LA TERCERA EDICION IMPRESA | sábado 04 de febrero de 2012
Eventuales irregularidades fueron denunciadas por Ciper-Chile.
Cerca del mediodía de ayer, el ministro del Interior (s) Rodrigo Ubilla, se reunió, en La Moneda, con altos oficiales de Carabineros, encabezados por el general director (s), José Luis Ortega. La cita tenía como objetivo afinar la ejecución presupuestaria de la infraestructura policial.
Sin embargo, la denuncia publicada por Ciper-Chile, que revelaba supuestas irregularidades y tráficos de influencia en la adquisición de insumos por más de $ 2.000 millones, hizo que el encuentro tomara un nuevo rumbo: la solicitud de un informe con "las investigaciones que se estén realizando sobre esta materia", dijo ayer el titular (s) de Interior.
Según Ciper, los hijos del ex director de Carabineros, general (r) Fernando Cordero Rusque, serían parte de una de las empresas proveedoras que se adjudicó millonarios contratos por casi el 70% del presupuesto asignado al Departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de Carabineros (TIC). La unidad recibe un presupuesto que supera los $ 184 mil millones, ya que está encargada de adquirir sistemas clave para la policía como el sistema biométrico que permite obtener información en tiempo real de detenidos.
A esta situación se sumarían otras irregularidades como millonarios sobreprecios en productos, sumadas a supuestas ilegalidades para burlar el sistema Chile Compra y favorecer a empresas ligadas a ex uniformados. Los denunciados negaron cualquier ilicitud en la contratación de sus servicios. Sin embargo, la Dirección de Inteligencia de Carabineros abrió una indagatoria interna en enero. En un comunicado, la institución dijo que "en el evento de establecerse alguna conducta que revista caracteres de delito se pondrán los antecedentes en conocimiento de los tribunales". Ayer, el fiscal nacional (s) Alberto Ayala, no descartó indagar estos hechos.