LA TERCERA EDICION IMPRESA | domingo 05 de febrero de 2012
A pocos días del envío del buque destructor más moderno de la Marina Real británica a las islas Malvinas, el príncipe Guillermo comenzó ayer su polémica instrucción de seis semanas como piloto de búsqueda y rescate en las islas. La visita del príncipe, quien arribó a la zona hace tres días, coincide con el envío de un submarino nuclear Trafalgar a las islas, para patrullar el territorio hasta comienzos de abril, informó el diario británico Daily Mail. Pese a que aún no ha habido confirmación del envío del submarino por parte de Londres, el ministro de Defensa argentino, Arturo Puricelli, acusó ayer a Reino Unido de hacer una ostentación innecesaria de su poder de fuego, tras agudizarse las tensiones entre ambos países, quienes disputan su soberanía.