Bob Dylan fija regreso a Santiago para mayo

El cantautor cerró una gira sudamericana que lo tendrá por tercera vez en Chile.

por Claudio Vergara
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The never ending tour. La gira interminable. El mayor proyecto en escena de Bob Dylan (70) en las últimas tres décadas, que desde 1988 encadena fechas cada año, arroja beneficios propios y ajenos. Al propio cantautor le ha servido para timbrar vigencia y mostrarse como un nombre inquieto en el atardecer de su trayectoria, capaz de aplicar cirugía profunda en los mayores himnos de la década de los 60 o de impulsar giros inesperados en uno de los cancioneros más influyentes del siglo XX. Para el público, el carácter perenne del recorrido ha permitido que el artista estadounidense aterrice en lugares impensados durante su cima creativa de los 60 o 70, como Israel, China -donde debutó en 2011 y debió suprimir su repertorio incendiario-, Taiwán o Vietnam.

O Chile y el resto de Sudamérica. Porque, en los últimos 14 años, el músico materializará tres visitas al país: a sus recitales de 1998 y 2008, Dylan acaba de cerrar con una productora de alcance regional su tercer espectáculo en la capital. La cita será a principios de mayo y aún no está definido el lugar, aunque todas las tratativas apuntan hacia el Movistar Arena, el mismo recinto donde la última vez juntó a cerca de 10 mil personas en un alabado concierto. El periplo también tendrá varias fechas en Brasil y Argentina, y se oficializará antes que culmine este mes. De hecho, el miércoles algunos medios brasileños ya informaron que la voz de clásicos como Like a rolling stone o Blowin' in the wind retornará en abril a ese país.

Eso sí, su regreso sólo guarda matices de diferencia con 2008. Según lo mostrado en el tramo 2011 del Never Ending tour -que tuvo un total de 89 recitales-, Bob Dylan y su banda de cinco músicos se refugia en ese ejercicio casi personal de volver irreconocibles canciones como Highway 61 revisited, Ballad of a thin man o All along the watch-tower, gracias a un pulso más blusero y de baja frecuencia. Todo acompañado por una escenografía austera, que lo revela como un héroe ermitaño y lejano, sin gran interacción con el público y sólo disponible para recitar sus canciones con un aire siniestro.

Según la prensa especializada británica, los mejores momentos del espectáculo aparecen con sus últimas composiciones, pertenecientes a esa brillante trilogía sustentada en Time out of mind (1997), Love and theft (2001) y Modern times (2006). Ahí, su voz actual encaja con el tono más crudo de sus temas recientes. Pero si de actualidad se trata, esta semana Amnistía Internacional lanzó el mayor homenaje al cantautor, con el álbum cuádruple Chimes of freedom y que tiene a ilustres tan disímiles como Elvis Costello, Diana Krall, Patti Smith, Maroon 5, Queens of the Stone Age, Adele y Miley Cyrus realizando covers de su amplia obra musical. En total, se trata de 73 canciones que se lanzaron el martes y que dividieron a la crítica, alabando algunas reversiones y destrozando otras. Más allá de todo, el calibre de los nombres demuestra que su influencia también es interminable.

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