LA TERCERA EDICION IMPRESA | jueves 09 de febrero de 2012
Pruebas de ADN mostraron que la alteración está vinculada al cromosoma Y.
La enfermedad cardíaca común, esa que se explica por el estrechamiento de las arterias que llevan la sangre al corazón y que puede causar desde anginas hasta un ataque fulminante, tiene un componente genético que se traspasa de padre a hijo.
Un equipo de científicos ingleses y australiano, encabezado por el profesor del Departamento de Ciencias Cardiovasculares de la Universidad de Leicester (Reino Unido), Maciej Tomas-zewski, analizó el ADN de 3.233 hombres británicos. Y tras cuatro años de investigación, los resultados mostraron que una variante del material genético contenido en el cromosoma Y es el responsable de una incapacidad del sistema inmune para reconocer y actuar frente a procesos inflamatorios.
En la enfermedad coronaria, la acumulación de grasa en las arterias desencadena, al mismo tiempo, una reacción inflamatoria y la multiplicación celular que termina bloqueando el paso de la sangre. Lo que la investigación británica descubrió es que el sistema inmune de los hombres con la variante genética descrita sobre-reacciona y, en lugar de alertar y detener la inflamación, la exagera. Eso eleva en 50% el riesgo en ellos de sufrir problemas cardíacos.
Según el estudio, publicado hoy en la revista especializada The Lancet, el 90% de los hombres británicos pertenece a dos grupos de linajes genéticos: el haplo I y el haplo R1b1b2. Es en el primero donde existen ciertas moléculas que hacen sobrerreaccionar al sistema inmune. Y según determinó la investigación, el peligro es independiente de factores de riesgo tradicionales, como colesterol alto, presión arterial alta o el tabaquismo.
Rol del cromosoma Y
El doctor Tomaszewski reconoció que están entusiasmados con los resultados: "La principal novedad de estos hallazgos es que el cromosoma humano Y parece jugar un papel en el sistema cardiovascular, más allá de la determinación tradicionalmente percibida del sexo masculino", dijo a la revista médica The Lancet.
Lisa Bloomer, doctora en Ciencias y parte del equipo médico que realizó la investigación, explicó a La Tercera que esta modificación genética estaría presente hasta en el 20% de los hombres europeos.
Según Bloomer, es posible que la relación entre la variante descubierta del cromosoma Y y las enfermedades cardíacas actúe también a través de otras características específicas masculinas. Por ejemplo, dice, la agresividad es generalmente un rasgo masculino y es posible que los varones pertenecientes al haplogrupo I tengan un nivel de agresividad más alto, lo que los predispone a un mayor riesgo cardíaco, debido a una presión sanguínea elevada. Algo parecido ocurriría con la testosterona. En los hombres del haplogrupo I, esta hormona estaría más elevada y eso también los predispondría a más patologías cardíacas. "Actualmente, estamos explorando esas posibilidades", dice Bloomer.
El doctor Fadi CharChar, de la Universidad de Ballarat (Australia), que también participó del estudio, dijo a La Tercera que el paso siguiente es encontrar las moléculas exactas que expresan la variante genética más riesgosa en lo cardiovascular. Según el especialista, en el resto del mundo, todos los hombres con ascendencia europea podrían tener la misma modificación y, por lo tanto, la misma predisposición a un mayor riesgo cardíaco.