante los últimos días en la zona. Según el asesor jurídico Javier Naranjo, las acciones legales apuntarán a los responsables de los desórdenes públicos, y las agresiones contra dos carabineros, ocurridas el pasado jueves y viernes. Incluso, donde un vehículo fue quemado.
La intendencia también se querellará contra una persona que fue detenida con 22 bombas molotov.
Refuerzos en la zona
La llegada de un avión Hércules de la Fach, con cerca de 40 efectivos policiales a la zona, encendió las alertas entre los dirigentes locales. En un principio se especuló que eran un "reforzamiento" para afrontar el eventual incremento de la violencia. Sin embargo, la intendencia y el comisario de Aysén, mayor Sergio Gálvez, dijeron que el arribo de este contingente responde a un "recambio del personal".
Altas fuentes policiales reconocieron, además, que en la zona se encuentran efectivos de inteligencia de Carabineros, quienes monitorean el conflicto.
En tanto, ayer seguía el desabastecimiento de combustible en la zona. Durante el día llegó una cargamento de 4 mil litros de diésel, pero se acabó en pocas horas. El problema se agudizó, dado que ayer adhirieron a la movilización los gremios del transporte de colectivos y taxis.
Sin embargo, la intendencia activó un plan de contingencia y se logró ingresar combustible desde Argentina para ser distribuido. Debido al clima de agitación, varias reservas turísticas han sido canceladas en la zona.
El mayor Sergio Gálvez, comisario de Aysén, anunció la apertura de una investigación administrativa para establecer las eventuales responsabilidades de funcionarios en el ataque que sufrió Teófilo Haro, manifestante que el pasado viernes perdió la visión de un ojo debido al impacto de perdigones.
Según el oficial, este hecho "se está investigando a partir de la denuncia que efectuó (el manifestante) de que personal de Carabineros le provocó sus lesiones".
El hombre de 49 años relató a una observadora del Instituto de Derechos Humanos, que al cruzar se encontró con un policía que estaba oculto "detrás de un árbol y me dispara en el rostro, altiro. Caí al suelo y de ahí llega él y me pone otro disparo más en el pecho, y me dijo: 'Aquí te rematé, y me dejó ahí'".
Producto de las heridas, Haro se encuentra internado en el Hospital del Salvador, en Santiago, donde permanece acompañado de su familia. El sábado, tras una misa en la catedral, sus familiares recibieron una donación para ayudarlo en su recuperación.